El acto comunitario de Yom Haatzmaut se llevó a cabo en la cancha de softbol del centro comunitario
(Foto Comunicaciones Hebraica)
Los días 20 y 21 de abril, Hebraica fue escenario de momentos profundamente significativos que reflejaron, con fidelidad, nuestra historia, el paso del duelo a la celebración, de la memoria a la vida.
El lunes 20 se llevó a cabo la conmemoración de Yom Hazicarón, en un acto solemne, íntimo y cargado de respeto. La ceremonia reunió a miembros del Vaad Hakehilot, la Asociación Israelita de Venezuela, la Unión Israelita de Caracas, directivos, profesionales, voluntarios y miembros de Hebraica, en un espacio marcado por el recogimiento y la reflexión.
Durante el acto, Yael Broner expresó, en nombre de los madrijim de Noar Le Noar: “Recordar y respetar no es opcional; es esencial. Frente al odio y la desinformación, nuestra memoria se convierte en nuestra mayor fortaleza”. Entonces se procedió al encendido de la antorcha conmemorativa por parte de Lian Beraja y Nathan Golcman, madrijim del Departamento de Juventud; un gesto simbólico que honró la memoria de los caídos en defensa del Estado de Israel y de las víctimas del terrorismo. La ceremonia recordó que, hasta la fecha, más de 25.600 personas han dado su vida desde 1860, una cifra que refleja el alto costo humano detrás de la existencia del Estado judío.
El significado de este día quedó profundamente expresado en palabras de David Mishkin, presidente del CSCDR Hebraica: “Yom Hazicarón nos detiene. Es el día en que recordamos a los soldados caídos de Israel, así como a las víctimas del terrorismo. No es solo memoria, es conciencia. Es entender el costo de lo que tenemos”.
Esta fecha antecede directamente a la de la independencia de Israel, recordando que no hay celebración sin memoria. En palabras de David Mishkin “No hay Yom Haatzmaut sin Yom Hazicarón. No hay alegría sin memoria”.
Al día siguiente, 21 de abril, la atmósfera dio un giro hacia la vida y la esperanza con la celebración de Yom Haatzmaut. La comunidad se reunió nuevamente en un ambiente de unión y orgullo, para conmemorar los 78 años de independencia del Estado de Israel.
La cancha de softbol de Hebraica se trasformó en un espacio vibrante, colmado de familias, amigos y generaciones que, con su presencia, reflejaron la magnitud y el significado de este momento.
Autoridades comunitarias dijeron presente, entre ellas los presidentes de Hebraica, de la Unión Israelita de Caracas y de la Asociación Israelita de Venezuela, junto a rabinos de ambas instituciones, dando marco a una celebración que trascendió lo festivo para convertirse en un verdadero acto de unión.
El acto fue presentado por los madrijim de Noar Le Noar Yael Broner, Ani Chocrón, David Benhamú y Aaron Bournat, quienes, con entrega y orgullo, condujeron la velada trasmitiendo la emoción de cada momento.



(Izq. a der.) David Mishkin, Isaac Benjamín y Roberto Mishkin
(Fotos NMI y Comunicaciones Hebraica)
“Hoy no es un día más. Hoy es un día en el que la historia late en nuestro corazón… en el que cada uno de nosotros se convierte en un eslabón vivo de un milagro que sigue escribiéndose”, expresó Isaac Benjamín, presidente del Vaad Hakehilot y de la AIV, marcando el tono de la jornada.
Israel fue celebrado como una idea viva y vigente: “Israel no es solo un país. Es una presencia viva, un lugar que, incluso en los momentos más difíciles, sigue siendo refugio, protección y conexión para todo el pueblo judío, esté donde esté”, afirmó David Mishkin, presidente de Hebraica. En ese mismo espíritu, Isaac Benjamín profundizó en el significado histórico del Estado judío: “Israel es la prueba viva de que la esperanza puede vencer al miedo, y de que un pueblo unido por valores y tradición es indestructible”.
En ese contexto, también se puso en valor el rol de la institución anfitriona: “Hebraica, como Israel, es ese lugar donde nos sentimos seguros, donde cabemos todos, donde hacemos vida juntos”, agregó David Mishkin.
Las palabras también pusieron en perspectiva la resiliencia del pueblo judío. Como expresó Roberto Mishkin, presidente de la UIC: “Israel ha demostrado una capacidad extraordinaria de sostenerse en pie, incluso cuando todo está en su contra. Somos un pueblo que no solo resiste, sino que elige, una y otra vez, volver a empezar”.
Hubo también espacio para la memoria y la elevación espiritual. El Kadish, pronunciado por Simón Benarroyo, resonó con fuerza y sensibilidad, recordando que la independencia y la alegría de este día están profundamente entrelazadas con la historia de sacrificio del pueblo.
El acto musical emocionó al público con la participación de adultos y niños
(Fotos NMI)
La música acompañó cada instante, envolviendo la noche en emoción e identidad. Ellie Shai Kaim, Tali Zeev, Carolina Israel y Pedro Stern, junto al ensamble del Centro Cultural Gonzalo Benaím Pinto y las jóvenes cantantes, llenaron el ambiente de energía y celebración. El coro Jai y los bailes israelíes sumaron movimiento y conexión con las raíces, mientras que posteriormente la feria de comida, los encuentros espontáneos y los fuegos artificiales coronaron una noche inolvidable.
El coro comunitario Jai junto a Pedro Stern
(Foto NMI)
La celebración estuvo organizada por Karina Beraha, gerente de Eventos de Hebraica, junto a los gerentes y profesionales del centro comunitario, cuyo compromiso hizo posible un evento cuidado en cada detalle y pensado para toda la comunidad.
Fueron días que reafirmaron un sentimiento colectivo. Como expresó David Mishkin: “Hoy no es solo un acto. Es un recordatorio de quiénes somos. Recordamos, celebramos y seguimos adelante, juntos”.
En esa misma línea, Isaac Benjamín cerró con una idea que sintetiza el espíritu de la jornada: “Hoy celebramos independencia, pero también responsabilidad: la de continuar esta historia, trasmitirla y honrarla cada día”.
El cantante Joseph Benhamú cerró el acto con energía y entusiasmo
(Foto NMI)
Porque celebrar a Israel es también celebrar lo que somos. Y hacerlo en comunidad lo convierte en algo aún más profundo, más sólido y más significativo.
Karina Anidjar, Departamento de Comunicaciones e Información del CSCDR Hebraica, y Redacción NMI.