La alcaldía y el Concejo Municipal de Chacao llevaron a cabo, como todos los años, eventos públicos para marcar el Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto declarado por la ONU en el año 2005.
El lunes 9 de febrero, el Concejo Municipal convocó una solemne sesión especial, en la que representantes municipales y miembros de la sociedad civil, incluyendo a dirigentes de nuestra comunidad, se reunieron para honrar la dignidad humana frente a uno de los capítulos más oscuros del siglo XX.
La abogada y teóloga Celeste Josefina Liendo, quien fungió como oradora de orden, ofreció un discurso centrado en la preservación de la memoria histórica, en el que subrayó que el olvido es el terreno donde germina la intolerancia, y que la educación es la única herramienta capaz de evitar que la tragedia se repita. Su intervención constituyó un llamado directo a la conciencia ciudadana, instando a las instituciones y a los individuos a ser guardianes activos de los derechos humanos. Al finalizar su ponencia, la doctora Liendo recibió como reconocimiento de nuestra kehilá un diploma que acredita la siembra de árboles a su nombre en el Bosque Simón Bolívar de Jerusalén.
El acto conmemorativo público tuvo lugar el miércoles 11 de febrero en el teatro del Centro Cultural Chacao, y contó con una presencia masiva que incluyó personal diplomático acreditado en Venezuela, académicos y organizaciones no gubernamentales. Esta jornada, organizada por la Alcaldía y el Concejo Municipal conjuntamente con la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV), la Fraternidad Hebrea B’nai B’rith, el Comité Venezolano de Yad Vashem y Espacio Anna Frank, destacó por la participación de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chacao y la Joven Coral Ángel Sauce, con arreglos musicales de Harold Yaacov Vargas y la intervención de talento comunitario. La moderadora del evento fue Ela Arnstein.
Oscar González, vicepresidente del Concejo Municipal de Chacao, abrió el encuentro expresando la importancia de realizar anualmente este tipo de conmemoraciones, que comenzaron a realizarse hace más de una década por iniciativa del exconcejal Shully Rosenthal.
A continuación se dirigió al público Miguel Truzman, coordinador nacional de la CAIV, quien destacó que este año Yad Vashem ha centrado sus conmemoraciones en los sobrevivientes de la Shoá y en cómo reconstruyeron sus vidas. Al respecto, mencionó los nombres de algunos sobrevivientes que se radicaron en Venezuela, y los grandes aportes que le hicieron a nuestro país.
El primer acto musical, protagonizado por la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chacao bajo la dirección de Hans Loreto, y la Joven Coral Ángel Sauce dirigida por Oriana Martínez, consistió en la interpretación del tema principal de la película La lista de Schindler (con el solista Alexis Ramos en el violín), la pieza idish Oifn Pripetchik, Ani Maamin y Keshe Halev Bojé. En esta sección intervino la joven intérprete vocal Tali Zeev.
De seguidas ofreció su testimonio Sami Rozenbaum, miembro de la segunda generación de sobrevivientes de la Shoá, con una narración de las experiencias de su padre, Isaac Rozenbaum Milstein, quien nació en Polonia y sobrevivió junto a sus padres y hermanos escondido durante dos años en un establo, sufriendo hambre, un terror constante y múltiples penalidades. Posteriormente emigró a Venezuela, donde rehízo su vida y se convirtió en el primer judío que publicó un libro sobre el Holocausto en el país.
Tomás Osers, presidente del Comité Venezolano de Yad Vashem, reflexionó: “Hace ocho décadas, la infamia condenó a nuestro pueblo a portar una estrella amarilla, un estigma físico diseñado para deshumanizar. Hoy, en pleno siglo XXI, enfrentamos una metamorfosis de ese odio: una persecución silenciosa pero latente. Ya no es un Estado el que impone la marca, sino el miedo el que nos compele a borrarla. Observamos con profunda amargura cómo las kipot se ocultan en los bolsillos, y las mezuzot desaparecen de los umbrales de las puertas, en un doloroso ejercicio de hacerse invisible.
En este día de profunda trascendencia, me pongo en pie para confrontar la falacia del negacionismo con una verdad histórica irrefutable: el Estado de Israel no nació como consecuencia de la Shoá, sino a pesar de ella. No representa, bajo ninguna circunstancia, un ‘premio de consolación’ otorgado por la comunidad internacional, sino el acto supremo de justicia y soberanía de un pueblo que se negó a ser borrado de la historia”.
En el segundo acto musical volvió a resaltar el joven talento comunitario, con los temas Si tienes fe, el potpourri Suite de la Jora al Joropo, la Suite Onda Nueva y Aires de Venezuela, con arreglos y adaptación de Harold Yaacov Vargas.
Así, la música nacional representó un apropiado cierre para este extraordinario evento, que seguramente pasará a la historia como uno de los programas culturales más destacados que haya organizado nuestra comunidad.
Redacción NMI.
Fotos: Cultura Chacao, NMI y cortesía de Sara Szotlender de Fruchtermann.
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Un evento hermoso que deja una gran reflexión.