Una muestra de los envases de alimentos que se están distribuyendo
(Foto: Keren Ezra)
Keren Ezra, la organización comunitaria que desde hace décadas distribuye productos para apoyar a las familias de la comunidad que tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas, se ha adaptado velozmente a la actual emergencia por el doble terremoto que afectó al país y, como plan de contingencia, ha comenzado a distribuir comidas preparadas a las familias que perdieron sus hogares.
Mazal Suiza, una de las líderes de Keren Ezra, explica: “En este momento tenemos a 11 personas que están alojadas en hoteles, porque sus viviendas colapsaron o porque no están en condiciones de habitabilidad. A ellos se acaban de sumar dos personas de la tercera edad que permanecen en su vivienda, pero por sus condiciones físicas no pueden salir y toda su familia está en el exterior. Esta cantidad puede aumentar”.


Queso y ponqué, otros productos que están llegando a las personas desalojadas de sus viviendas
(Fotos: Keren Ezra)
Unas jovencitas de la kehilá tuvieron la iniciativa de preparar comidas, y lo hacen en sus propias casas. “Ellas mismas buscaron los fondos, adquirieron los productos y están cocinando de manera estrictamente kasher, Hacen desayunos, almuerzos y cenas”, explica Judith Gemer. Hay envases con carne, vainitas y arroz, otros con ensalada, así como arepas y galletas.
Acarreo de cajas de productos para llevar a Hebraica y la UIC
(Foto: Keren Ezra)
Además, unas alumnas del colegio Sinai se han acercado a la sede de Keren Ezra para ayudar en la preparación de las cajas de productos que se distribuyen cada mes a las más de 300 familias de la kehilá beneficiadas por esta organización.
Mazal Suiza, Silvia Mizrahi, Judith Gemer y Rachel Benchimol junto a dos jóvenes voluntarias.
En la foto no aparece otra de las “hormiguitas” de Keren Ezra, Syma Farache
(Foto: NMI)
Agrega Mazal: “La misma noche del terremoto nos avisaron que había numerosas familias resguardadas en Hebraica y en la Unión Israelita de Caracas y necesitaban alimentos, así que nos vinimos a las once y media de la noche, abrimos, y unos jóvenes comunitarios vinieron a llevarse latas de atún, galletas de soda y galletas María para distribuirlas entre esas personas, que por supuesto no habían cenado. Al día siguiente volvieron a buscar más productos. Este es un trabajo comunitario en equipo”.
Nuestra kehilá sigue demostrando su resiliencia, y que en momentos de crisis inesperadas está siempre a la altura de los desafíos.
S.R.
Vea un corto video sobre este tema en:
https://youtube.com/shorts/mPStiLASNlE