Miercoles 15 de Julio de 2026
    • @NMISRAELITA
    • @NMISRAELITA
    • @MUNDOISRAELITA
    logo nmi duelologo nmi duelologo nmi duelologo nmi duelo
    Suscríbete
    a nuestro boletín
    • INICIO
    • DOSSIER
    • KEHILÁ
      • Kehilá
      • Shivá
    • LEER PARA CREER
    • OPINIÓN
      • Perspectivas
    • VIDA RELIGIOSA
    • ISRAEL/DIÁSPORA
    • NOTICIAS
    • OBITUARIOS
    • SALUTACIONES
    • AGENDA COMUNITARIA
    • ESPECIALES
    • GASTRONOMÍA
    • EDICIONES IMPRESAS
    • QUIÉNES SOMOS
      • Quiénes somos
      • Nuestra Historia
      • Contacto
    ✕
    Bernard-Henri-Levy conferencia
    Bernard-Henri Lévy ofrece esperanza: “La batalla contra el antisemitismo no está perdida”
    14 julio, 2026
    1.-Bandera-de-Israel emergencia
    Kol Israel arevim ze la ze: la comunidad judía venezolana y el mundo judío en pie de respuesta
    15 julio, 2026

    Opinión

    Sabemos quién está comprando los campus universitarios en EEUU: el Senado debe actuar

    Published by Yossi Bentolila on 15 julio, 2026
    Categories
    • 2198
    • Destacados
    • Destacados Anteriores
    • Opinión
    Tags
    • Anila Ali
    • Antisemitismo en las universidades de Estados Unidos
    • Catar
    • Dalia Ziada
    • Hamás
    • Hermanos Musulmanes

    Anila Ali y Dalia Ziada*

    Somos dos mujeres musulmanas a quienes se les ha impuesto una sentencia de muerte, una fatwa, no por cometer un delito, sino por oponernos a los extremistas que dicen hablar en nombre de nuestra fe.

    Una de nosotras, Anila, llegó a Estados Unidos desde Pakistán y construyó una vida aquí como maestra de escuela pública. Tras el 11 de septiembre, fundó una organización para empoderar a las mujeres musulmanas y combatir el extremismo.

    La otra, Dalia, huyó de Egipto tras los ataques de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023. Dalia fue blanco de ataques por oponerse a los Hermanos Musulmanes y a Hamás, y desde entonces ha dedicado años a rastrear el dinero que los movimientos radicales utilizan para comprar influencia en Occidente.

    Aunque llegamos a Estados Unidos desde países diferentes y abordamos este trabajo desde perspectivas distintas, llegamos a la misma conclusión: la trasformación ideológica de los campus universitarios estadounidenses no es orgánica. Está financiada, y esa financiación se oculta con demasiada facilidad.

    Marcha-propalestina-en-Columbia-7-octubre-2024-AFP estudiantes

    Manifestación propalestina en la Universidad de Columbia el 7 de octubre de 2024, celebrando el primer aniversario del pogromo cometido desde Gaza contra el sur de Israel
    (Foto: AFP)

    Lo decimos por experiencia propia. Nos hemos reunido con estudiantes musulmanes que sentían que no podían hablar con sinceridad sin perder a sus amigos. Hemos visto a estudiantes judíos alejarse de la vida universitaria porque ya no se sentían seguros. Hemos visto a profesores a quienes respetamos guardar silencio sobre temas que antes abordaban abiertamente, calculando el precio que podrían pagar por disentir.

    Solo Catar ha invertido miles de millones de dólares en universidades estadounidenses desde 2001, más que cualquier otro país extranjero, incluida China. La participación de Catar no debe tomarse a la ligera, dado su apoyo de larga data a los Hermanos Musulmanes, Hamás y el régimen revolucionario islámico de Irán. Catar es también la sede de Al-Jazeera, la principal máquina de propaganda que ha estado alimentando el odio hacia Israel y los valores democráticos occidentales durante las últimas tres décadas.

    Aunque llegamos a Estados Unidos desde países diferentes y abordamos este trabajo desde perspectivas distintas, llegamos a la misma conclusión: la trasformación ideológica de los campus universitarios estadounidenses no es orgánica. Está financiada, y esa financiación se oculta con demasiada facilidad

    El dinero y la ideología van de la mano.

    Dalia, cuando estaba en Egipto y ahora como parte del equipo global del Instituto para el Estudio del Antisemitismo y la Política Global (ISGAP), ha dedicado años a seguir de cerca estas estructuras: las fundaciones, las entidades fantasma, las cátedras patrocinadas que vienen con condiciones. Lo que revela la investigación no es una serie de donaciones aisladas, sino un patrón sostenido: una inversión a largo plazo diseñada para determinar qué se estudia, a quién se contrata y cómo se imparte la enseñanza en regiones enteras.

    Anila ha observado los resultados en tiempo real, en los estudiantes a los que ella misma impartió clases en la escuela pública, en el pensamiento de los profesores y estudiantes con los que sus hijos tuvieron contacto en las universidades estadounidenses. Los musulmanes moderados, personas reformistas que rechazan el extremismo, están siendo excluidos del debate en sus propios campus. Sus voces son sustituidas por un guion que nunca aprobaron y que no reconocen como propio.

    Lo que revela la investigación no es una serie de donaciones aisladas, sino un patrón sostenido: una inversión a largo plazo diseñada para determinar qué se estudia, a quién se contrata y cómo se imparte la enseñanza en regiones enteras

    Ambas hemos visto cómo se ha ido desvaneciendo la buena voluntad entre estudiantes musulmanes y judíos. Los estudiantes corean consignas sobre un conflicto que no pueden explicar, basadas en argumentos redactados por personas con dinero y una agenda. Un estudio reveló que en los campus que recibían financiación extranjera no declarada hubo aproximadamente el doble de intentos por silenciar a académicos, y mayores índices de antisemitismo denunciado.

    Reconocemos lo que estamos viendo. Es lo que dejamos atrás.

    En el pasado, el Congreso actuaba cuando se habían presentado estas amenazas. Una investigación del Senado de 2019 reveló que casi el 70% de las escuelas que recibían fondos de los Institutos Confucio vinculados al gobierno chino no los reportaron como era requerido. El Congreso respondió restringiendo la financiación del Departamento de Defensa a las escuelas que albergaban dichos programas. Un estudio del Departamento de Educación en 2020 impulsó a las universidades a revelar 6500 millones de dólares en fondos extranjeros previamente no reportados. El precedente existe. Ahora el Senado debe actuar.

    Los musulmanes moderados, personas reformistas que rechazan el extremismo, están siendo excluidos del debate en sus propios campus. Sus voces son sustituidas por un guion que nunca aprobaron y que no reconocen como propio

    La Cámara de Representantes aprobó la Ley DETERRENT dos veces con apoyo bipartidista. En ambas ocasiones, el Senado la ha retenido. En mayo, una coalición de 26 organizaciones académicas, políticas y de la sociedad civil, encabezada por ISGAP y otras, instó al Congreso a tomar medidas decisivas. La Ley DETERRENT es clara. Reduce el umbral de reporte de donaciones extranjeras de 250.000 dólares —establecido en 1986 y nunca actualizado— a 50.000 dólares para la mayoría de los países y a cero para China, Rusia, Irán y Corea del Norte. Además añade sanciones reales, incluyendo la posible pérdida de la ayuda federal para estudiantes, que es la única consecuencia que las universidades se han tomado en serio. No prohíbe las colaboraciones internacionales. Solo exige una cosa: que las universidades informen al público quién las financia.

    Estados Unidos nos ha brindado la libertad del debate abierto, la investigación honesta y la libertad de disentir sin que ello nos cueste la vida. Ambas hemos pagado personalmente un precio por defender esos valores. No estamos dispuestas a permitir que se vendan silenciosamente, donación tras donación, a las mismas redes que nos amenazaron. El Senado tiene el proyecto de ley, las pruebas y el apoyo. Es hora de actuar.

    *Anila Ali es fundadora del Consejo Estadounidense para el Empoderamiento de las Mujeres Musulmanas y Multirreligiosas. Dalia Ziada es académica especializada en el Medio Oriente y coordinadora en Washington, D.C. del Instituto para el Estudio del Antisemitismo Global y la Política.
    Fuente: Newsweek. Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.

    Share
    0
    Yossi Bentolila
    Yossi Bentolila

    Related posts

    1.-Bandera-de-Israel emergencia
    15 julio, 2026

    Kol Israel arevim ze la ze: la comunidad judía venezolana y el mundo judío en pie de respuesta


    Read more

    Deja un comentario Cancelar la respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Portal informativo de la comunidad judia de venezuela

    © Copyright Nuevo Mundo Israelita 2026 - Powered by

        Todos los viernes recibirá los artículos
        publicados durante la semana


        X