Un estudio a nivel de la UE revela que las denuncias a las plataformas prácticamente no influyen en las tasas de eliminación
El Congreso Judío Mundial hizo un llamamiento urgente a las principales empresas de redes sociales para que intensifiquen la eliminación del contenido antisemita, tras un nuevo estudio que revela importantes deficiencias en la aplicación de las políticas destinadas a proteger a las comunidades judías.
Los datos publicados por la organización, que detallan los resultados de 754 denuncias presentadas por miembros de comunidades judías en toda Europa entre febrero de 2025 y abril de este año, indican que 81% del contenido denunciado seguía siendo accesible públicamente cuando se revisó el conjunto de datos en mayo de 2026.
Yfat Barak-Cheney, directora ejecutiva del Instituto de Tecnología y Derechos Humanos (TecHRI) del CJM, instó a las plataformas que actúen antes de que sea demasiado tarde. “Las personas e instituciones judías son blanco de violencia motivada por el odio con mayor frecuencia que cualquier otro grupo religioso o étnico. Estos actos son luego glorificados y promovidos en las plataformas de redes sociales. Corresponde a las empresas hacer cumplir sus políticas, y eliminar el contenido que infrinja las normas vigentes diseñadas para proteger a las comunidades vulnerables”, añadió.
(Ilustración: tn.com.ar)
Entre las conclusiones más graves se encuentra que los llamamientos a dañar a miembros de la comunidad judía siguen presentes en línea, a pesar de las sólidas denuncias y las pruebas existentes. De un total de 232 publicaciones incitadoras (es decir, aquellas que incluían llamamientos directos a dañar a personas judías), 151 seguían accesibles en mayo de 2026. Esto incluye publicaciones de ISIS que incitan a atacar sinagogas y barrios judíos en toda Europa y Estados Unidos, así como llamamientos inequívocos al asesinato de judíos.
Los hallazgos apuntan a una falla estructural en la aplicación de las normas en las principales plataformas de redes sociales:
TikTok fue la excepción, pues eliminó el 64% del contenido antisemita; todas las demás plataformas principales eliminaron menos del 15%. Facebook combinó la tasa de denuncia más alta (76% de las publicaciones señaladas) con la tasa de eliminación más baja (13,9%).
El antisemitismo relacionado con Israel fue la categoría con menor control: solo se eliminó 5,2%, y el contenido que comparaba la política israelí con el nazismo tuvo una tasa de eliminación del 0% tras 28 denuncias.
Facebook tiene el peor desempeño; el antisemitismo relacionado con Israel fue la categoría con menor control, y el contenido que comparaba la política israelí con el nazismo tuvo una tasa de eliminación del 0%
Aproximadamente 6 % de todas las denuncias podrían justificar un examen legal individual según la legislación de la UE o de un Estado miembro, de acuerdo con una evaluación preliminar basada en una revisión de las categorías de mayor riesgo. Esto incluyó seis veces en que se compartió una publicación oficial de ISIS que incitaba a ataques contra sinagogas, todas denunciadas a Facebook y que seguían activas en el momento de la verificación.
El informe, resultado de la iniciativa HO:PE (Odio en línea: Preparación y empoderamiento) del CJM y cofinanciada por la Comisión Europea, constituye el primer conjunto de datos sistemático y colaborativo sobre contenido antisemita en línea, recopilado a través de una herramienta de denuncia diseñada específicamente para este fin en toda la Unión Europea.
Entre las recomendaciones del CJM se incluyen llamamientos a las plataformas para que: revisen si sus políticas y su aplicación abordan adecuadamente el antisemitismo; que demuestren con datos la eficacia operativa de sus canales de denuncia; y que aborden el contenido que utiliza el conflicto palestino-israelí como vehículo para el antisemitismo. Asimismo, insta a los reguladores a que utilicen sus facultades en virtud de la Ley de Servicios Digitales para examinar las prácticas de mitigación de riesgos de las plataformas, y a las autoridades nacionales a que establezcan vías claras de remisión para el contenido antisemita que pueda constituir un delito.