
Dinah Bucholz*
Ali Shaa’ban, árabe israelí, decidió plantar cara al sistema y contar la verdad sobre cómo es vivir bajo la “opresión” israelí.
Durante su vida en Israel, ha recibido servicios por un valor aproximado de 2,5 millones de shékels (833.000 dólares) en prestaciones, atención médica, educación y otros tipos de apoyo. Su madre, que había estado discapacitada por una enfermedad durante casi el mismo tiempo, recibió del gobierno israelí una pensión, vivienda y ayuda para su manutención, que, según él, equivalen en total a una casa nueva.
Ali Shaa’ban durante su sarcástico post en TikTok
(captura de pantalla)
«En otras palabras, el Estado pagó una casa entera para que yo pudiera vivir con dignidad y no tener que depender de otras personas o de la calle», afirma.
También rechaza la idea de que Israel sea un Estado de apartheid. «Gracias por ese “apartheid” que pagó una casa entera para mí, me atendió médicamente, me educó y ha apoyado a mi familia durante décadas», expresa.
“Si Israel es tan terrible, muéstrenme cuánto han invertido Egipto, Siria, Iraq, Líbano e Irán en sus propios ciudadanos. ¿Cuántos ciudadanos allá han recibido un nivel similar de protección social, atención médica y asistencia para su vida diaria?”.
Ali Shaa’ban reconoce que por supuesto Israel no es perfecto, pero señala lo que considera el meollo del problema propagandístico. “Cuando un Estado invierte en ti desde la infancia, apoya a tu familia durante décadas y te brinda beneficios equivalentes al precio de una casa entera, y aun así te consideras una víctima permanente, entonces quizá el problema no sea la cantidad de apoyo que recibes. Quizá el problema sea que aprendiste a desempeñar el papel de víctima antes de aprender a leer o a sacar cuentas”.
*Periodista.
Fuentes: Jewish Breaking News (jewishbreakingnews.com) y cuenta de Instagram de Ali Shaa’ban.
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.