Sam Sokol*
El ex gran rabino sefardí Itzjak Yosef
(Foto: Flash90)
El ex rabino jefe sefardí Itzjak Yosef exige la expulsión de la comunidad haredí de quienes participaron en el ataque multitudinario del 15 de febrero contra dos mujeres soldado en la localidad de Bnei Brak, afirmando en que sus acciones no se ajustan a los valores de la Torá.
“Hay que condenar enérgicamente a los alborotadores que profanan el Nombre del Cielo. Los caminos de la Torá de Israel son caminos deleitosos y todos sus senderos son de paz; no hay lugar para tal comportamiento entre nosotros. Deben ser denunciados y expulsados de la comunidad”, declaró el rabino en un comunicado.
Yosef es hijo del difunto líder espiritual del partido Shas, Ovadía Yosef, y ejerce una gran influencia dentro del grupo.
Durante los violentos disturbios, los manifestantes contra el reclutamiento de los ultraortodoxos quemaron además una motocicleta policial, voltearon un vehículo patrullero y prendieron fuego a contenedores de basura. Las mujeres soldado, que habían estado realizando una visita domiciliaria de bienestar a un recluta (tarea administrativa estándar del ejército), debieron resguardarse en un edificio y luego fueron rescatadas por la policía; agentes de las estaciones de Bnei Brak y Ramat Gan tuvieron que formar un escudo humano para escoltarlas fuera del área. La jornada terminó con al menos 22 arrestos, en un episodio que ha sido condenado por todos los sectores de la sociedad israelí.
*Corresponsal político de The Times of Israel.
Fuentes: The Times of Israel y Google IA.
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.