Viernes 06 de Marzo de 2026
    • @NMISRAELITA
    • @NMISRAELITA
    • @MUNDOISRAELITA
    logo_nmilogo_nmilogo_nmilogo_nmi
    Suscríbete
    a nuestro boletín
    • INICIO
    • DOSSIER
    • KEHILÁ
      • Kehilá
      • Shivá
    • LEER PARA CREER
    • OPINIÓN
      • Perspectivas
    • VIDA RELIGIOSA
    • ISRAEL/DIÁSPORA
    • NOTICIAS
    • OBITUARIOS
    • SALUTACIONES
    • AGENDA COMUNITARIA
    • ESPECIALES
    • GASTRONOMÍA
    • EDICIONES IMPRESAS
    • QUIÉNES SOMOS
      • Quiénes somos
      • Nuestra Historia
      • Contacto
    ✕
    VIDA RELIGIOSA
    Parashá Vayetzé: el mundo material y el mundo espiritual
    16 noviembre, 2018
    GASTRONOMÍA
    Galletitas Dulces
    16 noviembre, 2018

    VaIshlaj: en solitario

    Published by Sami Rozenbaum on 16 noviembre, 2018
    Categories
    • 2119
    • Parashá
    Tags
    • Yair Ben Yehuda

    Nuestra parashá relata sobre el encuentro que tuvo Yaacov con su hermano Esav.

    Después de veinte años, y con una gran carga de rencor en el corazón de Esav, Yaacov tendrá que enfrentar su destino y prepararse para lo peor.

    Sucedió que, al atravesar un río, por el paso Yabok, dice el pasuk: “Y se quedo Yaacov solo, y luchó un hombre con él hasta despuntar el alba” (32, 25)

    ¿Quiénes somos para juzgar o siquiera comentar sobre el comportamiento de nuestros patriarcas? Pero esta es nuestra Torá, y de ella debemos aprender.

    ¿Qué dicen? ¿Yaacov hizo bien al quedarse a solas?

    Sin lugar a dudas hizo lo correcto. Y la prueba es que gracias a esa lucha se le agregó un nuevo nombre, el cual lo redefine y le hace acceder a nuevos y más elevados niveles espirituales.

    Dice Rabí Yerujam Leibowitz, ZT”L, de Mir: “La individualidad se da cuando el hombre se encuentra solo, consigo mismo. El ser humano es un ente social, es decir, por naturaleza se mezcla con el medio que lo rodea. De esta naturaleza surge tarde o temprano la cualidad humana de más baja condición: la búsqueda del honor.

    A eso se refiere el versículo cuando dice: “Y se quedó Yaacov solo…”. Y este mismo es un atributo del Todopoderoso”.

    Nuestro objetivo en esta vida es luchar. El hombre no consigue de forma gratuita su sustento, el techo y demás necesidades básicas: “Con el sudor de tu  frente comerás el pan”. Sólo con esfuerzo conseguirás todo lo que te propongas.

    En esta ocasión Yaacov nos delinea el marco donde principalmente debemos invertir nuestras energías: en la lucha con nosotros mismos, con lo que real y sinceramente somos.

    Si dejamos atrás el reconocimiento comunitario, o la aprobación de nuestros cercanos, o la falsa popularidad, y demás afiches sociales, nos encontraremos con un hombre que peleará con nosotros hasta despuntar el alba. Hasta que la verdad brille y nos aclare el camino a seguir por la vida. A evaluar lo que realmente importa en estos 120 años de permanencia en este mundo, a superarnos constantemente, y a reencontrarnos con Quien nos da la vida a cada instante.

    Yaacov nos enseña: ¡No temas a la soledad! Créeme, siempre tendrás mucho qué contarte…

    Shabat Shalom

    Yair Ben Yehuda

    Share
    0
    Sami Rozenbaum
    Sami Rozenbaum

    Related posts

    ESPECIAL
    23 septiembre, 2020

    Un nuevo libro que tenía que existir: El Tercer Reich en Venezuela


    Read more

    Deja un comentario Cancelar la respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Portal informativo de la comunidad judia de venezuela

    © Copyright Nuevo Mundo Israelita 2023 Rif - J-30613878-1 - Powered by

        Todos los viernes recibirá los artículos
        publicados durante la semana


        X