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    Opinión

    “Sangre para evitar la paz”, por Miguel Truzman

    Published by Yossi Bentolila on 11 octubre, 2023
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    Hemos sido testigos, desde el amanecer del pasado sábado 7 de octubre, de la ignominia, el terror y la furia asesina en su máxima expresión, sufrida por las poblaciones israelíes cercanas a la Franja de Gaza, en una operación simultanea de grupos islamistas palestinos liderados por Hamás, apadrinados por Irán en cuanto a la obtención de cuantiosos recursos económicos, operativos y tecnológicos, destinados al terror y la muerte.

    El pasado sábado, Israel amaneció con un bombardeo inclemente que contabilizaba al final del día la bicoca de 5000 proyectiles lanzados desde Gaza, sumados a otros 2000 lanzados el día domingo. En forma simultánea al lanzamiento de los cohetes, drones iraníes neutralizaban las cámaras y sistemas de alerta temprana en la frontera sur, y también se comenta de un ciberataque que hackeó parte de los sistemas de seguridad. Así que por un lado los cohetes sirvieron como señuelo, y por el otro se originó un blackout en el sistema de vigilancia, lo que propició la entrada masiva por dicha frontera, una vez derribada la valla de seguridad, más de 1000 terroristas en camiones, motos, parapentes y hasta a pie, provocando una ola de asesinatos a su paso sin precedentes en la historia de Israel desde su fundación el 14 de mayo de 1948.

    Uno de los peores escenarios fue el descubrimiento de más de 260 cadáveres de jóvenes que se encontraban disfrutando de una fiesta  “por la paz” en la localidad cercana al kibutz Reim, próximo a Gaza, que quizá fue el primer punto donde los terroristas no tuvieron piedad.

    Foto-articulo-Truzman terroristas

    Durante una manifestación a favor de los “palestinos” (Hamás) en Nueva York, un joven se sincera y muestra una esvástica en su teléfono
    (Foto: red social X)

    Se puede escribir una tesis sobre este episodio. No me equivoco si digo que es el más oscuro desde la creación del Estado de Israel, pero me voy aventurar a indicar algunos elementos que a la luz de la información que se ha venido descubriendo pudieron haber provocado la concreción de esta masacre terrorista:

    1. Las constantes discusiones, confrontaciones, marchas y contramarchas por el tema de la reforma judicial que polarizó a la sociedad israelí, haciendo que incluso varios elementos de las fuerzas armadas, que expresaron su rechazo a la reforma, se negaran a prestar sus servicios profesionales, división que alentó a las fuerzas terroristas.
    2. La sociedad israelí se encontraba celebrando el Shabat, día del descanso judío, cuando gran parte de la población no usa teléfono, ni vehículos y se encuentra en las sinagogas en las horas de los tres rezos diarios, aunado a que coincidía con el último día de la festividad de Sucot, la Fiesta de las Cabañas, por lo que muchos lo equiparan con la Guerra de Yom Kipur por haber elegido el enemigo un día sagrado del calendario judío para atacar.
    3. Los avances en las conversaciones de paz entre Israel y Arabia Saudita debían ser implosionados, ya que de concretarse implicarían que el tema palestino cada vez tuviera menos relevancia en plano internacional, y con esta acción se pretendía, según Hamás, la unificación del mundo árabe alrededor del sufrido pueblo palestino.
    4. La obtención y respaldo casi total de los residentes no solo de Gaza sino de Judea y Samaria (Cisjordania), que se lograría con la guerra y confrontación contra el “enemigo sionista”, como único mecanismo de redención y lucha del pueblo palestino ante lo que ellos llaman el régimen colonial y de apartheid que representa Israel.
    5. El apoyo en tecnología y recursos cuantiosos por parte de Irán, Catar, así como de organizaciones tanto europeas como del mundo árabe, que sueñan con la eliminación del Israel como lo establecen los estatutos fundacionales de Hamás, siendo uno de sus objetivos fundamentales.
    6. Poder reunir una fuerza de fuego con el apoyo de grupos terroristas de la zona como Hezbolá desde el Norte, la Yijad Islámica desde Cisjordania, e inclusive de países cercanos, lo que acarrearía una conflagración regional que tendría consecuencias negativas para el Medio Oriente, amén de la búsqueda de una condena internacional por las represalias de Israel, incluso desde la ONU.
    7. Parte del ejército israelí se encuentra apostado en el perímetro del Área “B” y en toda el Área “C” de Judea y Samaria (Acuerdos de Oslo I y II),esta última área en resguardo de los ciudadanos israelíes que ahí habitan, para evitar las diversas incursiones de grupos islamistas propalestinos en dicha zona.

    Estos grupos terroristas tienen como objetivo fundamental crear un Estado islámico al estilo ISIS en toda la zona, incluyendo a Israel con su desaparición.

    Hoy, después del oprobioso 7 de octubre que quedará marcado como el día de la ignominia y la muerte, la suerte de cualquier acuerdo está echada, a no ser que Israel arrase con las organizaciones terroristas que pululan tanto en Gaza como en Judea y Samaria, y que el pueblo palestino pueda elegir a sus representantes

    Como podemos apreciar, en ningún caso lo que se busca es la paz, la fórmula de “dos Estados para dos pueblos”; ese nunca ha sido el enfoque del problema palestino, sino la eliminación del único Estado judío en la Tierra.

    A Yaser Arafat, en por lo menos dos oportunidades se le ofreció casi la totalidad de sus peticiones, incluida Jerusalén Oriental como la capital de un eventual Estado palestino; nunca aceptó, esgrimiendo siempre que la aprobación de cualquier acuerdo debía ser respaldado por el mundo islámico, así que jamás hubo un genuino interés en avanzar para organizar y crear su propio Estado al lado de Israel.

    Hoy, después del oprobioso 7 de octubre que quedará marcado como el día de la ignominia y la muerte, la suerte de cualquier acuerdo está echada, a no ser que Israel arrase con las organizaciones terroristas que pululan tanto en Gaza como en Judea y Samaria, y que el pueblo palestino pueda elegir a sus representantes, tras 17 años de la última elección. Si esto sucediese, que dichos representantes redefinan con un enfoque diametralmente distinto al terror la búsqueda de una genuina negociación por la coexistencia, el bienestar y la paz de ambos pueblos.

    Israel prevalecerá.

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    Yossi Bentolila
    Yossi Bentolila

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