Nunca sé cómo explicar mis raíces. Como cualquier escritora —y es mi ilusión lograr serlo— jamás daré una respuesta simple a la cuestión de la pertenencia.
Estos son días en los que todo anda al revés. Los activistas pro-palestinos en los campus universitarios de todo Occidente se han imbuido de ese espíritu.
En el lamento del Simón Simonini de Umberto Eco podemos reconocer al antijudío español: “Yo, a los judíos, los he soñado muchas noches durante años y años. Por suerte nunca he conocido a ninguno”.