
Los equipos médicos de fabricación china pueden constituir una fuente de filtración de datos altamente sensibles, incluyendo información sobre la salud de los candidatos
Harel Menashri*
«Los líderes de China, Rusia y Corea del Norte lo miran y se ríen. Tiene problemas de salud, y eso representa una amenaza para nuestra seguridad nacional», dijo Donald Trump en una entrevista con Fox News durante la campaña presidencial de 2024. Se al entonces presidente Joe Biden, un tema central en las últimas elecciones estadounidenses, que finalmente lo llevó a retirarse de la contienda.
La salud de los políticos siempre ha jugado un papel importante en las campañas electorales. Pero ¿qué pasaría si la información médica de los candidatos cayera en manos iraníes? La amenaza es real. Imaginemos el siguiente escenario: a pocas semanas de las elecciones, surgen campañas que combinan información médica privada de los candidatos con noticias falsas, en un intento de perturbar el proceso democrático israelí. Irán tiene amplia experiencia en este tipo de operaciones de influencia.
(Imagen: elhospital.com)
Durante la campaña militar lanzada por Estados Unidos e Israel en marzo, funcionarios de inteligencia revelaron que China había recopilado información sobre objetivos estadounidenses y la había trasferido a Irán.
Los hospitales israelíes han adquirido cantidades cada vez mayores de equipos chinos en los últimos años. Estos dispositivos se utilizan ahora ampliamente en departamentos sensibles, incluyendo las unidades de cuidados intensivos. No es ningún secreto que prácticamente cualquier producto conectado a internet fabricado en China puede servir para recopilar información y trasmitirla a Beijing.
A los ciudadanos chinos se les enseña que espiar para el Estado, al que se les anima a considerar «por encima del mundo»; es tanto un honor como un deber. Desde la perspectiva china, todo se rige por los intereses nacionales. China es un componente clave del «eje del mal». Como parte de su relación con Irán, podría venderle a Teherán información israelí significativa, incluyendo el período previo a las elecciones.
Países de todo el mundo ya han comenzado a tomar medidas en respuesta al creciente reconocimiento de que China utiliza sus productos tecnológicos para el espionaje. En junio de 2026, el Pentágono designó a importantes compañías tecnológicas chinas, como BYD y Alibaba, como «empresas militares» que contribuyen a las industrias de defensa de China. En consecuencia, estas empresas están siendo sometidas a un mayor escrutinio y se recomienda al público estadounidense no adquirir sus productos.
No es ningún secreto que prácticamente cualquier producto conectado a internet fabricado en China puede servir para recopilar información y trasmitirla a Beijing
El estamento de defensa israelí también ha tomado medidas para prohibir la introducción de sistemas de fabricación china. Las agencias de seguridad, por ejemplo, han prohibido la entrada de vehículos chinos a las bases militares por temor a que puedan filtrar información. Sin embargo, el sistema de salud israelí, fundamental para la seguridad nacional, parece estar rezagado en este respecto. Sus funcionarios niegan el riesgo y siguen favoreciendo los equipos chinos, que son más baratos, a pesar de la amenaza de que información sensible pueda ser trasferida a China.
Israel debe preparar de inmediato un plan por etapas, supervisado por funcionarios de los ministerios de Defensa, Salud y Finanzas. El plan debe identificar las ciberamenazas chinas contra el sistema de salud, clasificándolas de la más grave a la menos significativa, y reemplazar gradualmente los equipos considerados vulnerables con dispositivos importados de países cuyos sistemas regulatorios difieren de los de China. Invertir en la industria manufacturera nacional es fundamental para preservar la independencia del sistema de salud israelí, y evitar que el país dependa de las importaciones.
Así como no se deben instalar componentes chinos en los sistemas de armas de las Fuerzas de Defensa de Israel, la tecnología médica china en los hospitales israelíes debe tratarse con la misma cautela. La situación actual, en que las próximas elecciones enfrentan riesgos ante un gobierno que apoya activamente a algunos de los enemigos más peligrosos de Israel, constituye una amenaza para la seguridad nacional.
*Profesor titular en el Instituto Tecnológico de Holon, Israel, donde dirige el programa de ciberseguridad. Formó parte del equipo que estableció la división de ciberseguridad del Shin Bet.
Fuente: Israel Hayom.
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.