Viernes 06 de Marzo de 2026
    • @NMISRAELITA
    • @NMISRAELITA
    • @MUNDOISRAELITA
    logo_nmilogo_nmilogo_nmilogo_nmi
    Suscríbete
    a nuestro boletín
    • INICIO
    • DOSSIER
    • KEHILÁ
      • Kehilá
      • Shivá
    • LEER PARA CREER
    • OPINIÓN
      • Perspectivas
    • VIDA RELIGIOSA
    • ISRAEL/DIÁSPORA
    • NOTICIAS
    • OBITUARIOS
    • SALUTACIONES
    • AGENDA COMUNITARIA
    • ESPECIALES
    • GASTRONOMÍA
    • EDICIONES IMPRESAS
    • QUIÉNES SOMOS
      • Quiénes somos
      • Nuestra Historia
      • Contacto
    ✕
    50 años, nuevos desafíos
    16 junio, 2017
    La UIC ofreció homenaje de despedida a los esposos Smuel
    23 junio, 2017

    2059

    ¿Cómo es posible creer en lo que se supone que uno debe creer?

    Published by Yossi Bentolila on 23 junio, 2017
    Categories
    • 2059
    • Vida Religiosa
    Tags
    • Creer
    • Moré David Chocrón

    Ver más resultados...

    Generic selectors
    Sólo coincidencias exactas
    Buscar en los títulos
    Buscar en los contenidos
    Post Type Selectors
    Filtrar por categorías
    1665
    1667
    1679
    1680
    1683
    1684
    1685
    1686
    1687
    1965
    1987
    1994
    1995
    1996
    1997
    1998
    1999
    2000
    2001
    2002
    2003
    2004
    2005
    2006
    2007
    2008
    2009
    2010
    2011
    2012
    2013
    2014
    2015
    2016
    2017
    2018
    2019
    2020
    2021
    2022
    2023
    2024
    2025
    2026
    2027
    2028
    2029
    2030
    2031
    2032
    2033
    2034
    2035
    2036
    2037
    2038
    2039
    2040
    2041
    2042
    2043
    2044
    2045
    2046
    2047
    2048
    2049
    2050
    2051
    2052
    2053
    2054
    2055
    2056
    2057
    2058
    2059
    2060
    2061
    2062
    2063
    2063 impreso
    2064
    2065
    2066
    2067
    2068
    2069
    2070
    2071
    2072
    2073
    2073-A Solo Web
    2074
    2074-A Solo Web
    2075
    2076
    2077
    2078
    2079
    2079 Impreso
    2080
    2080 impreso
    2081
    2082
    2083
    2084
    2085
    2086
    2087
    2088
    2089
    2090
    2091
    2092
    2093
    2094
    2095
    2096
    2097
    2098
    2099
    2100
    2101
    2102
    2103
    2104
    2105
    2106
    2107
    2108
    2109
    2110
    2111
    2112
    2113
    2114
    2115
    2116
    2117
    2118
    2119
    2120
    2121
    2122
    2123
    2124
    2125
    2126
    2127
    2128
    2129
    2130
    2131
    2132
    2133
    2134
    2135
    2136
    2137
    2138
    2139
    2140
    2141
    2142
    2143
    2144
    2145
    2146
    2147
    2148
    2149
    2150
    2151
    2152
    2153
    2154
    2155
    2156
    2157
    2158
    2159
    2160
    2161
    2162
    2163
    2164
    2165
    2166
    2167
    2168
    2169
    2170
    2171
    2172
    2173
    2174
    2175
    2176
    2177
    2178
    2179
    2180
    2181
    2182
    2183
    2184
    2185
    2186
    2187
    2188
    2189
    2190
    2191
    2192
    2193
    2194
    Agenda Comunitaria
    Cartas
    Destacados
    Destacados Anteriores
    Dossier
    Dossier Anteriores
    Ediciones Anteriores
    Enlaces Dossier
    Especial
    Especial NMI
    Gastronomía
    Información
    Israel/Diáspora
    Kehilá
    Leer para creer
    Magazine
    Noticias
    Opinión
    Parashá
    Perspectivas
    Raíces
    Reportaje
    Resumen Semanal
    Shivá
    Uncategorized
    Vida Religiosa
    XL
    XLI
    XLII
    XLIII
    XLIIII
    XXV
    XXXIX
    XXXV
    XXXVI
    XXXVII
    XXXVIII
    Yom Hashoá Vehagvurá
    Yom Hazicarón
    Buscar en nuestro archivo histórico

    VIDA RELIGIOSA

    ¿Cómo es posible creer en lo que se supone que uno debe creer?



    David Chocrón
    Unión Israelita de Caracas
    moredavidchocron@gmail.com

    E l rabí Najman de Breslev, Z”L, en su gran obra Likutei Moharan, explica que la redención del pueblo judío depende principalmente de la fe, dado que la falta de fe es el principal motivo del exilio.

    La tefilá (plegaria) está unida intrínsecamente con la fe. La plegaria se fundamenta en la creencia, en la fe de que existe un Creador, el Todopoderoso, y que dependemos de su voluntad. Sobre la base de esta fe se generan milagros en el mundo que desafían las leyes de la naturaleza.

    La esencia de la fe, y también la esencia de la plegaria y de los milagros, solo se encuentra en la tierra de Israel. Ella es el conducto a través del cual ascienden las plegarias.

    La fe, la plegaria, los milagros y la tierra de Israel son un solo concepto y dependen uno del otro. Cuando se daña la tierra de Israel, que está intrínsecamente unida con la fe y con la plegaria, ello da como resultado el exilio. Ese exilio es esencialmente el exilio de la plegaria, cuando es imposible orar o generar milagros en el mundo.

    Hay personas que ocultan todos los milagros explicándolos en términos de leyes naturales. El Mashíaj llegará cuando desaparezcan esos heréticos que no creen en los milagros y aumente la fe en el mundo, pues la esencia de la redención depende principalmente de ello, es decir, de la fe.

    Es imposible llegar a la fe si no es a través de la verdad, ya que la fe solo puede existir en conexión con aquellas cosas que el intelecto no puede comprender. La persona ciertamente no necesita de la fe en aquello que entiende intelectualmente. Pero si es así, ¿qué sucede en aquellas áreas en donde no se comprende intelectualmente? ¿Cómo es posible creer en lo que se supone que uno debe creer? La respuesta es que la fe depende esencialmente de la verdad. Si la persona está dispuesta a tomar en cuenta la verdad real, comprenderá por sí misma que es correcto creer en la sagrada fe en Dios, en los verdaderos tzadikim y en su sagrada Torá, aunque ello sea imposible de entender de manera apropiada con nuestras mentes, apegadas como están a lo material, ya que si se contempla sinceramente la verdad, se comprenderá indudablemente que esta es, de hecho, la verdad. Lo que sucede es que se trata de algo imposible de comprender intelectualmente. Uno debe fortalecerse solo con una fe perfecta. ¡Comprenda bien esto!

    Solo es posible llegar a la verdad acercándose a los verdaderos tzadikim y siguiendo sus consejos, sin desviarse de sus palabras ni a la derecha ni a la izquierda. De esa manera la verdad quedará grabada en la persona y merecerá entonces la fe, la plegaria, la tierra de Israel y los milagros. Mediante ello llegará la redención.

    El consejo que la persona recibe de los tzadikim es análogo a una relación marital y a una unión sagrada, pues uno acoge las “gotas” del intelecto del tzadik junto con el consejo que recibe de él. Ello implica la rectificación de la trasgresión sexual. Por otro lado, el consejo de aquellos que se oponen a los tzadikim, de aquellos que les impiden a los otros acercarse a ellos y demás, que hablan con astucia para atraer y seducir a la gente, alejándola del punto de la verdad, representa un daño en la pureza sexual. Por lo tanto, aquel que haya dañado su pureza sexual deberá cuidarse y ser muy vigilante frente al falso consejo de aquellos que se oponen a la verdad, para no perder toda su vida en un instante, Dios no lo permita.

    Es necesario evitar cuidadosamente el consejo de la gente en general, dado que prácticamente todas sus propuestas son malsanas. Esto se aplica más aún al consejo de los malvados, y de aquellos que atacan y se oponen a la verdad; es necesario huir de ellos mucho más todavía, pues todas las maldades y los daños, Dios nos salve, emanan de esa clase de falso consejo, cuyo precursor es el consejo de la serpiente primordial que sedujo a Javá. Cuando uno acepta el consejo de esas personas malvadas, ellas inyectan su repugnante veneno, lo que es análogo a una relación ilegítima y a un matrimonio impuro. Este concepto se encuentra aludido en el versículo donde Javá dice: “La serpiente me engañó -hiShiAni-” (Bereshit 3:13). En hebreo, las letras de la raíz de esta palabra -N, Sh, A- forman vocablos que significan tanto “casarse” como “engañar”. Tal relación implica que dar y recibir un mal consejo es equivalente a un daño sexual y hace que la persona se mantenga alejada de la verdad, de la sagrada fe, incapaz de llegar a la tierra de Israel.

    Siendo así, es necesario evitar cuidadosamente el consejo de tales personas. En su lugar, uno debe unirse a los verdaderos tzadikim y a aquellos que siguen sus senderos, dado que todos sus consejos son la “simiente de una verdad inalterada” (Jeremías 2:21). Esta relación implica la rectificación de la pureza sexual, y mediante ese consejo uno merece todo lo bueno, la verdad, la fe, la plegaria y la tierra de Israel, al igual que la capacidad de realizar milagros.

    La inmoralidad sexual depende principalmente de los ojos, y la mitzvá de los tzitzit funciona como una rectificación y una protección contra ese tipo de pecado. Mediante el cumplimiento de esta mitzvá, uno se salva del mal consejo y merece recibir el mejor consejo de los verdaderos tzadikim. Por lo tanto, es necesario observarla escrupulosamente. Al envolverse con los tzitzit y recitar la bendición por ellos se deberá anhelar y tener la intención de cuidar la pureza sexual, y de recibir un consejo bueno y verdadero, mereciendo así la fe, la tierra de Israel y la redención. Al llevar a cabo esta mitzvá, también deberá anhelarse alcanzar la plegaria, ser capaz de realizar milagros y maravillas, y ganarse el sustento, dado que el sustento depende principalmente de la pureza sexual. De esa manera, también se hará digno de comprender con claridad todo lo que estudie y se le revelarán los ámbitos de la sabiduría, como sobre una mesa servida.

    La tefilá está intrínsecamente unida a la fe: mejora la memoria y salva del olvido, dado que el olvido es producto de un daño en la fe.

    Antes de que la persona se acerque al tzadik puede ser descrita por el versículo: “Será embotado el corazón de este pueblo y serán pesados sus oídos y cerrados sus ojos” (Isaías 6:10). En otras palabras, su corazón está sellado, sus oídos están tapados y sus ojos ciegos frente a la verdad y el arrepentimiento. Pero cuando se une a los tzadikim y recibe consejo de ellos, entonces se abren sus ojos, sus oídos y su corazón: “Él verá con sus ojos, oirá con sus oídos y comprenderá con su corazón, aludiendo a las tres partes del intelecto, se arrepentirá y será curado”. En otras palabras, ve, oye y comprende la verdad, y merece así el arrepentimiento.

    ¡Baruj hashem leolam amen veamen!

    Share
    0
    Yossi Bentolila
    Yossi Bentolila

    Related posts

    mishloaj manot pobres
    3 marzo, 2026

    ¿De dónde proviene la costumbre de mishlóaj manot en Purim?


    Read more

    Deja un comentario Cancelar la respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Portal informativo de la comunidad judia de venezuela

    © Copyright Nuevo Mundo Israelita 2023 Rif - J-30613878-1 - Powered by

        Todos los viernes recibirá los artículos
        publicados durante la semana


        X