Estimados y apreciados lectores, inicio este 2025 después de haberme tomado la “libertad” de ausentarme de esta tarea por un buen período, pues aunque me apasiona, más lo hace la calidez de la familia, con la que pasé una temporada decembrina de compartir, conociendo nuevos lugares en un clima muy frio, pero no lo suficiente como para evitar el calor que prodiga lo más importante que uno puede tener, el núcleo familiar, que te da un amor sincero, puro y desinteresado.
Les deseo en este nuevo período, que se avizora complejo y de retos pero también de esperanza, que puedan alcanzar sus metas, que la salud los acompañe y que veamos, más pronto que tarde, la paz en los conflictos que hoy sacuden a la humanidad.
Justamente escribo estas líneas el domingo temprano, con la expectativa y en pleno proceso de liberación de los primeros tres rehenes israelíes, Romi Gonen de 24 años, Emily Damari de 28 y Doron Steinbrecher de 31.
En esta primera fase del acuerdo con el movimiento terrorista de Hamás, se acordó liberar a 33 rehenes en 42 días, por la bicoca de 735 prisioneros palestinos condenados por diversos delitos, en su mayoría asesinatos de civiles, muchos de ellos con sentencia a cadena perpetua.
Se han discutido hasta la saciedad las consecuencias del acuerdo, aprobado por un sector de la población donde priva “la libertad” de cada rehén y la angustia de los familiares y, por supuesto, otro sector que considera el acuerdo como una claudicación a favor de los intereses de Hamás, y que esos centenares de prisioneros palestinos, en su gran mayoría terroristas, volverán a asesinar civiles como lo indican las estadísticas, en donde el 80% de los liberados en otras ocasiones han vuelto a delinquir o asesinar.
En fin, cada sector tiene sus razones, es una decisión muy difícil, pero para el judaísmo cada vida merece tomar el riesgo, la vida es el valor supremo, a diferencia de los radicales islamistas de esos grupos que pululan en Oriente Medio que buscan morir como shahid, matando infieles preferiblemente judíos, para poder cumplir con su “misión”, tal como lo han repetido hasta el cansancio. Para ellos, el 7 de octubre de 2023, con la masacre de abuelos en sus camas, de niños, de mujeres, todos en sus casas asesinados a primera hora de Shabat, fue un acto heroico que quedará marcado en la historia de las grandes hazañas de su pueblo.
En este orden de ideas, estimados amigos, la libertad, después de la vida, es el valor supremo, y por eso Israel hará todos los sacrificios que haya que hacer.
Nosotros tenemos el privilegio de levantarnos todas las mañanas, dar gracias al Creador al abrir los ojos (Modé Aní Lefaneja) y escribir una historia cada día, porque tenemos la “libertad”, en primer lugar, de cómo asumir ese día, optimistas, con ganas o tristes y apáticos, esa es nuestra primera elección y es en nuestro fuero interno y en plena “libertad” que debemos tomar esa decisión, de cómo encarar cada día, lo cual seguramente determinará el decurso de cada día de nuestras vidas. Es el libre albedrio del que el Creador nos dotó para hacer lo que consideremos; por supuesto, en la tradición judía, debe ser para el Tikún, para mejorar nosotros como personas y al mundo que nos rodea.
Les propongo hacer una sola cosa positiva al día para mejor como personas. Puede ser en nuestro carácter, en nuestra forma de dirigirnos a los demás, en nuestro compartir familiar, etc. Y después buscar cómo podemos hacer para ayudar en nuestro condominio, urbanización o comunidad; es una tarea hermosa el poder dar sin esperar nada a cambio.
Es el libre albedrio del que el Creador nos dotó para hacer lo que consideremos; por supuesto, en la tradición judía, debe ser para el Tikún, para mejorar nosotros como personas y al mundo que nos rodea
Por último, como quiera que este artículo saldrá publicado el miércoles 22 de enero, a un día de celebrar este 67 aniversario del grito de “libertad” que se oyó el 23 de enero de 1958, rememoramos aquel ilustre momento en el que la sociedad civil, en conjunto con las Fuerzas Armadas, derrocaron al dictador Marcos Pérez Jiménez, y abrieron las puertas a décadas de grandes cambios y trasformaciones en democracia, en donde Caracas se convirtió en una de las principales metrópolis de Suramérica, con grandes obras como el Metro de Caracas, la represa del Guri, el Poliedro, el Teatro Teresa Carreño, la UCV y Parque Central, la Cota Mil, las autopistas, el Teleférico de Mérida, universidades, hospitales como el Pérez Carreño, el Luis Razetti, el Pérez de León. En fin, sería interminable enumerar en un artículo lo que fue la siembra del petróleo para una mejor calidad de vida del venezolano, amén del ascenso social de una inmensa mayoría a través del estudio y el trabajo.
Por razones de espacio deseo culminar este primer artículo de 2025 con una frase del Dr. Martin Luther King (el lunes 20 se celebró su día), I Have a Dream, yo tengo un sueño, y mi sueño seria culminar 2025 sin una sola guerra, sin una sola amenaza nuclear, que los vecinos, países o personas se auxilien, se ayuden, se complementen, que se restablezcan las relaciones entre dos países hermanos, Venezuela e Israel, y que tengamos una Humanidad más humana.