Marcos Peckel*
(Foto: Combat Antisemitism Movement)
Acostumbrados como estamos a trinos destemplados del presidente Gustavo Petro, varios de los cuales han causado entre otras, expulsión de embajadores colombianos de países de América Latina, degradación de relaciones diplomáticas y severas respuestas de gobiernos extranjeros, el trino del pasado fin de semana cruzó todas las líneas rojas; es el más rojo de todos los rojos.
En respuesta a un artículo de un columnista de este diario, el presidente simplemente escribió dos palabras para ridiculizarlo: “Heil Hitler”, generando una descomunal reacción global como pocas veces se ha visto ante un trino de un jefe de Estado. Simplemente, es absolutamente inaceptable usar esa expresión, más allá del contexto que se le quiera dar y que el presidente ya, tardíamente, procedió a medio explicar. Tratándose de un trino del presidente de la República, cabeza del Estado y quien nos representa en el exterior, Colombia no sale bien librada del desatino del primer mandatario.
El trino en mención es el colofón de un obsesivo uso por parte del presidente de la República de la acusación de “nazis” a opositores y a presidentes extranjeros con los que no comulga. Esas expresiones ya habían suscitado rechazos oficiales, entre otros, del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania en respuesta a declaraciones de Petro en la COP28 en Dubai, en las que comparó la crisis climática y Gaza con el Holocausto y los nazis, y mencionó que “Hitler ya había entrado en los hogares de los países ricos”.
La embajada de Estados Unidos en Colombia igualmente se había pronunciado en ese sentido en septiembre de 2024, rechazando la banalización del Holocausto y del régimen nazi por parte del mandatario colombiano.
Al usar la expresión “Heil Hitler”, Petro está una vez más banalizando los crímenes del nazismo, por encima de todos el Holocausto, algo que ha hecho repetidamente
En momentos en que Colombia preside el Consejo de Seguridad durante el mes de junio, y que el día de hoy está prevista una reunión del más alto nivel para tratar el tema de paz en el Medio Oriente, la que Petro confirmó que presidiría, el ambiente quedó enrarecido con su desafortunado trino. Israel exige una disculpa al mandatario. Veinticuatro legisladores de América Latina rechazaron en un comunicado el uso de la expresión. Este episodio, sumado al hecho de que Petro rompió relaciones diplomáticas con Israel en mayo de 2024, deja al país en un debate tan importante sin interlocución alguna con el Estado judío, actor central en la geopolítica regional.
Al usar la expresión “Heil Hitler”, Petro está una vez más banalizando los crímenes del nazismo, por encima de todos el Holocausto, algo que ha hecho repetidamente. El 9 de octubre de 2023, cuando Israel aún no había contado los muertos que dejó la masacre de Hamás en su territorio dos días antes y no había iniciado su operativo militar contra los terroristas, Petro publicó un trino en el que decía: “Ya estuve en el campo de concentración de Auschwitz y ahora lo veo calcado en Gaza”.
No ha existido en la historia de la humanidad crimen de la magnitud del Holocausto, comparable con nada. El extermino industrializado por parte de un Estado contra un pueblo, haciendo uso de todos los recursos tecnológicos y burocráticos a su disposición, condujo a la aniquilación de un tercio del pueblo judío, seis millones de seres humanos, un millón y medio de niños.
La expresión “Heil Hitler”, vociferada por enardecidos seguidores y adoptada como saludo por las altas dignidades del régimen nazi, se convirtió en el símbolo manifiesto de adhesión a esa ideología y en un “llamado a la acción”, que allanó el camino a los fusilamientos masivos en los bosques de Europa Oriental y a las cámaras de gas.
*Director ejecutivo de la Confederación de Comunidades Judías de Colombia.
Fuente: El Espectador (elespectador.com).