
Shmuli Volkin*
La economía de Israel se encamina hacia un período de expansión extraordinaria. El Banco de Israel proyecta un crecimiento económico de 5,6% para 2026 y un impresionante 7,5% para 2027, lo que apunta a una recuperación vigorosa a pesar de años de guerra, desafíos en materia de seguridad e incertidumbre geopolítica.
Las proyecciones más recientes ofrecen un panorama alentador sobre la resiliencia económica de Israel, con un crecimiento que, según se espera, superará significativamente al de la mayoría de las economías desarrolladas. A modo de comparación, el banco central estima que las economías avanzadas crecerán apenas un 1,6% el próximo año.
Las proyecciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) difieren de las del Banco Central de Israel, pero igualmente aparece como el país de mayor crecimiento de este “club” de las 38 naciones más avanzadas con 4,5% en 2026
(Fuente: OCDE)
Las perspectivas positivas se extienden al mercado laboral israelí: se prevé que la tasa de desempleo se sitúe en un promedio de solo el 3% en 2027, lo que refleja una recuperación del empleo y una demanda sostenida de trabajadores.
La inflación también se ha moderado, alcanzando 1,6% anualizada en septiembre. El Banco de Israel (el banco central del país) pronostica una inflación anual de 1,5% para 2026 y de 2,1% para 2027, cifras que se mantienen cómodamente dentro de su rango objetivo.
El Banco Central ha mantenido su tasa de interés de referencia en 3,25%, al tiempo que proyecta una posible reducción hasta aproximadamente 3% durante el próximo año.
Esta recuperación se ve respaldada por un mayor gasto de los consumidores, una renovada inversión y un repunte en el sector de la construcción, a medida que disminuye la escasez de mano de obra.
No obstante, el Banco Central subraya que una parte significativa del crecimiento proyectado corresponde a la producción en el extranjero por parte de empresas israelíes. Si se excluye dicha actividad, el crecimiento económico interno se estima en un 3,4% para 2026 y 5,1% para 2027; cifras que, aun así, representan una expansión considerable.
Estas previsiones optimistas están sujetas a condiciones importantes. El Banco Central asume que los combates militares se mantendrán relativamente limitados, aunque advierte que las tensiones geopolíticas, el gasto en defensa, los precios de la energía y las presiones sobre el presupuesto gubernamental podrían influir en el desempeño económico.
Aun así, las proyecciones ponen de relieve la notable fortaleza económica de Israel y su potencial para un crecimiento acelerado, a medida que el país continúa recuperándose de un conflicto prolongado. De cumplirse, las previsiones marcarían un hito económico significativo, poniendo de relieve la resiliencia de las empresas, la fuerza laboral y la economía de Israel en su conjunto.
*Periodista.
Fuente: Jewish Breaking News (jewishbreakingnews.com).
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.