Publicado el 21 noviembre, 2025
Nadie recuerda el llanto. No ese llanto. En Auschwitz, los llantos eran tantos que se confundían con el vapor que salía de las chimeneas, con el silbido del tren que llegaba sin promesas, con el crujido de la grava bajo las botas que no se detenían. Pero hubo uno, uno solo, que aún resuena. Era pequeño. Apenas un susurro. Como si el mundo, en su […]