(Foto: jewishbreakingnews.com)
Una de las características definitorias del antisemitismo es la obsesión por ver y “sentir” a los judíos en cualquier parte, momento o circunstancia, incluso cuando no tienen nada que ver con el tema.
Un ejemplo asombroso es la marquesina de un cine en Oregon, Estados Unidos, que anuncia la película La Odisea —basada en el poema épico del autor clásico griego Homero—, con un texto muy original: “Antes de que existieran los judíos, existió… La Odisea”.
Como comenta la periodista Dinah Bucholz del portal Jewish Breaking News, “El cartel es, en primer lugar, profundamente ignorante. La Odisea fue escrita en el siglo VIII antes de la era común. La primera mención histórica de los judíos data del año 1208 a.e.c., con la palabra “Israel” grabada en la estela egipcia de Merneptah, unos 500 años antes de que Homero escribiera su famosa obra. Sin embargo, esa primera mención no significa que los israelitas surgieran de la nada en ese preciso instante; el pueblo hebreo ya existía mucho antes de ese registro”.
La pregunta es: ¿por qué el cartel tiene que mencionar a los judíos, si no tienen relación alguna con la película, con Homero o con la antigua cultura griega? ¿Cuál es el sentido? ¿Acaso ello implica que La Odisea es una obra de arte superior por haber sido escrita supuestamente “antes de los judíos”?
Resulta obvio que los antisemitas necesitan desesperadamente de los judíos para que su mundo tenga sentido. Ese letrero clama por un urgente análisis siquiátrico de quien lo ideó.
S.R.