Redacción NMI
El 25 de julio se efectuó el acto de graduación de la LXVI promoción de bachilleres del Colegio Moral y Luces Herzl-Bialik, que tiene por nombre de “Or Halev: donde haya oscuridad, juntos iluminaremos el camino”. Además, por decreto del Ministerio del Poder Popular para la Educación, todas las promociones del país llevan este año el nombre de “230 años del Natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre”.
El evento, en el cual 32 jóvenes recibieron el título de bachilleres de la República, tuvo lugar en la Sala de Usos Múltiples de la Primaria, y se inició con bendiciones por parte de los rabinos Eitan Weisman (UIC) y Oshri Arguane (AIV), quienes resaltaron que la luz siempre vence a la oscuridad, y que ahora los graduandos salen de la «burbuja” del colegio y la comunidad para enfrentar los retos de la vida real. También recitaron Misheberaj por Venezuela e Israel.
De seguidas, la directora del Departamento de Hebreo del Liceo, Hadara Weisman, se dirigió a los estudiantes. Recordó que este grupo inició su bachillerato en el momento álgido de la pandemia de coronavirus, y tuvo que desarrollar su primer año en forma virtual a través de videoconferencias; pero a pesar de estas dificultades, logró sus metas y superó los obstáculos. Señaló, además, que este grupo estrenó el nuevo programa de estudios religiosos que ahora se ha extendido a todo el Liceo.
La directora del Liceo, Eunice Morell de Witschi, centró su discurso en el ejemplo del venezolano Santiago Schnell, quien acaba de ser designado rector de la Universidad de Dartmouth, y que afirma que su éxito se construyó sobre dos pilares poco comunes, pero esenciales: el fracaso y la ignorancia. “Tanto el fracaso como la ignorancia están profundamente conectados. Si combinan el fracaso y la ignorancia, obviando una y fomentando la otra, crearán un círculo destructivo que perpetuará el estancamiento y la mediocridad. La buena educación se fundamenta en la idea de que los errores no solo son inevitables, sino también valiosos para el aprendizaje. Siempre que se asuman como errores propios y no de los otros, sólo así podrán aprender. El fracaso es parte de la vida, si no fracasas no aprendes y si no aprendes no cambias.
“(…) Ustedes aún no saben exactamente qué harán con sus vidas, pocos tienen certezas, muchos tienen una vaga noción y otros ni la más remota idea. Así, cuando descubran eso en lo que son realmente buenos, aférrense a ello y no lo suelten, a pesar de los fracasos y de la ignorancia en la que puedan nadar. Al final, tendrán éxito y será bien merecido y por, sobre todo, satisfactorio”.
El profesor Alirio Hidalgo, padrino de la promoción (junto con Jany Páez), expresó: “¿Qué les puedo decir a estos chicos que sea breve y significativo? Que se tomen un tiempo para pensar en todos los sacrificios invisibles que sus padres y maestros hemos hecho para que ustedes sean las mejores versiones de ustedes mismos. Valórenlos, porque esas serán las raíces que los tendrán firmes.
(…) “En cuanto a lo que viene, no hay garantías. Hay dos cosas que deben recordar: la primera, que son judíos; pertenecen a un pueblo sobreviviente de tantas injusticias y desgracias que solo cabe pensar que son amados por Dios. En segundo lugar, son venezolanos; pertenecen a un país en el que todo les ha resultado difícil, pero mírense aquí, triunfando y dando un paso gigantesco hacia sus sueños”.
Hanna Makowski ofreció el discurso en nombre de los nuevos bachilleres:
“Venezuela, esta tierra de contrastes y belleza indomable, nos enseñó la resiliencia. Nos mostró que hasta en los momentos más difíciles, la unión y la creatividad crecen. Que un país no son solo sus circunstancias, sino la gente que decide amarlo y construirlo cada día. Y aunque muchos de nosotros pronto tomaremos caminos distintos por el mundo, llevaremos con orgullo esa «venezolanidad» que se expresa en nuestra calidez, nuestro ingenio y esa capacidad única de encontrar alegría en los pequeños detalles.
Israel, el faro de nuestro pueblo, nos ha dado raíces más profundas que cualquier distancia. Los eventos del 7 de octubre nos recordaron cruelmente por qué necesitamos un Estado judío fuerte, pero también nos mostraron la inquebrantable fortaleza de nuestro pueblo. Hoy, al recibir nuestros diplomas, renovamos nuestro compromiso con ese pueblo ancestral que late en nuestros corazones, sin importar dónde estemos físicamente.
Este colegio nos enseñó que ser judío no es solo una herencia, sino una responsabilidad activa. Que cada uno de nosotros es un eslabón en una cadena milenaria de tradición y progreso. En las clases de Tanáj aprendimos sobre los profetas; en Historia Universal analizamos revoluciones; y en el día a día del colegio descubrimos cómo ser protagonistas de nuestro propio relato.
“(…) Hoy, al recibir nuestros diplomas, no solo cerramos un capítulo, sino que abrimos uno nuevo con una misión clara: ser esa luz. Que donde vayamos, llevemos esperanza, bondad y acción. Que seamos, como dice el Talmud, «Como estrellas: aunque a veces no nos vean, siempre estaremos iluminando».
Fotos: SEC y NMI.
Del mensaje de Jany Páez, madrina de la promoción y la asignatura “Creatividad, Actividad y Servicio” (CAS), quien recibió una placa especial de reconocimiento de los graduandos
“Mis queridos ahijados, es un honor y un privilegio poder celebrar a esta increíble promoción. Recuerdo vívidamente el comienzo de este viaje, cuando el camino parecía incierto y, para algunos, quizás los ánimos no eran los más altos. Había un aire de individualidad, de desafíos que parecían insuperables si se enfrentaban solos.
Pero lo que ha sucedido desde entonces es nada menos que extraordinario. Poco a poco, con cada día, con cada proyecto, con cada obstáculo superado, fueron transformándose. Fueron testigos y partícipes de una metamorfosis asombrosa. Permítanme compartirles una anécdota que, para mí, define su trayectoria.
“(…) Aprendieron a organizarse, a trazar un rumbo claro incluso en la niebla. Descubrieron el poder inmenso de trabajar en equipo, de unir talentos y perspectivas diversas para alcanzar metas que antes parecían inalcanzables.
“Pero, más allá de los éxitos académicos y la adquisición de conocimientos, lo que realmente los distingue es su capacidad para colaborar con los más necesitados. No solo se preocuparon por su propio crecimiento, sino que extendieron una mano, con los niños de la escuelita, dedicaron su tiempo y energía a aquellos que más lo requerían. Esa es la verdadera medida de su grandeza, la huella que dejan en el mundo.
“(…) Sigan organizándose, sigan trabajando en equipo y, sobre todo, sigan colaborando, sigan siendo un faro de esperanza y apoyo para quienes los rodean. El mundo los necesita. Necesita su inteligencia, su pasión y, fundamentalmente, su humanidad.
Felicidades, promoción. El futuro es suyo. ¡Vayan y háganlo brillante!”
Promoción “Or Halev: donde haya oscuridad, juntos iluminaremos el camino”
5º AÑO “A”
Benaim Wahnon, Levy
Benarroch Pardo, Michel
Benzaquén Benarroch, Daniel
Chocrón Chocrón, Daniel
Chocrón Cohen, José
Cohén Chocrón, Shemuel
Davidescu Katsef, Mitchel
Elías Nuchi, Yoel Yehoshúa
Gross Hoires, Jonathan
Hassan Espinoza, Samuel
Hoires Ghelman, Andy
Lehrer Gabay, Mendel Eliezer
Leiderman Kaminski, Alex Mordejai
Rodríguez Mughinstein, Stephanie
Sar Shalom Tache, Alex
5º AÑO “B” (Bachillerato Internacional)
Aserraf Albo, Alan
Benzaquén Benhamú, Donna
Benzaquén Guerrero, Clara Esther
Blum Ravicovich, Meital Aida
Cohen Garber, Gabriela
Cohen Hadida, Esther Rashell
Cohen Tryzmel, Ailyn Raquel
Kaifman Escobar, Emilia
Kaim Attias, Ellie Shai
Kiss, Dov Israel
Kuperstein Szemere, Andrea
Makowski Dojc, Hannah
Rosenfeld Gómez, Galit
Serfaty Azulay, Dana
Simkins Benzaquén, Deborah
Sultán Aflalo, Galit Rachel
Wertenstein Szemere, Dana
Reconocimientos especiales
Este año, la alumna Dana Serfaty Azulay obtuvo los siguientes reconocimientos:
Por su parte, Daniel Benzaquén y José Chocrón obtuvieron el premio “Yehoshúa Bin Nun”, otorgado por sus compañeros. Los criterios son: ser buen compañero, colaborador, solidario, tolerante, respetuoso con sus semejantes, buen ciudadano, y ejercer un liderazgo positivo entre los miembros de la comunidad educativa.