Sami Rozenbaum*
El doble terremoto sufrido por el país la tarde del 24 de junio ha causado una catástrofe nacional, y por supuesto nuestra comunidad no escapa de sus efectos.
Tras consultas con gerentes y voluntarios, y con la colaboración de varios miembros de la kehilá, Nuevo Mundo Israelita presenta este reporte inicial sobre la situación en varias de nuestras instalaciones comunitarias.
Desde la misma noche del miércoles 24, el centro comunitario se activó para convertirse en centro de acogida para unas 200 personas cuyos hogares sufrieron daños severos o no deseaban pernoctar en ellos, incluyendo personas mayores y enfermas que requerían servicios especiales. El lugar en el que se ubicó a estas personas fue el área social y el “pasillo rojo”.
Se colocaron colchonetas para que la gente pudiera dormir, y se les ofrecieron alimentos e hidratación. Además, Hebraica tiene la ventaja de contar con planta eléctrica y reservas de agua, en circunstancias en que estos servicios se vieron interrumpidos en varios sectores de la capital.
Se abrió la enfermería con la presencia de dos médicos, y por supuesto se activaron protocolos especiales de seguridad.
Aspectos del centro de acogida de Hebraica en el “pasillo rojo”
Por medida de precaución se decidió no utilizar el estacionamiento estructural de Hebraica, por lo que se habilitó la cancha de fútbol para aparcar los vehículos. Algunas personas incluso decidieron dormir dentro de sus carros
(fotos cortesía de León Eskenazi)
Hebraica sigue operando como centro de acogida, y además este viernes se activó un centro de acopio para recabar donaciones de insumos y medicamentos para las zonas más afectadas por el terremoto, reiterando la solidaridad que nuestra kehilá siempre ha mostrado en casos de emergencia, como los deslaves de 1999 y 2005 y otras catástrofes naturales.
La UIC también se activó como centro de acogida para residentes de las zonas cercanas cuyas viviendas fueron afectadas. Estas personas fueron ubicadas en el Gran Salón Isaac y Rosa Baltuch, donde se les suministraron colchonetas.
Personas resguardadas en el Salón Baltuch de la UIC (San Bernardino), la noche del 24 al 25 de junio
Una pared en la entrada de las oficinas sufrió cierta afectación, así como el propio Salón Baltuch, donde se desprendió parte del revestimiento de varias columnas; pero no se perciben daños estructurales, como muestra la imagen. Las oficinas de la UIC no están prestando servicio hasta nuevo aviso.
Columnas del Salón Baltuch de la UIC con revestimiento desprendido. También se observan grietas en la pared del fondo, arriba a la izquierda
(fotos cortesía de Sara Szotlender)
La sinagoga UIC del Este de Altamira ni sufrió ningún daño.
El Gran Salón Dita y Salomón Cohén del Hogar B’nai B’rith de Altamira presentó afectaciones, en la forma de desprendimientos del cielo raso y lámparas. Se procederá a efectuar una evaluación con un ingeniero especializado. Las imágenes muestran dos aspectos del salón.
(Fotos cortesía de Miguel Osers)
Cabe señalar que B’nai B’rith Internacional está promoviendo una campaña especial de recaudación de fondos para Venezuela.
La CAIV informa que el jueves 25 de junio se creó una comisión de ingenieros para recorrer y diagnosticar afectaciones en todas las instalaciones comunitarias como sinagogas y otras edificaciones.
Se mantienen contactos con la presidencia de la República, para coordinar la distribución de los insumos recabados en el centro de acopio de Hebraica.
Con información de Miguel Truzman, Miguel Osers, Lorraine Kirmayer, Ezra Kaim y rabino Eitan Weisman.
Gracias a todos por su oportuno apoyo.
NMI ofrecerá más información cuando esté disponible.