
Sami Rozenbaum
Fotos: UIC y NMI.
Una de las edificaciones de la kehilá que sobrellevó más daños a causa del evento sísmico del pasado 24 de junio fue la sede de la Unión Israelita de Caracas en San Bernardino, una de las zonas más afectadas de la ciudad.
Esta imponente edificación, construida hace más de 60 años, había padecido —apenas recién inaugurada— el terremoto de Caracas de 1967. El de 2026 demostró la calidad estructural de esta obra, pues si bien se produjeron numerosas afectaciones de mampostería y acabados, solo sufrió pequeñas secuelas en algunas vigas y columnas que ya han sido subsanadas.
Todas las labores de reparación y aseguramiento de la infraestructura se llevaron a cabo entre finales de junio y el mes de septiembre, lo que permitió tener las áreas disponibles en tiempo récord para las festividades de Tishrei. En cierto momento, estuvieron trabajando de forma simultánea cuatro contratistas diferentes en las obras de reparación y reacondicionamiento.
A continuación, se presenta un resumen de las principales afectaciones y los procedimientos que se efectuaron para repararlas, con información suministrada por Jesús Osorio, gerente de Servicios de la UIC.
Las vibraciones sísmicas causaron que cuatro paneles decorativos de madera del techo (celosías) se desprendieran y cayeran sobre los bancos. También se descuadró la puerta del Arón Hakodesh, y se agrietó la pared semicircular externa. Un vitral se desprendió, pero no cayó y se mantuvo intacto. También se produjeron desajustes en las piezas decorativas de la cúpula.
En la salida hacia la escalera de emergencia (al fondo del nivel principal de la sinagoga), una pared sufrió fuerte agrietamiento y se desprendió parte del panel de madera que contiene los nombres de miembros difuntos.
En el pasillo de acceso al nivel superior (femenino) se agrietó también la pared semicircular. Las paredes de las escaleras internas de mármol negro que conectan los dos niveles de la sinagoga se agrietaron, y se desprendieron parte de los mosaicos.
Trabajos realizados
Se recogieron y resguardaron todas las piezas de madera desprendidas, se instalaron andamios especiales para asegurar el techo y las celosías restantes. Los soportes de madera de estos elementos fueron reforzados. Por medida de precaución, en meses recientes se habían retirado las bandejas de madera originales del techo, y los espacios que ocupaban fueron pintados de negro; esto permitió mitigar el impacto del sismo.
Cabe señalar que recientemente se habían realizado trabajos de mantenimiento preventivo para evitar los naturales efectos de la humedad y los insectos (termitas), considerando que la mayor parte de los revestimientos de la sinagoga son de madera, susceptible a ese tipo de daños. Este mantenimiento se lleva a cabo con regularidad.
También se corrigieron los detalles del Arón Hakodesh, los elementos desajustados de la cúpula y las paredes que tenían grietas en ambos niveles de la sinagoga. El vitral desprendido se volvió a instalar en su lugar. Los mosaicos afectados de las escaleras internas fueron eliminados.
Celosías desprendidas del techo de la sinagoga principal
Trabajos en el techo de la sinagoga principal
El techo ya reparado
Escalera entre los dos niveles de la sinagoga, con grietas y mosaicos desprendidos
La misma escalera ya reparada
Pérdida de mampostería y caída de panel de madera al fondo de la sinagoga principal, junto al acceso hacia la escalera de emergencia
Esta fue una de las áreas más comprometidas. Numerosos bloques se desprendieron y cayeron sobre los escalones, obstruyendo la salida.
Trabajos realizados
Se despejaron de inmediato todos los escombros y el polvo. Ingenieros expertos inyectaron y sellaron las grietas principales en el concreto, y se dejó listo el proyecto para reconstruir la pared de cerramiento. Se colocó una malla para prevenir caídas accidentales de las personas que se desplacen por las escaleras, hasta que el cerramiento se haya completado.
Debe mencionarse que los bloques de las paredes que se podían seguir desprendiendo fueron retirados muy cuidadosamente uno a uno, con el uso de taladros pequeños, para evitar que cayeran sobre los equipos de aire acondicionado situados debajo.
Pared perimetral de la escalera de emergencia mostrando las partes caídas y bloques que tuvieron que ser removidos uno a uno
Tramo de la escalera de emergencia obstruido por mampostería


La escalera de emergencia ya despejada. Las paredes que están por reconstruirse han sido temporalmente reemplazadas por una malla metálica
Se agrietó el revestimiento de 8 de las columnas circulares, se fracturó totalmente un ventanal de vidrio de seguridad, y una pared alta perdió ligeramente su alineación.
Trabajos realizados
Se retiraron de forma segura los pedazos de revestimiento aún no caídos de las columnas que estaban en riesgo, y se repusieron las piezas; en algunos casos se perforaron las columnas para detectar si existía algún daño interno en el concreto, pero afortunadamente ese no fue el caso.
Se reemplazó el vidrio fracturado por uno nuevo y seguro, y se repararon los acabados de las paredes. La pared que perdió alineación fue corregida.
Quedan pendientes detalles estéticos menores en la escalinata de acceso al salón y en las columnas.
Columna de la sala de fiestas mostrando el revestimiento desprendido
Grietas en pared de la sala de fiestas
Vidrio fracturado en la sala de fiestas
El terremoto agrietó parte de las paredes de exhibición y causó la caída de friso en los pasillos.
Trabajos realizados
Se frisaron y pintaron nuevamente las paredes. Es importante destacar que las obras de arte y textos explicativos de la exposición se mantuvieron protegidos, y no sufrieron ningún daño. De hecho, la exposición se ha vuelto a montar.
Grietas y fisuras en pared del Museo Kern
Trabajos en el Museo Kern
El museo reparado y con la exposición ya restaurada
El informe presentado a los directivos de la UIC finaliza indicando: “Enfrentamos un desafío estructural importante, pero actuamos con prioridades claras y rigor técnico. Hoy podemos anunciar con orgullo que las zonas críticas fueron atendidas con éxito y los detalles menores restantes no representan ningún riesgo, garantizando un espacio totalmente seguro para todos”.
Jesús Osorio, gerente de Servicios de la UIC, mostrando una pared reparada en la entrada exterior de la sala de fiestas