

Shmuli Volkin*
Una operación de seguridad en Jerusalén dio un giro inesperado cuando agentes de la policía fronteriza, durante una inspección en un complejo en Kfar HaShiloah, también conocido como Silwan, descubrieron una antigua cueva funeraria oculta bajo un edificio.
Expertos de la Autoridad de Antigüedades de Israel acudieron al lugar después de que los agentes avistaran la cámara subterránea y restos arqueológicos durante la inspección. Un examen preliminar determinó que las tumbas datan del período del Segundo Templo, época que abarca desde aproximadamente el año 516 antes de la era común hasta la destrucción romana de Jerusalén y el Templo en el año 70 e.c. También se descubrieron artefactos arqueológicos en el sitio, aunque las autoridades aún no han publicado un inventario detallado.
El descubrimiento fue totalmente inesperado. La policía fronteriza operaba en el complejo como parte de una investigación más amplia del Distrito de Jerusalén tras una violenta disputa entre dos familias locales. El enfrentamiento había derivado en disparos, fuegos artificiales y cócteles molotov, lo que ocasionó un muerto. La policía abatió a tiros a otros dos hombres después de que, según los agentes, estos se acercaran a las fuerzas de seguridad portando armas y cócteles molotov, y representaran una amenaza inmediata.
Entrada de la cueva funeraria judía que ve nuevamente la luz después de 2000 años
(Foto: Policía de Israel)
Mientras registraban propiedades vinculadas a los implicados en la violencia, los agentes descubrieron restos arqueológicos bajo una de las estructuras. Se solicitó la presencia de personal de la Autoridad de Antigüedades de Israel, trasformando lo que comenzó como una operación policial en una investigación arqueológica.
La policía y la policía fronteriza están acordonando la zona junto con la AAI para que los expertos puedan continuar examinando y preservando la cueva. Las autoridades aún no han revelado cuántas tumbas hay en su interior, quiénes podrían haber sido enterrados allí ni qué artefactos se recuperaron exactamente. Estas cuestiones requerirán más trabajo arqueológico.
La ubicación hace que el hallazgo resulte especialmente significativo. Kfar HaShiloah se encuentra justo al sur de la Ciudad Vieja de Jerusalén, junto a la Ciudad de David, una zona que contiene algunos de los restos arqueológicos más importantes de la antigua Jerusalén. Entre los descubrimientos cercanos se incluyen la Piscina de Siloé, antiguos sistemas de acueducto y extensos complejos funerarios que abarcan múltiples períodos de la historia de Jerusalén.
Jerusalén, en la época del Segundo Templo, se expandió drásticamente al convertirse en el centro religioso de la vida judía y atraer peregrinos de toda la región. Los arqueólogos han documentado cientos de cuevas funerarias alrededor de la ciudad antigua, con cámaras excavadas en la roca, nichos y osarios que fueron características típicas de las prácticas funerarias judías durante ciertos períodos. La cueva recién descubierta solo ha sido objeto de un examen inicial, y la Autoridad de Antigüedades aún no ha anunciado si se podrá identificar a sus ocupantes o los artefactos encontrados.
Por ahora, el descubrimiento ofrece una nueva e impactante visión de las capas de la historia de Jerusalén que aún yacen bajo la ciudad moderna. Una búsqueda desencadenada por la violencia contemporánea expuso inesperadamente un yacimiento funerario intacto, de una época de hace aproximadamente 2000 años, y los arqueólogos apenas estén comenzando a comprender lo que hay en su interior.
*Periodista.
Fuente: Jewish Breaking News (jewishbreakingnews.com).
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.