
Nava Freiberg*
Este miércoles 14, Colombia inauguró su embajada en Jerusalén, convirtiéndose en el décimo país en dar el paso simbólico de respaldar la soberanía israelí sobre la Ciudad Santa.
A la inauguración asistieron el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, y el canciller colombiano de visita oficial, Omar Bula Escobar.
«Hoy damos un paso concreto hacia el restablecimiento de nuestras relaciones diplomáticas; relaciones que nunca debieron romperse. Israel es un socio estratégico; siempre lo ha sido y, de ahora en adelante, lo será aún más», declaró el canciller colombiano. La embajadora de Colombia, Tania Gilinski, se hizo eco de este sentimiento durante su intervención, afirmando que los vínculos entre ambos países continuarán con «mayor determinación y fortaleza».
Saar también celebró la medida, calificándola como «un reconocimiento del hecho político evidente de que Jerusalén es la capital de Israel». «Este es el comienzo de una era dorada en las relaciones entre nuestros dos países», afirmó.
Momento en que el canciller colombiano Omar Bula descubre el emblema de su embajada en Jerusalén, mientras observa su homólogo israelí, Gideon Saar
(Foto: redes sociales)
El nuevo presidente derechista de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció su intención de abrir la embajada tras su elección hace unos meses, asegurando que ambos países mantendrían una relación «sin precedentes» una vez que él asumiera el cargo.
Las relaciones de Bogotá con Jerusalén se habían deteriorado drásticamente bajo el primer gobierno de izquierda de Colombia, encabezado por el presidente Gustavo Petro —un férreo crítico de la guerra de Israel contra Hamás en Gaza—, quien rompió unilateralmente los vínculos diplomáticos, antes de que la elección de De la Espriella propiciara su restablecimiento.
Colombia es el décimo país en abrir una embajada en Jerusalén, sumándose a Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Kosovo, Papúa Nueva Guinea, Paraguay, Fiyi, Somalilandia y Nauru. Otros países —entre ellos Hungría, la República Checa y Eslovaquia— mantienen sedes diplomáticas en la capital.
La mayoría de las embajadas en Israel se encuentran en Tel Aviv; los países argumentan que el estatus definitivo de Jerusalén solo puede definirse como parte de un acuerdo entre Israel y los palestinos, quienes reclaman Jerusalén Oriental como capital de un futuro Estado.
Israel tomó el control de Jerusalén Oriental —que incluye la Ciudad Vieja y sus lugares sagrados— de Jordania durante la Guerra de los Seis Días de 1967, se anexionó el territorio en 1980 y considera oficialmente a toda la ciudad como su capital.
Fuente: The Times of Israel / AFP.
Traducción y version NMI.