Entre el 10 y el 12 de mayo se efectuó en Ginebra, Suiza, la reunión que marcó los 90 años de la fundación del Congreso Judío Mundial, creado en 1936. El evento contó con delegados de más de 100 países, representantes de organismos internacionales y misiones diplomáticas, y estuvo encabezado por Ronald Lauder, presidente del CJM, y Chella Safra, quien preside la Junta de Gobernadores. Cabe señalar que la gala inaugural contó con la presencia del presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin.
Por nuestra comunidad asistió Saúl Levine, en representación de Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV), así como en su condición de vicepresidente del Comité Ejecutivo del CJM y secretario del Congreso Judío Latinoamericano (CJL).
Los delegados en el encuentro del Congreso Judío Latinoamericano
(Foto: CAIV)
En el marco del evento, Levine participó asimismo en un encuentro del CJL junto al presidente de esta organización regional, Jack Terpins, el director ejecutivo, Claudio Epelman, y representantes de las demás comunidades judías de América Latina.
Simultáneamente al encuentro aniversario del CJM se celebró una reunión de 32 Enviados Especiales y Coordinadores de la Lucha contra el Antisemitismo (SECCA por sus siglas en inglés), quienes emitieron la “Declaración de Ginebra”, centrada en la coordinación de las acciones contra la judeofobia en todas sus formas.
La declaración conjunta, firmada por representantes de Estados Unidos, varias naciones europeas, Israel, Australia, Canadá, la Organización de Estados Americanos (OEA), la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la Comisión Europea y otras entidades supranacionales, advierte que el antisemitismo ya no es un fenómeno marginal, sino una creciente amenaza global que atenta contra las comunidades judías, los valores democráticos y los fundamentos de las sociedades libres.
Saúl Levine saludando al presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin
(Foto: CAIV)
Los firmantes pidieron reforzar la seguridad de las comunidades judías, enjuiciar a los autores de actos antisemitas, ampliar la educación sobre el Holocausto y coordinar la acción internacional para combatir la propagación del odio antisemita, tanto en línea como presencial.
Es importante destacar que la declaración demuestra que, a pesar de las diferencias políticas y los distintos enfoques nacionales, los países democráticos permanecen unidos en la convicción de que el antisemitismo no puede tolerarse en ningún lugar, en ningún momento ni bajo ningún pretexto.
Redacción NMI.