Hamás está creando discretamente una red global de suministro de armas, justo mientras el gobierno estadounidense da señales de que podría suavizar o retrasar su exigencia de que el grupo terrorista se desarme por completo, en el marco del plan Trump para Gaza.
Un informe de la cadena israelí Kan News indica que operativos de Hamás están acumulando armamento avanzado en países aliados de África, en Yemén y otros lugares, con la intención de introducirlo clandestinamente en Gaza y otras zonas estratégicas una vez que disminuya la tensión.
Según el reporte, no se trata de fusiles olvidados en almacenes polvorientos, sino de armamento sofisticado que se almacena deliberadamente en el extranjero como medida de precaución, ante una posible desmilitarización futura.
Miembros de las Brigadas Izzedine al-Qassam, brazo armado del movimiento islamista palestino Hamás, muestran su avanzado armamento, incluyendo un dron
(Foto: AFP)
Funcionarios israelíes llevan años advirtiendo que Hamás mantiene redes globales de adquisición y logística de armas; estos nuevos arsenales sugieren que el grupo ya está planificando el momento posterior, poniendo a prueba hasta qué punto puede presionar el marco de alto el fuego de Trump sin alterar su maquinaria bélica.
Al mismo tiempo, Washington estaría considerando seguir adelante con la reconstrucción de Gaza incluso si Hamás no entrega sus armas, como exigía inicialmente. El Canal 13 de Israel y otros medios informan que el gobierno de Trump está sopesando si retirar o posponer el requisito de que Hamás se desarme formalmente, tras encontrar resistencia por parte de posibles contribuyentes a una Fuerza Internacional de Estabilización que no desean combatir directamente l grupo islamista. Un funcionario israelí, citado en medios locales, calificó este nuevo enfoque como “la peor situación provisional”, advirtiendo que Hamás ya ha estado reconstruyendo su control sobre Gaza al amparo del estancamiento diplomático, mientras se beneficia del alto el fuego y la ayuda internacional.
Nuevas detenciones en Europa ponen de manifiesto la rapidez con que esta red se está consolidando. En Alemania, la fiscalía afirma que un operativo de Hamás nacido en Líbano, Borhan El-K., ayudó a reunir un arsenal que incluía un fusil automático, ocho pistolas y más de 600 cartuchos de munición, supuestamente destinados a ataques contra objetivos judíos o israelíes en Alemania y en toda Europa. En Viena, la inteligencia austríaca descubrió recientemente un arsenal vinculado a Hamás, mientras que un sospechoso británico de 39 años, relacionado con el depósito, fue arrestado en Londres en virtud de una orden de detención europea. Esto demuestra que una célula utiliza las fronteras abiertas de Europa tanto para preparar ataques terroristas como para trasportar armas con mínima supervisión.
Para Israel, el mensaje es contundente: si Hamás puede almacenar cohetes y armas ligeras en África, Yemén y ciudades europeas mientras Estados Unidos se aleja de un desarme firme, cualquier “orden de posguerra” en Gaza corre el riesgo de convertirse en una etapa transitoria, no en un estado final
Estratégicamente, esto encaja con lo que los analistas israelíes denominan el «pragmatismo rígido» de Hamás: hacer concesiones tácticas —acuerdos por rehenes, ceses al fuego, aceptación de la gobernanza tecnocrática— sin renunciar a las armas fundamentales que garantizan su poder sobre el terreno. Un análisis reciente del Instituto de Washington y expertos en estabilización internacional advierte que, a menos que las normas de desarme sean precisas, se supervisen de forma independiente y cuenten con el respaldo de una presión real sobre Catar, Turquía y Egipto, Hamás utilizará cualquier resquicio legal —grupos interpuestos, arsenales ocultos en el extranjero, unidades disidentes— para rearmarse bajo un amparo político.
Para Israel, el mensaje es contundente: si Hamás puede almacenar cohetes y armas ligeras en África, Yemén y ciudades europeas mientras Estados Unidos se aleja de un desarme firme, cualquier “orden de posguerra” en Gaza corre el riesgo de convertirse en una etapa transitoria, no en un estado final. El grupo sigue siendo una organización terrorista extranjera designada por Estados Unidos, cuya masacre del 7 de octubre y la guerra posterior pusieron en marcha todo este proceso; permitirle conservar sus armas —ya sea en Gaza o en depósitos en el extranjero— no es una concesión, sino una mecha de acción retardada.
Fuente: Jewish Breaking News (jewishbreakingmews.com).
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.