
Zachy Hennesey*
Dicen que los rayos nunca caen dos veces en el mismo sitio, pero podría ser posible averiguar dónde caerán la próxima vez, gracias a un nuevo modelo de inteligencia artificial desarrollado por investigadores de la Universidad Bar-Ilan.
Diseñada para la prevención de incendios forestales, esta aplicación de IA puede predecir el momento y ubicación de los rayos que los provocan con más del 90% de precisión, según una prueba realizada con datos de incendios forestales desde 2021.
«Nos encontramos en un momento crítico para comprender las complejidades de los incendios forestales», afirma Oren Glickman, codirector del proyecto y del Departamento de Informática de la UBI. «El aprendizaje automático ofrece el potencial de revolucionar la forma en que pronosticamos y respondemos a los incendios forestales provocados por rayos, proporcionando información que podría salvar vidas y preservar los ecosistemas».
(Foto: israel21c.org)
Glickman y su colega investigador de la BIU, Assaf Shmuel, entrenaron su modelo utilizando siete años de datos satelitales globales e información detallada sobre vegetación, patrones climáticos y topografía.
Según el estudio, publicado en Scientific Reports, el modelo de la UBI es mucho más preciso que los métodos tradicionales de predicción de incendios forestales, gracias a su uso único de datos satelitales y meteorológicos. Afirman que este modelo podría ayudar a los servicios de emergencia a contrarrestar los incendios forestales de forma mucho más segura y eficaz.
Los rayos son una causa natural importante de incendios forestales en todo el mundo. En Estados Unidos, los rayos originan el 16% de los incendios forestales, pero son responsables del 56% de la superficie total quemada, debido a su ubicación remota, que hace que sean detectados en forma tardía. Los impactos varían según la región.
Los modelos climáticos predicen un aumento futuro en los incendios forestales, debido a la mayor frecuencia de rayos en condiciones de calentamiento global.
*Periodista.
Fuente: israel21c.org.
Traducción Sami Rozenbaum / Nuevo Mundo Israelita.