La pequeña comunidad judía existente en el Líbano se ha acostumbrado a mantener un perfil bajo, a menudo ocultando sus nombres y la religión con el fin de evitar el ostracismo o la hostilidad.
Una de las formas en que Israel está enfrentando el siempre presente peligro de la artillería y los cohetes lanzados desde Gaza es típica del país: sembrando árboles.