Viernes 06 de Marzo de 2026
    • @NMISRAELITA
    • @NMISRAELITA
    • @MUNDOISRAELITA
    logo_nmilogo_nmilogo_nmilogo_nmi
    Suscríbete
    a nuestro boletín
    • INICIO
    • DOSSIER
    • KEHILÁ
      • Kehilá
      • Shivá
    • LEER PARA CREER
    • OPINIÓN
      • Perspectivas
    • VIDA RELIGIOSA
    • ISRAEL/DIÁSPORA
    • NOTICIAS
    • OBITUARIOS
    • SALUTACIONES
    • AGENDA COMUNITARIA
    • ESPECIALES
    • GASTRONOMÍA
    • EDICIONES IMPRESAS
    • QUIÉNES SOMOS
      • Quiénes somos
      • Nuestra Historia
      • Contacto
    ✕
    Jueves-Arrow-3 agosto
    RESUMEN SEMANAL DE NOTICIAS
    18 agosto, 2023
    Participantes seminario
    Culminó seminario “Israel en África” del ISEJ
    21 agosto, 2023

    Opinión

    “Libertad digital”, por Elías Farache

    Published by Yossi Bentolila on 21 agosto, 2023
    Categories
    • 2160
    • Destacados
    • Destacados Anteriores
    • Opinión
    Tags
    • Elías Farache
    • Internet
    • Redes sociales

    Los tiempos que vivimos son novedosos e inéditos. Particularmente en lo referente a los medios de comunicación, las tecnologías de transmisión, y un liberalismo en cuanto a contenidos en los medios. Los últimos años han significado un avance en cuanto a temas como la libertad de expresión, la inclusión de minorías y el respeto teórico a los derechos humanos en general. Los abusos se siguen cometiendo, pero las denuncias son más numerosas y efectivas.

    En el pasado reciente, y en un presente ya algo restringido, la veracidad de la información y sus fuentes, eran y han de ser un aspecto muy importante. También la calidad en cuanto a estilo y corrección. Las noticias y opiniones en prensa, radio y televisión eran también masivas, pero unidireccionales. Y de muy buena manera, el acceso a propagarlas era restringido y representaba una cuota de poder importante para los dueños de los medios.

    En esta década del siglo XXI todo lo anterior sigue vigente, pero con menos fuerza. Las redes sociales, los portales de internet, los blogs, el correo electrónico y paremos de contar, han dado acceso a todos al mundo de las transmisiones en vivo, en tiempo real, y también en la memoria virtual de la llamada “nube”. Los influencers, la publicidad en redes, los contenidos dirigidos y la utilización de datos de los usuarios por los gigantes de las redes han convertido las comunicaciones en una peligrosa selva virtual en muchos aspectos.

    Redes-sociales información

    Cualquier persona provista de un teléfono celular, una computadora o una tableta, puede inundar las redes con el contenido que desee. Las ventajas de la comunicación en tiempo real, el acceso por internet a vastas bibliotecas virtuales de información, se deslucen un tanto cuando los guerreros del teclado hacen de las suyas, y quienes los siguen o son receptores involuntarios caen en el juego de leer, creer, responder, distribuir contenidos.

    Hoy en día, cualquier político en cualquier país del mundo, cualquier institución privada o gubernamental, tiene su página de Facebook, Instagram o plataformas parecidas. Una o más cuentas de Twitter. A veces, es difícil determinar la veracidad del dueño real de la cuenta. Otras veces, usurpaciones malintencionadas causan estragos.

    Lo que debe preocupar es el acceso y el eco que se hace de figuras importantes o no que, al emitir una noticia o comentario llamativo, generalmente por lo escandaloso, generan una tendencia que lleva a cierto caos. Cuando un familiar de alguien importante hace de las suyas en las redes, cuando una información falsa pero creíble se transmite, o cuando una calumnia es subida a la nube, resulta difícil contrarrestar la cadena de reacciones y evitar que una mentira o una mala intención haga efecto. Es así que la ventaja real de tener la información siempre a mano, el acceso a eventos y el contacto casi real con instituciones y personas, se degrada por el abuso indiscriminado de la libertad digital.

    Con las regulaciones actuales y con la velocidad de los avances en las tecnologías de información y trasmisión, resulta muy difícil controlar abusos y desmanes. Es, por los momentos, una acción del usuario: desechar lo tóxico, evitar ser un propagador de desinformación y ser cuidadoso

    Con las regulaciones actuales y con la velocidad de los avances en las tecnologías de información y trasmisión, resulta muy difícil controlar abusos y desmanes. Es, por los momentos, una acción del usuario: desechar lo tóxico, evitar ser un propagador de desinformación y ser cuidadoso. Con eso y todo, se presenta un panorama difícil para evitar la degradación informativa.

    Las tecnologías de la información han permitido el acceso de todos a la información y su propagación. Es una herramienta útil en contra de posiciones dictatoriales y censuras de oscuras intenciones. Han dado y dan visibilidad a sectores y personas que han sido discriminadas, desatendidas o ignoradas. Ejercen una función de contraloría social a nivel mundial que nunca se había tenido antes. Es por esto por lo que la libertad digital no debe convertirse en una pesadilla digital de desinformación.

    Alcanzar libertad e independencia toma mucho más tiempo y esfuerzo en lograrse que en perderse.

    Share
    0
    Yossi Bentolila
    Yossi Bentolila

    Related posts

    Bandera-irani-ensangrentada-Washington-Stand pacientes
    6 marzo, 2026

    Los horrores de la represión en Irán en testimonios de médicos y enfermeras


    Read more

    Deja un comentario Cancelar la respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Portal informativo de la comunidad judia de venezuela

    © Copyright Nuevo Mundo Israelita 2023 Rif - J-30613878-1 - Powered by

        Todos los viernes recibirá los artículos
        publicados durante la semana


        X