Dinah Bucholz*
Tras el devastador ataque iraní contra las ciudades de Dimona y Arad el sábado, la pequeña comunidad beduina vecina de Tel Sheva acudió a Facebook para expresar su solidaridad con los más de 100 heridos y ofrecerles ayuda. Entre ellos destacó Sager Abu Srehan, padre de seis hijos y subdirector de la escuela Amal Reut.
En una entrevista con The Jerusalem Post, Srehan explicó por qué sintió la necesidad de ayudar, destacando en primer lugar su orgullo de pertenecer a la sociedad israelí. Sus seis hijos son médicos, fisioterapeutas, enfermeros y cocineros, y él está cursando una maestría en Gestión y Resolución de Conflictos en la Universidad Ben Gurión del Néguev. Explicó que ambas sociedades, la árabe y la judía, están entrelazadas y enfrentan el mismo peligro.
Sager Abu Srehan (Foto: JBN)
“Vivimos junto a la sociedad judía como hermanos, en la misma tierra y bajo el mismo cielo”, afirmó. “Estudiamos juntos, trabajamos juntos, y este país nos pertenece a todos. Somos personas que pertenecemos a este lugar y que amamos nuestra patria. La colaboración entre nosotros como sociedad, con numerosos ejemplos de cooperación, es lo que crea los hermosos colores en el mosaico de la sociedad israelí”.
“Los misiles no distinguen entre beduinos y judíos, por lo que debemos permanecer siempre unidos, aprovechar cada momento y continuar educando por amor a esta tierra”, continuó.
Srehan añadió que los valores de su comunidad influyen en su manera de afrontar situaciones como estas. “Ayudar en tiempos difíciles no es algo especial que se hace una sola vez; es parte de nuestro ADN como sociedad beduina. Por eso, siempre que hay una necesidad, la comunidad beduina es una de las primeras en acudir a ayudar. Creemos que en momentos como estos debemos permanecer unidos, apoyarnos mutuamente y demostrar que somos una sola sociedad que vive en un mismo país, compartiendo el mismo destino y el mismo futuro”.
“Los misiles no distinguen entre beduinos y judíos, por lo que debemos permanecer siempre unidos, aprovechar cada momento y continuar educando por amor a esta tierra”
“En mi opinión, la gente demuestra sensatez en situaciones como estas, y creo que la comunidad beduina nunca ha dudado en ayudar y contribuir. Lo vimos claramente durante los sucesos de octubre de 2023, cuando la comunidad beduina se movilizó y aportó mucho. Se establecieron centros de ayuda conjuntos tanto para beduinos como para judíos”.
Este padre, director de escuela y estudiante universitario también se refirió las dificultades que enfrentan los beduinos en medio de la guerra, al vivir a veces en aldeas formalmente no reconocidas. “Una gran parte de nuestra comunidad vive en aldeas no reconocidas, donde no hay refugios protegidos, lo que supone un gran desafío y coloca a la gente en una situación difícil. Espero sinceramente que el Estado pueda brindar soluciones de protección adecuadas, porque no es fácil, especialmente cuando la gente vive en condiciones muy precarias, a veces incluso en chozas de hojalata o tiendas de campaña”, explicó. “No digo esto para culpar a nadie, sino con la esperanza de que el Estado encuentre una solución profesional y justa a este problema”.
Srehan concluyó la entrevista reafirmando la disposición de su comunidad para ayudar. “Nuestras casas siempre están abiertas para todos los residentes de Dimona y Arad. Espero que la guerra termine pronto y que podamos volver a la normalidad”.
*Periodista y escritora.
Fuente: Jewish Breaking News (jewishbreakingnews.com).
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.