Participantes en los programas de inclusión económica de HIAS en el período 2023-2024
Luego de varios años de positivas experiencias, el programa de inclusión económica Venezek, creado y desarrollado originalmente por HIAS, comienza una nueva etapa, ahora integrado a la nueva misión de Yájad, que pasa de ser una institución exclusivamente asistencialista a centrarse en el bienestar integral de los miembros y familias de la kehilá
Sami Rozenbaum
El proyecto Venezek, concebido por HIAS, tomó forma en 2022 con la misión de generar oportunidades laborales y favorecer las iniciativas emprendedoras en la comunidad, brindando herramientas de aprendizaje y actualización, para que los miembros de la kehilá que requerían una solución laboral tuvieran la posibilidad de hacerse de un empleo de calidad o iniciar su propio emprendimiento.
Venezek (el nombre proviene de Venezuela y ezek, que en hebreo significa “negocio”) se ha centrado en la capacitación, orientación y creación de oportunidades, conectando con empresas locales, además de reforzar a los emprendedores establecidos y a quienes desean llevar a la realidad sus ideas de negocio.
Raquel Nuchi, coordinadora del programa de HIAS en la comunidad de 2019 al 2025, explica: “Estas iniciativas surgen de una reforma en lo que nosotros desde de HIAS llamamos ‘fortalecimiento de capacidades’. Es decir, llevar a cabo un enfoque —que en el mundo humanitario ya tiene más de casi 30 años— que consiste en hacer a un lado el mero ‘asistencialismo social’, para empoderar a la persona y ofrecerle la oportunidad de hacerse cargo de su propio bienestar dignamente, desarrollar su propio proyecto de vida”.
“Una persona puede estar muy sana pero no tener trabajo, y eso merma su lado económico, su bienestar emocional”, continúa Nuchi. “Es decir, todo el sistema hay que atenderlo de manera integral. Se trata de familias que dejan de percibir ingresos, niños que se ven afectados, colegios que no se pueden pagar. Y entonces empieza toda una serie de problemas, y la comunidad se ha visto tremendamente afectada por eso.
“Nos estamos enfocando principalmente en la inclusión económica, la cual tiene tres patas: empleabilidad, emprendimiento y formación técnica. Lo que estamos tratando de hacer es retomar lo que HIAS ha logrado desde hace tres años, básicamente instalar un proceso para poder ‘escanear’ a la persona, es decir, ver en qué situación se encuentra en cuanto a su formación y sus competencias: ¿Puede trabajar? ¿Está preparada para trabajar? ¿Quiere emprender? ¿Tiene condiciones para emprender? ¿Tiene capital? ¿Qué le falta? Digamos, ‘escanear’ su perfil, que es como se llama técnicamente, lo que permite de alguna manera conocer su situación, no solo en lo laboral sino también su capacidad para emprender, porque hace falta cierta fortaleza, empoderarse, tomar la decisión de hacerlo”.
“A veces nos encontramos con casos, por ejemplo, que dicen ‘es que yo fui empresario’. Sí, fuiste empresario, pero sigues haciendo la contabilidad de forma manual, no manejas programas de Excel, no tienes una cantidad de herramientas; si en este momento la quisiéramos insertar en cualquier empleo, la persona no tendría la capacidad. Entonces la entrenamos: le damos cursos de Excel, talleres sobre cómo se emprende emocionalmente, qué ‘habilidades blandas’ se necesitan. Es decir, se trata de un acompañamiento temporal mientras la persona alcanza sus capacidades”
Raquel Nuchi
Nuchi explica que Venezek será asumido por Yájad bajo el paraguas del Vaad Hakehilot y que, debido a este nuevo enfoque, el nombre y concepto institucional de Yájad pasa de ser ‘asistencia social’ a ‘Bienestar y Desarrollo Comunitario’, bajo la dirección de Teresita Bimblich.
También se está trabajando para retomar la bolsa de trabajo comunitaria Avodá, pero con este nuevo enfoque se garantizará que cada persona beneficiada esté realmente preparada para cumplir con la labor que deba cumplir en la empresa que la contrate, además de dar seguimiento para que ambas partes queden satisfechas.
“Es importante mencionar que cuando empezamos teníamos unas 60 personas buscando trabajo, y durante el último año y medio logramos ubicar a 26 de manera estable. Eso es importante, porque eran personas que tenían dos años que no lograban trabajar, no ‘arrancaban’. Una vez que se hace el escaneo de perfil, y la persona expresa que quiere trabajar, se le ayuda con la elaboración de su currículum. Generamos alrededor de 50 curriculum entre los miembros atendidos”.
Teresita Bimblich, directora de Yájad – Bienestar y Desarrollo Comunitario; Raquel Nuchi, ex-coordinadora de Enlace Comunitario HIAS; y Manuel García, consultor de Negocios
“En algunos casos identificamos otras fortalezas en las personas. Tal vez alguien es economista, o arquitecto y no consigue empleo en esas ramas, pero resulta que sabe cocinar. Entonces, por ahí va la cosa. O gente que de repente es muy buena en trabajos manuales, y descubre que ahí tiene una opción para ganarse la vida”
Raquel Nuchi
Una solución al desempleo, que a la larga resulta más satisfactoria aunque también es más desafiante, es el emprendimiento, es decir que la persona cree su propio empleo. Y esa tendencia ha crecido de forma natural en el país, a pesar —o más bien, gracias— a las dificultades económicas.
“En HIAS ya graduamos a tres generaciones de emprendimiento. Cada una terminó su formación con un shark tank, una especie de reality show en el que los aspirantes a emprendedores exponen y defienden sus ideas de negocio. Estos fueron shark tanks formativos, no del tipo agresivo donde se señalan solo las debilidades, sino al contrario: ‘Mira, esto pudieras mejorarlo de tal o cual manera’. Y fue muy chévere, porque tuvimos como integrantes del jurado a personalidades como Adán Celis, expresidente de Fedecámaras, Alfredo Gru de 100% Banco, la gerente de emprendimientos de Bancamiga, y todos ellos aportaron opiniones, sugerencias y recomendaciones sobre los proyectos presentados.
Jurado y participantes en un shark tank en 2024
“Ha habido mucha receptividad. En la primera convocatoria para la Escuela de Emprendimiento, hace tres años, acudieron 170 personas al Salón Jerusalén de Hebraica. Nos quedamos sorprendidos. Eso nos permitió entender una necesidad que no estaba cubierta en la comunidad, que verdaderamente la gente estaba pidiendo ayuda y no hallaba un espacio donde le escucharan y entendieran. Después se fue decantando: a la primera clase formal llegaron 80 personas, después quedaron 40 y tantas, y en la última sesión participaron 36. De esa primera promoción salieron quince proyectos. Quince proyectos que hoy en día están en pie, que actualmente viven de eso y que son un ingreso para esas familias.
“Obviamente, se corrió la voz de que en la Escuela de Emprendimiento hay que trabajar. Esto no se limita a recibir el capital semilla que se ofrece: usted se lo tiene que ganar.
“Ahora creamos el Directorio Venezek para que los emprendedores se den a conocer, y así crear la posibilidad de hacer networking (vínculos beneficiosos para todas las partes). Por ejemplo, había alguien que hacía masajes terapéuticos, otra persona hacía maquillaje de cejas, se reunieron y crearon una empresa conjunta”.
NMI. ¿Cuáles son los grupos de edad participantes?
RN. Ha habido gente de todas las edades, aunque la mayoría tiene de 30 años en adelante. Están allí por un interés común, que es “echar para adelante”. Pero también hay que mencionar que hemos dictado cursos de finanzas para jóvenes en los colegios Moral y Luces Herzl-Bialik y Cristóbal Colón Sinaí. Cada alumno de cuarto o quinto año tuvo que presentar su plan de negocios; se les dio capital semilla, que en este caso fue una computadora. De allí salieron varias ideas interesantes”.
Dos de los ganadores de capital semilla por un shark tank en 2025: Joel Benarroyo y Patricia Rosales
La nueva Escuela de Emprendimiento, que se iniciará el próximo 23 de febrero, está a cargo de Manuel García, administrador, especialista en el área de Salud y Finanzas por el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA). Actualmente se desempeña como asesor y consultor de empresas, especializado en el área de la salud y el emprendimiento.
García comenta: “Yo mismo soy emprendedor. He tenido cuatro o cinco emprendimientos, dos de los cuales ya son empresas sólidas donde pertenezco a la directiva, porque a medida que te vas desarrollando terminas cediendo el control a quien está más especializado que tú, aunque la idea haya sido tuya.
“Cuando hice el curso en el IESA, realmente no me enseñaron nada nuevo, porque ya había sufrido todo por lo que pasa un emprendedor; pues emprender es arriesgarse, es cometer cualquier cantidad de errores y perder muchísimo dinero. Entonces, la idea de este curso es emprender bien. Es decir, minimizar los impactos de los errores, para que el emprendimiento progrese y prospere rápida y eficientemente.
“Eso es básicamente lo que queremos enseñar, porque muchas personas tienen una idea grandiosa pero no disponen de capital, les inyectas el dinero pero ‘Ay, tengo que pagar el condominio’, y se quedan sin el dinero. Se trata de aprender a optimizar los fondos, producir e ir creciendo rápidamente con el negocio. Lsa idea es explicar lo que se debe hacer para no equivocarse tanto. Siempre te vas a equivocar, pero esa es la experiencia. Y les damos capital en la forma de insumos, maquinarias, no dinero”.
“La gran mayoría de los emprendimientos muere en el primer año. Otra gran cantidad muere en el segundo año, y solamente el que llega el tercero es el que se mantiene. La idea es hablar de los fracasos, porque normalmente tú ves la historia del emprendedor que progresó y que tuvo éxito rápidamente, pero nadie habla de la historia de ese emprendedor que “se las comió verdes” para poder triunfar. A nadie le gusta la historia fea, a la gente solo le gusta escuchar las historias bonitas, pero la realidad del emprendimiento no es así”.
Manuel García
NMI. En comparación con otros proyectos que has conocido en tu experiencia profesional, ¿cómo valoras lo que se está haciendo en la comunidad judía?
MG. Me parece excelente. Creo que estamos formando a los jóvenes para que aprovechen el boom que en algún momento se va a producir cuando la economía venezolana se abra. Yo soy muy optimista, y creo que cuando eso suceda los que estamos aquí lo tendremos que aprovechar, porque el primer impulso de ese boom lo vamos a agarrar nosotros. Va a ser algo muy rápido. Si tú no estás preparado, no tienes una idea, te lo vas a perder”.
Raquel Nuchi concluye con un llamado: “Estamos buscando fondos, personas que nos ayuden para que todo esto se vaya consolidando. Cualquiera puede colaborar, como una forma de devolverle a la comunidad algo de lo que en algún momento nos ha dado”.
Los profesionales a cargo de Venezek son la Lic. Teresita Bimblich, directora de Bienestar y Desarrollo Comunitario, y la trabajadora social Lic. Indira Castro.
El equipo de voluntarios que han hecho posible el funcionamiento de este proyecto está integrado por Eduardo Milgram, Esther Levy, Raquel Milgram, Alexandra Dichi, Danae Gruszka y Paola Hassan.
Éxitos del Programa de inclusión económica
Uno de los talleres de Excel
La nueva etapa de Venezek viene precedida de exitosa trayectoria:
Todo esto se potenció mediante las asesorías individuales, con las cuales los participantes recibieron un mayor acompañamiento personalizado con el fin de profundizar y analizar con precisión sus ideas de negocio.
Contactos para incorporarse a la Escuela de Emprendimiento
Correo: yajadtrabajadorasocial@gmail.com
WhatsApp: (0424) 254-8461