El pasado jueves 24 de abril, la comunidad judía de Caracas se reunió para conmemorar Yom Hashoá VeHagvurá, una fecha de profunda significación, el Día del Recuerdo de las Víctimas y Héroes del Holocausto.
Este año, el acto tuvo un sentido aun más especial, al cumplirse 80 años de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, símbolo del horror y de la barbarie nazi.
La ceremonia comenzó a las 3:45 de la tarde, en un espacio colmado de banderas, melodías y emoción. Los niños de los distintos marcos educativos comunitarios fueron los primeros en ingresar, tras un recorrido desde la entrada de la institución, en un marco de recogimiento y respeto. Se dio lectura a un editorial que convocó a la reflexión sobre la memoria, el dolor, la responsabilidad y la esperanza. Luego, la tradicional sirena del minuto de silencio marcó el inicio de la Marcha por la Vida, acompañada del Himno de los Partisanos, canto eterno de resistencia y coraje.
El público durante el minuto de silencio
Durante el evento, se recordó que en este 2025 no solo se honra a los seis millones de judíos asesinados durante la Shoá, sino que también se alza la voz por los secuestrados del 7 de octubre de 2023 en Israel, a quienes queremos de vuelta en casa.
Los rabinos Oshri Arguane (AIV) y Eitan Weisman (UIC) elevaron las plegarias tradicionales del Yizkor, El Maalé Rajamim y Kadish en memoria de los mártires. Esta solemnidad dio paso a uno de los momentos más emotivos de la jornada, el encendido de una vela conmemorativa a cargo de tres sobrevivientes de la Shoá residentes en Venezuela, Paquita Sitzer, la morá Julia Salomon y Juan Félix Tobias, cuyos testimonios son faros de memoria viva para las nuevas generaciones.
A través del arte también se rindió homenaje a quienes vivieron el horror. La representación “El vagón de la esperanza”, acompañada por música en vivo, narró la historia de una niña y su abuela en un tren rumbo a lo desconocido. En medio del miedo fueron la música, la fe y el recuerdo de quiénes eran fue lo que les permitió mantener viva la esperanza.
Talento comunitario durante el acto musical
La ceremonia culminó con las palabras de los maestros de ceremonia, Andrés Barschi y Coty Benarroch, jóvenes del Movimiento Juvenil Noar Le Noar, quienes recordaron la importancia de educar y trasmitir lo sucedido: “Conmemorar es recordar y recordar es no olvidar. Depende de nosotros que el ‘Nunca Jamás’ sea una promesa viva”.
Finalmente, de pie y con profunda emoción, todos entonaron el Hatikva, himno nacional de Israel, como símbolo de vida, continuidad y futuro.
Yom Hashoá 2025 no fue solo un acto de memoria, sino una reafirmación de identidad, de compromiso y de luz. A 80 años de la liberación de Auschwitz, la comunidad judía de Venezuela sigue marchando, con fuerza, con amor y convicción por la vida.
Karina Anidjar, Departamento de Comunicaciones e Información del CSCDR Hebraica.
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Am Israel chai 🇮🇱🙏✌️❤️