

Etgar Lefkovits*
Un documental australiano sobre cómo la cultura de la cancelación antisemita posterior al 7 de octubre se ha manifestado en el mundo del arte ha sido «cancelado». Los principales festivales de cine del país y sus dos cadenas públicas se negaron a proyectarlo, según declaró el domingo el productor y director del filme.
La película Cancelled, que retrata la difusión de información personal de artistas judíos en Australia tras el ataque liderado por Hamás en el sur de Israel hace tres años, se estrenará en el Festival Internacional de Cine Judío de Australia en septiembre, después de que los prestigiosos festivales de cine de Sydney y Melbourne la rechazaran.
Danny Ben-Moshe (Foto: JNS)
«El hecho de que la película haya sido cancelada irónicamente le da su razón de ser, como en una tragedia griega», declaró el director del documental, Danny Ben-Moshe. “Al principio me decepcionó muchísimo, pero luego lo vi como algo positivo, ya que demuestra la tesis central de la película y no deja lugar a dudas”.
El documental de 88 minutos, que incluye entrevistas a destacados artistas judíos australianos, también fue rechazado tanto por la cadena pública nacional australiana, ABC, como por la cadena multicultural del país, SBS, ambas financiadas con fondos públicos. En su lugar, se emitirá en News24 Australia, antes llamada Sky News Australia, que es filial de News Corp de Rupert Murdoch.
“Yo vivía en ese mundo del arte hasta que Israel fue víctima el 7 de octubre, y se suponía que nunca debes defender a Israel”, comenta Nina Sanadze, artista australiana que aparece en la película y fue una de los 600 creadores judíos cuyas identidades fueron expuestas públicamente tras el 7 de octubre.
“El hecho de que la película haya sido cancelada irónicamente le da su razón de ser, como en una tragedia griega”
Danny Ben-Moshe
Ben-Moshe afirma que realizó la película durante los últimos dos años para un público no judío, dado que el tema era de sobra conocido en la comunidad judía. Líderes judíos han condenado al gobierno australiano por permitir que un clima de incitación a la violencia tras los atentados del 7 de octubre se extendiera sin control, lo que derivó en una serie de ataques de odio que culminaron en la masacre de Bondi Beach el año pasado, el peor atentado terrorista en la historia del país. «Esto deja claro en qué posición nos encontramos, y no es buena», declaró Ben-Moshe.
Añade que el hecho de que los guardianes de la cultura y las instituciones de élite del país no consideraran apropiado proyectar una película de este tipo, incluso después de una investigación estatal sobre antisemitismo que duró varios meses y que acaba de concluir, es muy significativo para el futuro y resulta mucho más preocupante que la típica incitación al odio. «El antisemitismo no consiste solo en odiar a los judíos, sino en la incapacidad de empatizar con ellos, porque representamos una verdad incómoda que desafía la narrativa dominante», señala.
Alrededor de 110.000 judíos viven en Australia, principalmente en Melbourne y Sídney. “La única conclusión a la que puedo llegar es que el futuro de los judíos australianos se presenta sombrío”, finaliza Ben-Moshe.
*Periodista.
Fuente: Jerusalem News Syndicate (jns.org).
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.