
Beatriz W. de Rittigstein*
En el atardecer de este 23 de abril, justamente al iniciarse Yom Hashoá VeHagvurá, es decir el Día del Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto, comenzó un magistral acto concerniente a tal fecha efectuado en la sinagoga Beth Torah Benny Rok Campus, en la ciudad de Aventura en el condado de Miami Dade, organizado por Yad Vashem USA Foundation Florida y varias otras organizaciones.
El evento contó con una nutrida asistencia, entre la que se encontraba la alcaldesa de Miami Dade, Daniella Levine Cava, y varias autoridades del condado, especialmente legislativas y policiales, quienes expresaron sus respetos por dicha conmemoración del 27 de Nisán en el calendario hebreo, la cual enmarca la evocación de la enorme tragedia infligida al pueblo judío.
Hubo varios discursos como el de Michele Scheck, presidente de Beth Torah Benny Rok Campus, quien comentó que, justo en ese momento, uno de sus hijos estaba participando en la Marcha por la Vida en Auschwitz-Birkenau, destacando su importancia para la preservación de la vida judía. También saludó a los presentes la Cónsul General Adjunta de Israel en Miami, Ayellet Black, así como Gabriel Groisman, exalcalde de Bal Harbour, y Judith Osers Muller, presidente del Comité de Yad Vashem USA Foundation del Sur de la Florida.
Roby Croitorescu durante la entrevista que le hicieron los estudiantes Leonardo Arias y Sophie Gruszka
El segmento central del acto conmemorativo se enfocó en la entrevista que realizaron dos jovencitos del colegio secundario Scheck Hillel, Leonardo Arias y Sophie Gruszka, a Robert Croitorescu, sobreviviente del campo de trabajos forzados de Transnistria, y a Esther Sterental, perteneciente a la tercera generación posterior al Holocausto y quien se encarga de la agrupación Impakto Travel, dedicada a organizar la participación anual de la Marcha por la Vida.
Resulta de suma importancia destacar que, gracias a las certeras preguntas de los jóvenes encargados de entrevistar a Robert Croitorescu, quien nació y sobrevivió durante uno de los períodos más oscuros de la historia de la humanidad, pudo detallar las vicisitudes de su familia durante los tiempos de la persecución nazi, los horrores a los que fueron sometidos y el cruel asesinato de varios de sus parientes cercanos.
Croitorescu constituye la vívida imagen de la memoria, la fortaleza y la resiliencia del pueblo judío. Asimismo comentó que en 2005, como presidente de la Unión Israelita de Caracas, viajó a Auschwitz con una delegación de la comunidad judía de Venezuela; aquella edición de la Marcha por la Vida fue de particular repercusión, pues una de las participantes, Trudy Spira Z’L, sobreviviente de aquel campo de la muerte, pudo exponer lo que había ocurrido en cada uno de los rincones de ese infernal lugar. Trudy los llevó hasta la barraca en la que ella estuvo a los 12 años de edad, e incluso señaló el recoveco que le tocó para dormir.
Roby, como testigo de lo ocurrido, se dirigió a los jóvenes, aconsejándoles que se preparen arduamente para afrontar el creciente antisemitismo del presente; señaló que ahora es el momento de formarse para hacer frente al acoso del odio antijudío, precisamente antes de ir a las universidades. En ese sentido, Roby no solo ha predicado, sino que ese consejo lo ha puesto en práctica durante toda su vida, pues para ello fundó la organización Hatzad Hashení, dedicada a la educación y el esclarecimiento.
Por otro lado, Esther Sterental relató su experiencia siendo adolescente, cuando sus abuelos la animaron a participar en la Marcha por la Vida, con el claro propósito de conocer de primera mano qué y cómo ocurrió el funcionamiento de una eficaz maquinaria de asesinato sistemático que se cobró la vida de seis millones de personas, cuyo único delito fue haber nacido judías.
Alcaldes y miembros del Parlamento del estado de Florida presentes en el evento
También participaron Estrella Azus Zilberberg, quien relató la historia de su familia bajo la perspectiva de pertenecer a la segunda generación tras el Holocausto y, al mismo tiempo, dio su testimonio como pariente de víctimas de la masacre del 7 de octubre de 2023 en Israel.
Nathaly Haratz y Lital Leff, en representación de la agrupación Loving Moms United, explicaron las labores humanitarias que cumplen.
Tuvimos la oportunidad de escuchar los relatos de varias historias que reflejan la valentía y el coraje para oponerse a los designios nazis en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. De esta manera oímos a Chloe Stern, quien habló sobre “El legado de la fortaleza: de Yom Hashoá al 7 de octubre”. Ilan Leff comentó detalles sobre el levantamiento del Gueto de Varsovia. Sofía Melnitzky explicó la tarea a la que se abocó Irena Sendler, a fin de organizar una red que logró salvar unos 2500 niños judíos. Andrea Krakower narró la emotiva historia del Himno de los Partisanos; y para completar la descripción, el rabino Mario Rojzman cantó ese tan significativo poema épico, trasformado en himno al arrojo.
Continuó Sophi Arias explicando la historia de Aní Maamin, la canción judía compuesta por el rabino Shaul Yedidya Elazar durante el Holocausto, que se convirtió en un símbolo de resistencia y fe.
Posteriormente se realizó la ceremonia de encendido de seis velas alusivas a los seis millones de exterminados en el Holocausto. El jazán de la sinagoga Beth Torah Benny Rok Campus, Marcos Askenazi, entonó los rezos correspondientes, y pudimos disfrutar de la interpretación de varios temas referidos a la fecha de remembranza, a cargo de Mia Topaz, Sammy Schmerling y Noa Danay.
Finalmente, luego de rendir homenaje a Estados Unidos e Israel con los himnos de ambas naciones, se concluyó este imprescindible, edificante y motivador acto.
*Politóloga, miembro de la Comisión de Análisis de Medios de Hatzad Hashení.
Fotos: Sammy Eppel.
1 Comment
Excelente reseña de una noche histórica
. Este acto contó con muchos jóvenes de los high schools comunitarios, que llevaron el ritmo del evento así como algunos líderes y rabinos e invitados oficiales. AM Israel hai!.