El desgarrador trinar del canario
1 abril, 2016
Tazriä: El efecto búmeran
1 abril, 2016
OPINIÓN

Opinión

Alberto Alfón
Editor IMÍ Publicaciones

Aires nuevos y frescos

R ecientemente se celebraron las elecciones para la nueva Junta Directiva de la Asociación Israelita de Venezuela. Desde su fundación, grandes señores, acompañados de excelentes equipos de trabajo, rigieron y dirigieron los destinos de nuestra institución. En la mayoría de los casos con acierto, y en ocasiones con algún desacierto, normal por nuestra propia condición humana; lo importante es aprender de los fallos. Los únicos que no se equivocan nunca son aquellos que no hacen nada. Lo primordial en la vida es construir, incluso aunque a veces se puedan cometer errores; pues Dios dotó al hombre de raciocinio, y este debe ser utilizado para rectificar cuando sea necesario hacerlo. Baruj Hashem son muchos años de labor comunitaria, gracias a los cuales hoy podemos disfrutar de una comunidad que es ejemplo en todo el mundo; aquellos que visitan otras kehilot, pueden apreciarlo. Por este motivo, cada uno de nosotros debe aportar lo máximo para conservarla, y luchar por preservar la unión entre nosotros, lo cual contribuirá a hacerla aún más grande.

Hace apenas unos días fue elegida la nueva Junta Directiva de la AIV, que regirá durante el período 2016-2018. Bajo la presidencia de mi buen amigo Daniel Benhamú Edderai, la junta está conformada por un grupo de jóvenes valiosos que, con absoluta certeza, cosecharán grandes éxitos para nuestra comunidad, B”H.

Daniel, joven líder comunitario, desempeñó varios cargos en diferentes juntas directivas, con objeto de formarse cerca de curtidos dirigentes y conocer el manejo comunitario; pues, aunque pensemos que se trata de una tarea fácil, es en realidad una labor muy compleja, por la diversidad de frentes en los que es preciso trabajar.

Además, Daniel proviene de una familia fuertemente aferrada a las tradiciones heredadas de nuestros ancestros, y precisamente estas tradiciones han sido el referente que marcó el camino en la educación de sus hijos, pues este constituye el mejor modelo de educación que podemos ofrecer a nuestros descendientes: la educación recibida en el hogar a través de los padres, heredada de los abuelos y de las generaciones pasadas, fue aquella que convirtió a los hijos de esta querida familia en jóvenes apreciados por todos y verdaderos ejemplos en nuestra comunidad.

Y no se trata solo de palabras, ya que conocemos a estos jóvenes desde su más tierna infancia y hemos sido testigos del amor que recibieron en su hogar. Esta educación, unida a su propia simpatía, es lo que ha hecho a Daniel una persona querida y accesible a todos.

Después de haber pasado por colegios comunitarios dentro y fuera de nuestro país, Daniel culminó su formación profesional en la famosa Yeshiva University de Nueva York. De regreso a Venezuela, impulsado por su espíritu comunitario, comenzó sus labores de servicio al tzibur.

Pasados unos años contrajo matrimonio con una excelente joven profesional de nuestra comunidad, y Hashem bendijo a la pareja con una bella hija. Ya dijeron nuestros sabios que “Bat harishoná simán le banim” (La hija primera indica que vendrán hijos). Además, todo aquel que se ocupa del tzibur tiene garantía de tener hijos talmidé jajamim. Por tanto, con la ayuda del Todopoderoso, pronto veremos muchos hijos en nuestros queridos Daniel y su esposa.

Tenemos la seguridad de que cosecharán grandes éxitos, para que todos nos podamos vanagloriar nuevamente de tener una gran comunidad. En estos días mantuve una conversación al respecto, y humildemente le di a Daniel dos consejos (Daniel, acuérdate de ellos y pon todo tu empeño en llevarlos a cabo; tú esfuérzate y Hashem te premiará con el éxito). Por cierto, cabe señalar que está nominado a entrar en el famoso Libro Guiness de los récords por ser el presidente más joven que ha tenido la AIV.

No es mi intención cansarles, pero permítanme que les comente otra de las facetas de Daniel: a diario, se coloca tefilín, reza y estudia Torá. Con estas armas, desde ya, auguro el éxito en su gestión.

Además de todo lo dicho, es preciso mencionar la labor de la Rabanut existente en la Asociación, dirigida magníficamente por el Rabino Principal de la AIV Isaac Cohén y su equipo rabínico. Este será un soporte fundamental para la nueva Junta Directiva, que traerá logros en los distintos campos (educación, kashrut, acción social) para beneficio de toda la kehilá.

Queremos aprovechar la oportunidad para felicitar con un efusivo ¡Mazal Tov! al rabino Isaac Cohen y familia, por el matrimonio de su hija Anael con el joven Salomón; B”H que tengan muchos hijos y estos iluminen el mundo con jésed e irat shamáyim.

B”H. “Baruj Hú hamekabel tefilatenu bashamáyim”. (Bendito es Él, que recibe nuestras oraciones en los cielos).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Close