Debbie Weiss*
Israel necesitará tomar el control de toda Gaza para cumplir sus objetivos bélicos, declaró un alto general israelí de la reserva, mientras Estados Unidos avanza con sus planes de formar una fuerza multinacional de estabilización que no se espera que se despliegue en zonas controladas por Hamás.
Amir Avivi, excomandante adjunto de la División de Gaza de las Fuerzas de Defensa de Israel, afirmó que los objetivos militares de la guerra, incluido el desarme de Hamás, no pueden lograrse sin avanzar hacia las partes restantes del enclave que aún están en poder del grupo terrorista palestino.
“No hay manera de alcanzar los objetivos de la guerra sin conquistar Gaza”, declaró Avivi. “Con un 99,9% de seguridad, las FDI serán quienes desmantelarán a Hamás”, aseveró, señalando que se espera que la Fuerza Internacional de Estabilización creada por la administración Trump se despliegue únicamente en zonas controladas por Israel y evite enfrentarse directamente a Hamás.
Una campaña decisiva podría completarse en uno o dos meses, afirmó Avivi, porque las restricciones que ralentizaron las fases anteriores de la guerra, en particular la presencia de rehenes israelíes en las zonas controladas por Hamás, ya no existen. Las FDI podrían ampliar su control de Gaza del 53% actual al 75% en “tan solo una semana”, añadió.
El área controlada actualmente por las FDI, demarcada por la “línea amarilla”, opera como una zona de seguridad que evita ataques terrestres o subterráneos contra Israel
(Mapa: BBC)
Con el gabinete de seguridad israelí centrado en Irán, aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre la siguiente fase en Gaza. Es probable que el gobierno dé a Hamás “uno o dos meses” para ver si se materializa una confrontación con Irán, antes de proceder a concluir la campaña en Gaza, opina el militar.
Avivi es el fundador y presidente del Foro de Defensa y Seguridad de Israel, conocido en hebreo como Habitjonistim, un grupo de línea dura compuesto por ex altos oficiales y funcionarios de seguridad que ha impulsado constantemente objetivos militares máximos en Gaza y se ha opuesto a acuerdos negociados con Hamás.
Según funcionarios estadounidenses e israelíes, se espera que la fuerza de estabilización comience a desplegarse en el sur de Gaza, empezando por Rafah, y se expanda gradualmente según lo permitan las condiciones. El objetivo de esta fuerza es ayudar a establecer condiciones de gobernanza y seguridad en zonas despejadas, en lugar de realizar operaciones de combate o desarmar por la fuerza a grupos armados. Su comandante, el general de división del ejército estadounidense Jasper Jeffers, ha declarado que cinco países —Indonesia, Marruecos, Kazajstán, Kosovo y Albania— han comprometido personal hasta la fecha, y que la planificación a largo plazo prevé un despliegue significativamente mayor, de hasta 20.000 soldados y policías, centrados en la vigilancia, la coordinación de la seguridad y la facilitación de la ayuda.
El diario británico The Guardian informó la semana pasada que los documentos de contratación estadounidenses describen los planes para una base militar de 141 hectáreas en Gaza, diseñada para albergar a 5000 personas, que incluirá torres de vigilancia, búnkeres e instalaciones de entrenamiento. Un funcionario estadounidense se negó a hablar sobre el contrato, y reiteró que Washington no planea desplegar tropas de combate estadounidenses en el enclave.
El esfuerzo de estabilización se lanzó formalmente en Washington el 19 de febrero, cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, convocó la reunión inaugural de su Junta de Paz. Trump afirmó que los países participantes habían prometido aproximadamente 7000 millones de dólares como anticipo para la reconstrucción de Gaza, aunque dejó claro que una reconstrucción más amplia estaría condicionada al desarme de Hamás.
Funcionarios estadounidenses y socios regionales reconocen que la desmilitarización probablemente será un proceso a largo plazo, y que la reconstrucción conlleva riesgos políticos. Algunos Estados donantes han expresado en privado su preocupación por la posibilidad de financiar los esfuerzos de reconstrucción solo para que Israel reanude las operaciones militares a gran escala.
Reconstruir Gaza primero en las zonas controladas por las FDI podría permitir a Hamás sobrevivir política y militarmente en otras partes del enclave. «Si construyes solo donde las FDI controlan, en realidad le estás diciendo a Hamás: puedes quedarte en Gaza»
Avivi afirmó que la toma de control del enclave por parte de Israel iría seguida de una fase de limpieza militar técnicamente compleja, centrada en el desmantelamiento de túneles y arsenales de armas. «Toda la zona está llena de túneles y municiones. Encontrarlos y destruirlos es complicado. Esa parte lleva tiempo». Una estrategia que está cobrando fuerza en el marco estadounidense dividiría Gaza en dos zonas: una «zona verde» libre de Hamás, donde podrían comenzar la reconstrucción y un gobierno civil alternativo, y una «zona roja» que abarcaría las áreas que aún están bajo el control de Hamás.
El exasesor de seguridad nacional israelí Yaakov Amidror afirmó que, si bien comprende la lógica de este enfoque, conlleva riesgos. Reconstruir Gaza primero en las zonas controladas por las FDI, indicó, podría permitir a Hamás sobrevivir política y militarmente en otras partes del enclave. «Si construyes solo donde las FDI controlan, en realidad le estás diciendo a Hamás: puedes quedarte en Gaza», declaró Amidror.
Avivi coincide en que la reconstrucción no comenzaría «hasta que depongan las armas», advirtiendo que hacer lo contrario equivaldría a tolerar la presencia continua de Hamás.
El general israelí mencionó el período previo al alto el fuego de octubre, cuando las fuerzas israelíes avanzaron profundamente en la ciudad de Gaza y tomaron el control de aproximadamente la mitad de la ciudad, como ejemplo de cómo responde Hamás cuando las FDI entran en su territorio principal. Afirmó que la posterior retirada de Israel a aproximadamente el 53% de la Franja de Gaza se debió a negociaciones por los rehenes, más que a límites operativos.
«Va a suceder por las buenas o por las malas», afirmó Avivi. «La solución difícil para ellos son las FDI. Así que, o deponen las armas y se van de Gaza, o las FDI entrarán e impondrán la desmilitarización».
Amidror rechazó los argumentos de que Hamás emerge de la guerra en una posición más fuerte debido a la posible participación de países como Catar o Turquía, calificando esta afirmación como desconectada de la realidad militar actual. «Es un argumento absurdo, porque Hamás está rodeado por las FDI por todas partes: 300 grados por tierra y 60 grados por mar, que también controlamos», declaró Amidror. El grupo terrorista, explicó, no puede recibir armas porque no tiene frontera terrestre con Egipto, no puede fabricar armas porque Israel ha destruido su infraestructura de producción y está rodeado por todos lados por fuerzas israelíes. “Lo máximo que puede hacer es disparar un misil, probablemente una vez cada seis meses”, concluyó Amidror.
*Periodista.
Fuente: The Algemeiner (algemeiner.com).
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.