Israel, un país que vivía de exportar naranjas cuando se declaró la independencia en 1948, hoy es el principal exportador de procesos tecnológicos en el mundo.
En 1897, durante el Primer Congreso Sionista, se aprobó que Hatikva fuera el himno del sionismo, con música basada en una melodía italiana del siglo XVII llamada “La Mantovana”.
Los padres de esos niños iban en camino a Éretz Israel después de la Segunda Guerra Mundial, cuando los británicos capturaron los buques y los enviaron a Chipre.
En septiembre pasado, una pareja del pueblo de Sorges, en el sur de Francia, recibió un homenaje póstumo como “Justos entre las Naciones”, el más alto reconocimiento civil del Estado de Israel, por haber escondido durante cuatro años a dos niños judíos que lograron así escapar a la barbarie nazi.
AIPAC es la más grande de las organizaciones que se dedican al fomento de las relaciones entre Estados Unidos e Israel, por medio del cabildeo o lobbying ante el Congreso y el Poder Ejecutivo.