

Dinah Bucholz*
Investigadores de la compañía farmacéutica israelí Teva están a punto de lograr un avance significativo en el tratamiento de la enfermedad celíaca.
Esta condición, que afecta a cerca del 1% de la población mundial, es un padecimiento autoinmunitario en que la ingestión de gluten desencadena la producción de anticuerpos que dañan el intestino delgado. Dado que aún no existen medicamentos aprobados para tratar esta enfermedad, los pacientes deben seguir el tratamiento estándar: mantener una dieta estrictamente libre de gluten.
Sin embargo, Teva ha obtenido resultados prometedores en el ensayo de su nuevo medicamento para la enfermedad celíaca, denominado TEV-408, el cual consiste en un anticuerpo administrado mediante inyección. Los anticuerpos son proteínas capaces de reconocer un objetivo específico en el organismo y actuar sobre él. El TEV-408 está diseñado para bloquear una proteína llamada interleucina-15 (IL-15), que desempeña un papel clave en los síntomas de la enfermedad celíaca.
(Foto: jewishbreakingnews.com)
En un ensayo aleatorizado y controlado con placebo en el que participaron 50 adultos con enfermedad celíaca, cada participante recibió una inyección subcutánea (debajo de la piel) de TEV-408 o de un placebo. Se indicó a los participantes que esperaran dos semanas y, posteriormente, consumieran diariamente productos con gluten durante seis semanas.
Los resultados fueron estadísticamente significativos.
Utilizando la medida de daño intestinal establecida en el estudio, los investigadores observaron un aumento promedio del daño intestinal de 0,43 en las personas que recibieron el medicamento, frente a 0,88 en aquellas que recibieron el placebo; esto cumplió con el objetivo principal del estudio de demostrar relevancia clínica.
Asimismo, los investigadores analizaron los linfocitos intraepiteliales, unas células especiales presentes en el revestimiento del intestino delgado. Un aumento en su cantidad es indicativo de enfermedad celíaca activa. En el grupo que recibió el placebo, la densidad de estas células inmunitarias aumentó en 27,60 unidades, mientras que en el grupo que recibió TEV-408 el aumento fue de solo 0,37; esto demuestra que el medicamento también redujo la inflamación en el intestino delgado.
Los participantes que recibieron el fármaco también reportaron puntuaciones más bajas en cuanto a síntomas gastrointestinales, lo que significa que experimentaron síntomas menos frecuentes o de menor gravedad. Además, el medicamento fue bien tolerado por los participantes.
Los resultados ofrecen esperanzas de un futuro en que los médicos ya no tengan que pedir a los pacientes con enfermedad celíaca que eviten el gluten, sino simplemente que tomen un medicamento para prevenir el daño intestinal. “Durante mucho tiempo, una dieta estricta sin gluten ha sido la única opción para las personas que viven con enfermedad celíaca”, señala el Dr. Eric Hughes, vicepresidente ejecutivo de investigación y desarrollo global y director médico de Teva. “Estos resultados subrayan el potencial de ir más allá de la gestión de la exposición al gluten, y abordar la enfermedad celíaca desde su origen biológico”.
El fármaco también se está estudiando por su posible uso en el tratamiento de otros trastornos autoinmunitarios provocados por la IL-15, como el vitíligo, afección en la que ciertas zonas de la piel pierden su color.
*Periodista.
Fuente: Jewish Breaking News (jewishbreakingnews.com).
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.