Mary Taurel y Sofía Garzón encabezan el capítulo venezolano de esta organización humanitaria judía, que ahora afronta la emergencia causada por el evento sísmico del 24 de junio. La labor del equipo que encabezan abarca numerosos aspectos que resultan esenciales para mitigar los efectos de la catástrofe
Sami Rozenbaum
Fotos: CADENA Venezuela.
Mary Taurel y Sofía Garzón
(Foto NMI)
NMI. ¿Desde cuándo existe CADENA en Venezuela, y cuál es la relación que tienen con CADENA Internacional?
Mary Taurel: CADENA se fundó en México en 2005, y de entonces en adelante expandió sus operaciones de asistencia alrededor del mundo. Hoy tenemos oficinas en Argentina, Colombia, Panamá, Honduras, Guatemala, en alrededor de 17 países, la mayoría en Latinoamérica. Nos especializamos no solo en crisis humanitarias sino en desastres naturales y catástrofes. CADENA empezó a operar en Venezuela en 2021.
Sofía Garzón: También se trabajó en Turquía cuando ocurrió el terremoto, en Ucrania… No necesariamente hay que tener una oficina en el país para poder operar. Muchas veces se arma un equipo y se va a atender la emergencia, y poco a poco se van abriendo oficinas en los países que requieran una asistencia más constante.
Rescatistas de CADENA Internacional desplegados en La Guaira
¿Cuáles son sus profesiones, y que las motivó a incorporarse a esto?
Mary: Yo soy diseñadora de modas.
Sofía: Y yo comunicadora social. Trabajamos en temas humanitarios porque nos sale del corazón. En 2021 hubo una emergencia en Barquisimeto por unas lluvias muy fuertes, y CADENA Internacional nos contactó a mí y a Mary para empezar las operaciones aquí. Se armó un equipo de trabajo junto con CADENA Internacional, y entonces hicimos la primera asistencia. A partir de ahí descubrimos esta vocación y esta pasión que teníamos…
Mary: …Y que no sabíamos que teníamos. El mundo humanitario siempre ha sido algo que he tenido muy de cerca, sobre todo porque mi familia se dedica a los caballos, y crecer en tierras donde había mucha necesidad, por ejemplo «vamos a reconstruir la escuelita de al lado», «vamos a hacer esto otro», es algo que siempre tuvimos cercano.
“De tener tu familia, tu casa, tu rutina, de repente te quedaste sin nada, tus familiares están sepultados, tú estás solo o con uno que otro pariente que también logró sobrevivir, y sin trabajo”
Sofía: Yo por mi mamá. Ella es odontóloga y siempre ha utilizado su profesión para ayudar a los demás. Ha acudido a jornadas en el interior del país para atender a los niños. Siempre brinda atención a los más necesitados. Así que yo lo vi en mi en mi casa como ejemplo, y CADENA fue el canal perfecto para poder realizarlo.
¿Cuál fue su labor en la emergencia de Barquisimeto en 2021?
Mary: Había familias que iban a tener que estar fuera de sus casas hasta que las lluvias cesaran. Gracias a Dios no pasó a mayores, no perdieron sus casas, pero no se podían movilizar a comprar alimentos, les faltaban colchones, necesitaban muchas cosas que se les dañaron con las lluvias. Tampoco tenían agua potable. En ese momento hicimos lo que hoy seguimos haciendo: suministrar tanques y filtros de agua, y bolsas de comida que les alcanzaran por lo menos para 45 días, que es el período que normalmente dura un estado de emergencia.
Sofía: También creamos brigadas de atención médica. Llevamos un equipo de 8 médicos y se entregaron medicamentos y kits de higiene.
La forma de operar de CADENA en emergencias es hacer primero un levantamiento de información, para entender cuáles son las necesidades de la comunidad, y se diseña una estrategia para brindar asistencia acorde a esas necesidades. Algunas veces el tema del agua potable está cubierto, pero resulta que perdieron sus medios de vida que eran las cosechas, por ejemplo. Cada comunidad tiene necesidades diferentes, por eso se desarrolla una entrega de suministros específica para esa comunidad y esa emergencia.
Levantamiento de una carpa para damnificados en el sector de las OPPEs (edificios de la Gran Misión Vivienda construidas por la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales). En este caso específico participó la ONG británica judía World Jewish Relief, que es uno de los fondos de financiamiento de CADENA
¿Cómo se financia toda esta labor?
Sofía: Con fondos internacionales con los que trabaja CADENA para proyectos específicos, y también con donaciones particulares.
Mary: Las ONGs tienen distintos escalafones. Nosotros somos una ONG de primera mano, y otras ONGs nos donan para nosotros poder implementar la ayuda primaria. En caso de emergencia o catástrofe natural levantamos una alerta, evalúan nuestro informe, y si nos lo aprueban tenemos 45 días para implementarlo de principio a fin.
Pero esta emergencia no se va a resolver en 45 días.
Mary: No, esta va a ser mucho más grande. Los proyectos que vamos a desarrollar de aquí en adelante probablemente tengan una duración de 6 meses o más. Luego se hará otra evaluación para determinar si habrá que continuar con la asistencia.
¿CADENA en Venezuela está integrada solo por ustedes dos?
Mary: Yo soy la presidenta de CADENA Venezuela, y Sofía es nuestra increíble directora de operaciones… Contamos con mucho voluntariado, por ejemplo están Gisela Kizer, Débora Kizer, Rachel Garzón, entre otras personas. Quien maneja la comunicación es María Ignacia Baldó. Tenemos un equipo pequeño, pero “sustancioso” entre voluntarios y personas contratadas.
¿Tienen una oficina física?
Mary: En este momento estamos operando desde mi casa, y Hebraica nos abrió las puertas de una manera increíble que le agradecemos muchísimo.
Sofía: Hay que mencionar que CADENA no solo ofrece asistencia, también tiene muchos proyectos educativos para niños que se llevan a cabo en varios colegios como el Moral y Luces, el Colegio Ávila, El Manglar en Puerto La Cruz, y otro colegio en Barquisimeto.
¿Cómo ha sido esta operación por el terremoto?
Sofía: Esta emergencia nos desbordó porque es algo muy grande. Entonces vino para acá un equipo importante de rescate de CADENA México. Luego, en una segunda fase, ese equipo se retiró y entró el grupo que llamamos de Pathfinders, que son los que nos ayudan a detectar y cubrir las necesidades de las comunidades.
Encuesta para determinar las necesidades existentes en el sector Nueva Luz, zona de La Guaira cercana a Playa Grande en la cual permanecen 257 familias damnificadas
Mary: Primero había que “apagar muchos fuegos”, porque sabemos que en los refugios hace falta mucha ayuda, pero también gracias a Dios hay muchas ONGs que son aliadas nuestras o que conocemos, y que están trabajando muy fuerte dentro de los refugios y en otras áreas. Por ejemplo, detectamos que hacía falta apoyo para las familias que permanecen fuera de los edificios donde vivían esperando que saquen a sus familiares; todas esas personas necesitaban asistencia, y nos hemos dedicado a apoyarlas. Son personas que no están en refugios formales; siguen existiendo refugios informales de 25 o 40 familias, que están ahí desde el día uno y que necesitan carpas, colchones, toldos, tanques de agua con filtros, kits de higiene. Esa gente lo perdió todo. Entonces hemos ido haciendo alianzas con otras ONGs que se especializan en baños portátiles, les avisamos que eran necesarios y los han puesto, así como duchas cerradas para dar privacidad, separadas para hombres y mujeres.
Tanques de agua con filtros instalados en un refugio junto a las ruinas de la OPPE 22
Todo el mundo piensa que la emergencia se limita a los edificios que se cayeron, pero no es así. En Guarenas y Guatire, por ejemplo, hay un porcentaje de edificios inhabilitados a los que no les han dado permiso de volver; la gente está viviendo en casas de familiares, o están abajo de los edificios con carpas, y necesitan apoyo. En Caracas también está pasando eso.
En esta intervención también ha habido mucha atención sicosocial y sicológica, porque obviamente la gente quedó muy afectada, hay mucho dolor, mucho trauma. Siempre tratamos de incluir un grupo de sicólogos que nos acompañen a campo. Tenemos un importante equipo de sicólogos preparados para trabajar en emergencias, porque es algo muy distinto a la sicología clínica.
¿Cuál consideran el logro más satisfactorio durante este mes de la emergencia?
Mary: El trabajo de los sicólogos ha sido tan profundo que ya nos reconocen cuando llegamos a un lugar. Se te acercan y dicen: «¿Tú también eres sicóloga?» Y tú dices: «No, yo no, pero ¿necesitas ayuda?» No habíamos visto esto antes; no es común que un venezolano se te acerque y te diga: «Necesito ayuda, necesito hablar con alguien». Los redirigimos a los sicólogos, los seguimos visitando en días posteriores y decidimos si necesitan una ayuda mayor con un siquiatra. Pero el hecho de que se te acerquen, que te pidan ayuda, que quieran hablar, que te reconozcan y se puedan “abrir” contigo y sepan que cuentan con alguien, no es algo frecuente en Venezuela. No sé si la palabra es satisfacción, pero esto me llena. Más allá de que les podamos entregar colchones, toldos, tanques de agua o filtros, saber que ellos se sienten acompañados y protegidos por nosotros ha sido muy importante.
¿Qué es lo más duro que han visto durante este mes?
Sofía: El sufrimiento de las familias. La vida les cambió en dos minutos, su vida se volteó. De tener tu familia, tu casa, tu rutina, de repente te quedaste sin nada, tus familiares están sepultados, tú estás solo o con uno que otro pariente que también logró sobrevivir, y sin trabajo. Y tienes que pedir que por favor alguien te dé una carpa, un colchón porque se te está mojando, no tienes ropa, no tienes cómo bañarte. Ver ese cambio tan drástico de un momento a otro duele, a mí me ha afectado bastante.
Suministro de ayuda humanitaria en el sector Nueva Luz. Se les han entregado tanques de agua, colchones, sábanas, y pañales para adultos y niños. También se les han brindado servicios médicos con un equipo de NATÁN de Israel, así como atención sicológica de CADENA Venezuela
Mary: Algo muy fuerte que está pasando es que el venezolano bajó desde el minuto uno a ayudar en lo que podía. A pesar de que ha habido mucho apoyo internacional y con rescatistas, se creó toda una línea de rescatistas informales, y son los mismos familiares que han ido aprendiendo de los rescatistas profesionales qué tienen que hacer. Esos chamos están súper afectados. Hay días que están bien y hay días que están mal. Esta etapa en la que están sacando cuerpos sin vida les está afectando muchísimo. Pero ahí están y ahí siguen, y no tienen intenciones de irse hasta que los saquen a todos.
Sofía: Eso era lo que iba a comentar. Lo que más me impresiona es la actitud nuestra de los venezolanos. Algo que me encantó fue que alguien comentó que el venezolano está acostumbrado al desastre, pero otra persona lo corrigió: «No, el venezolano está acostumbrado a salir adelante». Pues sí, hemos vivido tantos momentos críticos durante tanto tiempo que tenemos una resiliencia increíble. A pesar de todo, con quien tú hables la mayoría te dice que vamos a salir adelante, que le vamos a seguir “echando pichón”. Para la magnitud de lo que se está viviendo eso es admirable, ver cómo la mayoría de las personas quiere resurgir.
CADENA Venezuela entrega herramientas y equipos a rescatistas, personal de Protección Civil y bomberos, para facilitar su labor
¿Después de estas cuatro semanas se han ido retirando otras ONGs humanitarias, como suele suceder?
Mary: Yo creo que siguen acá. Hay que entender que existen distintas etapas. Algunas ONGs trabajan en emergencias, y después van dejando espacio a las ONGs que trabajan a más largo plazo.
¿Se vincularon con las ONGs de Israel?
Mary: Nos vimos bastante en campo, nos cruzamos. Todos, en especial los rescatistas, se conocen por haber trabajado en otras emergencias. En Hebraica nos encontramos, hemos trabajado muchísimo con NATÁN.
Sofía: Con MAGUÉN en la etapa de emergencia, porque CADENA tiene un aparato que detecta vida, el Life locator. Nosotros hacíamos la operación de detección y MAGUÉN trabajaba en el rescate.


Personal de CADENA utilizando el Life locator, y labores de rescate
Sofía: NATÁN también ofrece atención médica y sicológica. Íbamos a mapear los lugares y en ese momento, por ejemplo, nosotros no llevábamos médicos, pero nos aliamos con NATÁN que sí ofrecía la atención médica mientras nosotros dábamos la atención sicológica y la entrega de insumos. También llegó otra ONG israelí que se llama Early Starters, que se enfoca en crear espacios seguros para los niños dentro de los refugios informales, con juegos y actividades.
Mary: Ellos hacen un trabajo bellísimo.
¿Y con IsraAid?
Mary: También hemos estado con ellos, sobre todo en reuniones para entender el tema de los baños seguros en los refugios, separados para niñas y niños.
Sofía: Fue increíble ver cuántas organizaciones vinieron de Israel. Que a pesar de que no hay relaciones diplomáticas, mira cuántas vinieron y siguen aquí apoyando, y de verdad marcaron una gran diferencia. Eso se valora mucho y me llena de orgullo. Y escucharlos hablar en hebreo me encanta…
¿Cómo visualizan los próximos meses, cuando disminuya el número de refugios informales? ¿Cuál sería el papel de CADENA entonces?
Sofía: Tenemos varios proyectos. Uno abarca la reconstrucción. La idea es buscar comunidades que no estén completamente colapsadas sino que hayan tenido afectaciones, importantes o leves. Ya tenemos una comunidad mapeada con la que queremos empezar como piloto, y si todo fluye acorde al plan y funciona, replicar ese mismo proyecto en otras comunidades similares.
“Algo que me encantó fue que alguien comentó que el venezolano está acostumbrado al desastre, pero otra persona lo corrigió: ‘No, el venezolano está acostumbrado a salir adelante’»
Mary: En este proyecto específico la idea es acudir con nuestros profesionales, que se haga una evaluación casa por casa de qué se necesita, y que esas personas puedan venir dignamente a recoger sus productos con nosotros y ayudarlos a reconstruir sus casas. Vamos a ayudarlos en los medios de vida, a reforzar todo lo que necesiten para volver a sus vidas y a sus trabajos.
Sofía: Es muy bonito, porque la misma comunidad tiene que hacer el trabajo. Yo voy a ayudarte a que te ayudes. Vamos a llevar los equipos, los ingenieros, los materiales que hagan falta, pero en esas comunidades generalmente hay muchos albañiles, y la idea es contratarlos a ellos mismos para que sean los que reconstruyan su comunidad.
Mary: Obviamente eso es con supervisión profesional, pero sabemos de la gran capacidad que tiene el venezolano para hacer sus cosas. Nosotros tenemos un manifiesto bellísimo; cada vez que empezamos una intervención o con los voluntarios leemos nuestro manifiesto, y después pedimos a los voluntarios que elijan una frase con la que se identificaron durante el día. Porque muchas veces los voluntarios empiezan con muchas expectativas, pero sin saber exactamente a qué van; entonces hacemos un cierre al final de cada intervención, y los voluntarios encuentran dentro de esas frases alguna satisfacción con la que se identificaron.
Cuando ustedes acuden a prestar asistencia en un lugar, ¿cuántas horas permanecen allí? ¿Están todo el día?
Sofía: Depende. En esta emergencia ha sido desde las 7:00 de la mañana hasta…
Mary: …Hemos regresado a las 2:00 de la madrugada, y a veces nos hemos quedado hasta las 6:00 de la mañana, especialmente en la primera etapa con los rescatistas. Por seguridad tratamos de volver antes de que anochezca, sobre todo cuando llevamos voluntarios nuevos, pero este mes eso no se ha logrado.
Las dos “antenas” son lámparas para iluminar el área de trabajo durante la noche. Esta foto fue tomada al amanecer
Porque ustedes también tienen sus familias.
Sofía: Claro, sí. Pero la emergencia ha sido ruda y los horarios no son los habituales. A veces llegamos muy tarde por la noche, y después de que llegas de campo te tienes que sentar a hacer el briefing del día y la planificación del día siguiente. Toca un par de horitas para asentar la información, para evaluar todo lo que hicimos, qué salió bien, qué no, qué repetiremos, qué no, y planificar qué vamos a hacer al día siguiente.
Mary: Y además subir los contactos. Tenemos una plataforma en la que tenemos que subir todos los contactos, porque si por ejemplo yo me enfermo, Sofía necesita unos teléfonos, o en CADENA Internacional necesitan cierta información de una comunidad. Esto es algo muy trasparente, queda completamente compartido dentro de nuestra plataforma.
¿Ustedes viajan solas, o tienen algún apoyo para su seguridad?
Mary: En CADENA pasa algo muy bonito. Siempre bromeamos diciendo que «Dios proveerá», pero no es solo Dios, sino que quien sale con nosotros normalmente se termina enamorando de este trabajo, y sé que eso pasa con otras ONGs. Hemos tenido choferes de Puerto Ordaz que funcionan como nuestro equipo de seguridad porque quieren hacerlo, y hasta nos han llamado: «Me voy para Caracas. ¿Qué necesitan? ¿Cómo las ayudo? Yo las llevo y las traigo». La gente que trabaja conmigo en mi casa siempre me dice: «Yo voy con usted». Y son nuestros mejores voluntarios.
¿Cómo sienten que están aplicando los valores judaicos en todo esto?
Mary: Uno de nuestros valores principales es que somos el brazo humanitario de las comunidades judías. ¿Qué quiere decir esto? Obviamente nuestra prioridad siempre va a ser la comunidad judía, pero prestamos ayuda de la comunidad hacia afuera. Para nosotros esto es súper importante. De hecho, en nuestras camisas está escrito Tikún Olam, «reparar el mundo». CADENA parte de ese principio. Entonces, sí, todos nuestros valores provienen netamente del judaísmo, de buscar reparar el mundo.