Decir “nuevo renacer” a un lugar que representa todo lo contrario a la vida quizá pudiera resultar una contradicción, pero es precisamente esto lo que sucedió recientemente en el Cementerio Judío de Coro.
El respeto por un Nobel es muy grande. Difícil resulta refutar a quien ha sido reconocido con el más grande de los galardones en eso de redactar, escribir y argumentar.