Viernes 06 de Marzo de 2026
    • @NMISRAELITA
    • @NMISRAELITA
    • @MUNDOISRAELITA
    logo_nmilogo_nmilogo_nmilogo_nmi
    Suscríbete
    a nuestro boletín
    • INICIO
    • DOSSIER
    • KEHILÁ
      • Kehilá
      • Shivá
    • LEER PARA CREER
    • OPINIÓN
      • Perspectivas
    • VIDA RELIGIOSA
    • ISRAEL/DIÁSPORA
    • NOTICIAS
    • OBITUARIOS
    • SALUTACIONES
    • AGENDA COMUNITARIA
    • ESPECIALES
    • GASTRONOMÍA
    • EDICIONES IMPRESAS
    • QUIÉNES SOMOS
      • Quiénes somos
      • Nuestra Historia
      • Contacto
    ✕
    Gabriel Chuchani, In Memoriam
    26 mayo, 2017
    Seis días y un contexto
    26 mayo, 2017

    2056

    “Haremos y escucharemos”, consigna de vida

    Published by Yossi Bentolila on 26 mayo, 2017
    Categories
    • 2056
    • Destacados
    • Destacados Anteriores
    • Especial
    Tags
    • Esther Benayoun de Benhamou
    • Shavuot

    Ver más resultados...

    Generic selectors
    Sólo coincidencias exactas
    Buscar en los títulos
    Buscar en los contenidos
    Post Type Selectors
    Filtrar por categorías
    1665
    1667
    1679
    1680
    1683
    1684
    1685
    1686
    1687
    1965
    1987
    1994
    1995
    1996
    1997
    1998
    1999
    2000
    2001
    2002
    2003
    2004
    2005
    2006
    2007
    2008
    2009
    2010
    2011
    2012
    2013
    2014
    2015
    2016
    2017
    2018
    2019
    2020
    2021
    2022
    2023
    2024
    2025
    2026
    2027
    2028
    2029
    2030
    2031
    2032
    2033
    2034
    2035
    2036
    2037
    2038
    2039
    2040
    2041
    2042
    2043
    2044
    2045
    2046
    2047
    2048
    2049
    2050
    2051
    2052
    2053
    2054
    2055
    2056
    2057
    2058
    2059
    2060
    2061
    2062
    2063
    2063 impreso
    2064
    2065
    2066
    2067
    2068
    2069
    2070
    2071
    2072
    2073
    2073-A Solo Web
    2074
    2074-A Solo Web
    2075
    2076
    2077
    2078
    2079
    2079 Impreso
    2080
    2080 impreso
    2081
    2082
    2083
    2084
    2085
    2086
    2087
    2088
    2089
    2090
    2091
    2092
    2093
    2094
    2095
    2096
    2097
    2098
    2099
    2100
    2101
    2102
    2103
    2104
    2105
    2106
    2107
    2108
    2109
    2110
    2111
    2112
    2113
    2114
    2115
    2116
    2117
    2118
    2119
    2120
    2121
    2122
    2123
    2124
    2125
    2126
    2127
    2128
    2129
    2130
    2131
    2132
    2133
    2134
    2135
    2136
    2137
    2138
    2139
    2140
    2141
    2142
    2143
    2144
    2145
    2146
    2147
    2148
    2149
    2150
    2151
    2152
    2153
    2154
    2155
    2156
    2157
    2158
    2159
    2160
    2161
    2162
    2163
    2164
    2165
    2166
    2167
    2168
    2169
    2170
    2171
    2172
    2173
    2174
    2175
    2176
    2177
    2178
    2179
    2180
    2181
    2182
    2183
    2184
    2185
    2186
    2187
    2188
    2189
    2190
    2191
    2192
    2193
    2194
    Agenda Comunitaria
    Cartas
    Destacados
    Destacados Anteriores
    Dossier
    Dossier Anteriores
    Ediciones Anteriores
    Enlaces Dossier
    Especial
    Especial NMI
    Gastronomía
    Información
    Israel/Diáspora
    Kehilá
    Leer para creer
    Magazine
    Noticias
    Opinión
    Parashá
    Perspectivas
    Raíces
    Reportaje
    Resumen Semanal
    Shivá
    Uncategorized
    Vida Religiosa
    XL
    XLI
    XLII
    XLIII
    XLIIII
    XXV
    XXXIX
    XXXV
    XXXVI
    XXXVII
    XXXVIII
    Yom Hashoá Vehagvurá
    Yom Hazicarón
    Buscar en nuestro archivo histórico

    SHAVUOT

    “Haremos y escucharemos”, consigna de vida



    Esther Benayoun de Benhamou
    ESPECIAL

    H ace algunas noches me llamó mi hermana, quien vive en el exterior, y me dijo: “¡Qué bonito el sonido de los grillos!”. Quiero decirles que aunque dicho sonido estaba, está y, si Dios quiere, seguirá estando todas las noches en este país tropical bendecido con clima, paisajes, aromas, sabores y sonidos maravillosos, que deleitan invariablemente nuestros sentidos, no me había percatado de aquel armonioso y relajante canto. Así como sucede que dejamos pasar o damos por sentado una vista al Ávila, una guacamaya de todos los colores, entre tantos otros elementos que, gracias a Dios, tenemos en este hermoso país.

    Se acerca la festividad de Shavuot. Recordamos la consigna que todo el pueblo judío clamó al unísono antes de recibir la Torá, aun sin saber de qué trataba: “Haremos y escucharemos”. Es curioso que este evento no haya sucedido al instante en que los yehudim milagrosamente salieran de Egipto, sino unos 50 días después, cuando el éxtasis y la emoción del momento se habían sosegado. Y es que, así como en la vida, los grandes esfuerzos no se miden por cuán impulsados estemos en momentos de inspiración, no son aquellos en los que vemos claramente cuál y cuán rápida será dada la recompensa. Más bien evalúan nuestra grandeza aquellos actos que se dificultan en momentos cualesquiera, cuando te cuesta hacer esa llamada, buscar el tiempo para una mitzvá, pedir perdón o ir contra la corriente, la cual en ocasiones te aleja de tu espiritualidad sin que te percates de ello.

    La grandeza se alcanza justo cuando estamos ocupados, cansados, cuando no vislumbramos luz. Cuando elevas los ojos al cielo aun después de un intento fallido hacia la búsqueda de tu sueño, o cuando el negocio que tanto esperabas no funcionó. Cuando aprovechas lo difícil del momento para salir fortalecido. Cuando las cosas ya no son tan color de rosa e incluso ahí sigues apoyando a tu cónyuge. Cuando en medio del caos sacas las fuerzas para jugar con tus hijos, haciéndoles sentir que en tu regazo están en el lugar más seguro. Cuando haces mitzvot que requieren de tu contada y valiosa energía, tiempo y recursos. Cuando te alegras con las alegrías de los demás y cuando te entristeces con sus penas.

    La entrega de la Torá se hizo esperar con el fin de que la recibiéramos en un momento “normal”, asegurando que de esta manera creceríamos con ella. La consigna “Haremos y escucharemos” fue y continúa siendo una muestra fidedigna de emuná. Establece una confianza 100% en este ser supremo sin saber los detalles, dejando ir aquello que pensamos que ha de ser como pensamos, para rendirnos ante los deseos de Hashem. Es actuar con todas nuestras fuerzas pero a la vez estar de acuerdo con el resultado.

    Cada año nos erguimos en el Monte Sinaí. El regalo de la sabiduría de Dios nos da la oportunidad de sumergirnos en su crecimiento infinito. Nos encontramos en tiempos difíciles, cada familia y cada individuo tiene una realidad, algo que la presiona. En general, las cosas no son tan fáciles como antes. Cualquier circunstancia “adversa”, al mismo tiempo, visto desde el punto de vista de la Torá, es un regalo de Dios, una vez más, con la finalidad de que saquemos de ella, o de nosotros, el mejor partido.

    En los momentos más dramáticos o en los más extraordinarios es relativamente fácil sentir a Dios. En los momentos promedio es un reto saber que también Él está ahí. Es primordial tenerlo con nosotros cuando queremos un buen puesto de estacionamiento, u obtener aquello que buscamos de una manera sencilla. Shavuot nos recuerda que también en los momentos normales, en los momentos rutinarios, y en los que no hay rutina, estamos en presencia de la luz de una supervisión divina.

    Predecir a través de un modelo determinista guiado por el pasado para saber estadísticamente cómo será el futuro, es una manera equivocada de creernos omnipotentes. Y quien lo haya probado podría demostrar que es una fórmula totalmente imperfecta. Los eventos son dispuestos de acuerdo a nuestro esfuerzo, pero los resultados no dependen de nosotros.

    El deseo natural del ser humano de certidumbre, de querer saber qué va a pasar, se ve disminuido cuando de repente dejamos de tener los datos de lo que ocurrirá. Es ahí cuando aplicamos lo que nuestros ancestros: hacemos y luego escuchamos.

    La fortaleza que tiene lo desconocido, la parte de “haremos”, aun antes de “escuchar”, no solo es posible sino que también es una forma de vida, es la forma judía y correcta de vivir.

    Es propicio que practiquemos estar más conscientes. Así como para “ver” el “sonido” de los grillos. Así como para reutilizar tantos recursos con los que contamos, muchos de ellos porque ya los hemos practicado. Volvamos a recibir la Torá, porque queremos recibirla conscientemente, con ello desarrollaremos la habilidad para armonizar nuestra vida, para lograr experiencias multisensoriales, como sucedió en el Monte Sinaí.

    Cuando hacemos del Judaísmo una parte intrínseca de nuestra rutina, nos cambia, podemos saber de dónde venimos y hacia dónde vamos. Recibir la Torá una vez más es escuchar los paisajes, es ver los sonidos. Profundicemos el vínculo con nuestra esencia. Notemos los grillos. Sintamos el Ávila. Disfrutemos Hebraica.

    Estemos conscientes de todo lo bueno que tenemos. De la Torá, nuestra guía de vida. De lo bueno que es tenernos los unos a los otros. “Hine ma tov hu ma naim, shevet ajim gam yajad” (“Mirad cuán bueno y agradable es cuando conviven los hermanos en unidad”).

    Actuemos, y luego escucharemos, si Dios quiere, buenas noticias.

    Share
    0
    Yossi Bentolila
    Yossi Bentolila

    Related posts

    Bandera-irani-ensangrentada-Washington-Stand pacientes
    6 marzo, 2026

    Los horrores de la represión en Irán en testimonios de médicos y enfermeras


    Read more

    Deja un comentario Cancelar la respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Portal informativo de la comunidad judia de venezuela

    © Copyright Nuevo Mundo Israelita 2023 Rif - J-30613878-1 - Powered by

        Todos los viernes recibirá los artículos
        publicados durante la semana


        X