El gobierno israelí ha aprobado un importante plan para completar la inmigración de una comunidad del noreste de la India que se identifica como una de las «Tribus Perdidas» bíblicas de Israel.
Durante años, las dudas sobre los orígenes de los Bnei Menashe han rondado el proyecto. En el siglo XIX, la comunidad emigró desde Birmania (actual Myanmar) a los estados indios de Manipur y Mizoram, donde misioneros cristianos introdujeron la idea de que esos grupos estaban vinculados a las Tribus Perdidas de Israel.
Según la Ley del Retorno, los inmigrantes a Israel deben poseer una clara ascendencia judía; una sentencia rabínica de 2005 sobre el estatus de los Bnei Menashe, a menudo citada para validar dicha afirmación, no existe en forma escrita. Debido a su estatus halájico, todos los inmigrantes aprobados se someten a conversiones ortodoxas supervisadas por el Estado tras llegar a Israel, y se espera que se integren a una vida judía observante.
Grupo de Bnei Menashe radicados en Israel (Foto: elfinanciero.com.mx)
Casi 4000 Bnei Menashe han emigrado a Israel a lo largo de los años Originalmente muchos se asentaron en comunidades mixtas judeo-árabes, una política que generó críticas de los expertos en absorción. Más recientemente, el gobierno los ha dirigido a pueblos de la Galilea, especialmente a Nof Hagalil, como parte de una estrategia demográfica más amplia para el norte de Israel.
Según el nuevo plan, anunciado el 23 de noviembre, los 5800 miembros restantes de los Bnei Menashe harán aliá desde ahora hasta 2030, y se concentrarán en la Galilea. Con un presupuesto de 90 millones de shékels (unos 27 millones de dólares), el plan cubre los vuelos, alojamiento temporal, cursos de hebreo, cursos de conversión y otros beneficios de reasentamiento.
El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, celebró la decisión y afirmó que la continuación de la aliá «fortalece nuestra influencia en el norte y el futuro del Estado de Israel». Por su parte el ministro de Inmigración e Integración, Ofir Sofer, quien redactó el plan, afirma que el gobierno debe garantizar que la integración de la comunidad se gestione de forma «responsable y trasparente».
Desde mediados de la década de 2000, el proceso de aliá de los Bnei Menashe ha estado dominado por Shavéi Israel, una organización privada sin fines de lucro que seleccionaba a los candidatos y operaba programas de absorción financiados por el gobierno. Esa era llega a su fin después de que el gabinete asignara la plena responsabilidad a los ministerios gubernamentales, la Agencia Judía y el Gran Rabinato, cuyos enviados viajarán a India para realizar verificaciones de antecedentes, y confirmar vínculos con el judaísmo y con las sinagogas locales que se han formado en las últimas décadas.
Fuente: Jewish Breaking News (jewishbreakingnews.com).
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.