Dinah Bucholz*
La ola de incidentes antisemitas que azotó Australia tras el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023, que dejó 1200 israelíes muertos y 251 rehenes, no da señales de remitir. Un grafiti que decía «Muerte a Herzog» apareció pintado con aerosol en una pared del campus de Parkville de la Universidad de Melbourne, y el presidente israelí, Isaac Herzog, canceló un viaje programado a una sinagoga de Melbourne que resultó destruida por un atentado incendiario en 2024, debido a preocupaciones por su seguridad.
Un triángulo rojo invertido, el símbolo que Hamás utiliza para designar a los objetivos de asesinato, junto con «+Israel» y «+Oz», apodo de Australia, también aparecieron pintados con aerosol en la pared. El grafiti ya ha sido eliminado. La Unión Australasiana de Estudiantes Judíos emitió un comunicado condenando la pintada, que consideró «profundamente perturbadora».
«Los llamamientos a la violencia contra cualquier persona o nación no constituyen una crítica legítima a su política gubernamental», reza el comunicado. «Cruzan una clara línea moral y legal, y no tienen cabida en un campus universitario. Instamos a la Universidad de Melbourne a que investigue este incidente a fondo e identifique a los responsables. En un momento en que los estudiantes judíos ya se sienten inseguros en el campus, incidentes como este solo contribuyen a crear un ambiente hostil e intimidante».
El presidente israelí Itzjak Herzog y su esposa colocaron una ofrenda floral y piedras de Jerusalén en el memorial a las víctimas de Bondi Beach en Sydney
(Foto: GPO)
Herzog canceló su visita a la sinagoga Adass Israel en Melbourne, prevista para el último día de su estadía en Australia. Tras el atentado con bombas incendiarias en diciembre de 2024, la sinagoga aún no ha reanudado sus servicios. El gobierno australiano ha destinado 31 millones de dólares para la reconstrucción, y se espera que vuelva a abrir en 2029. Las autoridades australianas determinaron que Irán estuvo detrás del ataque, lo que llevó a Canberra a expulsar al embajador iraní.
Grupos judíos expresaron su preocupación por el motivo de la cancelación de la visita. En una publicación posteriormente eliminada, la Asociación Judía Australiana escribió: «¡Los izquierdistas violentos y los islamonazis obtuvieron otra victoria! Australia en decadencia».
Abe Weiszberger, miembro de Adass Israel, declaró en una entrevista: «Calificarlo como una vergüenza sería quedarse corto. Cuando alguien quiere venir a consolarte y a acompañarte en tu casa, ¿qué crees que se siente si no puede hacerlo?».
Herzog fue invitado por el gobierno australiano tras la masacre de Bondi Beach, perpetrada la primera noche de Janucá, en la que murieron 15 personas y resultaron heridas unas cuarenta. Su visita desató protestas contra Israel, algunas de las cuales terminaron en enfrentamientos entre la policía y los manifestantes.
A pesar de las nubes de antisemitismo que se ciernen sobre el país, el presidente israelí concluyó su visita con una nota de optimismo. “Le digo a mi pueblo, y al pueblo judío de todo el mundo, que encontré una Australia diferente a la que se describía”, declaró en una entrevista el jueves. “Hay antisemitismo. Es aterrador y preocupante, pero también hay una mayoría silenciosa de australianos que buscan la paz, respetan a la comunidad judía y, por supuesto, desean dialogar con Israel”.
“Espero que haya un cambio. Espero que la situación se tranquilice. Tuve reuniones muy productivas con el primer ministro Albanese y con todos los demás líderes, y espero que haya un cambio”, concluyó Herzog.
*Periodista y escritora.
Fuente: Jewish Breaking News (jewishbreakingnews.com).
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.