El pasado 25 de junio se celebró el acto de la graduación de una nueva generación de madrijim, jóvenes formados con compromiso, identidad y corazón en la Escuela de Madrijim de Noar Le Noar.
El acto, que marcó mucho más que el cierre de un ciclo educativo, tuvo lugar en los espacios del Centro Social Cultural Deportivo y Religioso Hebraica, y contó con la presencia de David Mishkin, presidente de la institución, junto a miembros de su Junta Directiva; Ezra Kaim, director ejecutivo; Moisés Bittan, directivo del Departamento de Juventud y Educación; Vanessa Serfaty, gerente del departamento, padres, representantes, janijim, madrijim y bogrim.
Durante la ceremonia, David Mishkin dirigió cálidas palabras a los graduandos. Recordó con orgullo el valor que tiene este momento para Hebraica, destacando el rol central del Departamento de Juventud y del Movimiento Juvenil Noar Le Noar en la vida comunitaria. “Hoy pasan de ser janijim a madrijim. Ahora ustedes se convierten en los líderes más jóvenes de Hebraica. Desde ahora, inspiran a los más pequeños a convertirse en los próximos dirigentes comunitarios”, expresó.
Reafirmó la responsabilidad que los nuevos madrijim asumen al convertirse en guías, constructores de identidad y trasmisores de valores. “Trasmitir valores judíos y la conexión con Israel a través de Noar Le Noar y sus actividades es muy importante para el futuro de la comunidad”, subrayó. También agradeció al Departamento de Juventud, a Moisés Bittan, a Vanessa Serfaty, a Macabi Mundial y a Masá Israel Journey por haber acompañado este proceso “con tanto compromiso, entrega y corazón”. Cerró su intervención con un mensaje directo y alentador: “Mazal Tov, madrijim. Vivan esta nueva etapa con alegría y con orgullo. Hebraica confía en ustedes”.
El grupo de egresados, promoción 2025 de la Escuela de Madrijim
La ceremonia también fue un espacio de reflexión y memoria. Se recordó la ausencia de un embajador de Israel en Venezuela desde 2009, y se rindió homenaje a las víctimas de los ataques del 7 de octubre de 2023, reafirmando el compromiso de esta generación con Medinat Israel y con las comunidades judías del mundo entero. En tiempos de incertidumbre, la voz de estos madrijim se alza para reafirmar su pertenencia, su apoyo y su esperanza por la paz.
Uno de los momentos más emotivos fue la entrega de diplomas y tilboshet a los 16 janijim egresados del programa 2024-2025. Ocho de ellos recibieron además una mención dorada por su destacada participación: Aisha Zighelboim, Annie Chocrón, Daniela Brender, Joseph Sayegh, Moisés Chocrón, Sady Sultán, Sara Martínez y Yael Wertenstein.
Annie y Joseph, en calidad de representantes del grupo, compartieron un sentido mensaje que reflejó el crecimiento vivido durante el año, y el compromiso que ahora asumen. Ambos graduandos destacaron el valor de la conexión con los janijim, y el rol que ahora asumen: “Tener el título de madrij no es solo la responsabilidad de cuidar niños, es una oportunidad para tener un impacto positivo en sus vidas, ayudarlos a construir su propio camino, a convertirse en su mejor versión, y crear un espacio de confianza y respeto donde puedan sentirse seguros para aprender y crecer”, enfatizaron.
David Mishkin, presidente del CSCDR Hebraica, felicitó a los graduandos
El evento incluyó también la proyección de un video conmemorativo que recopiló momentos clave de la formación, y concluyó con un emotivo discurso de las madrijot responsables, quienes acompañaron de cerca a este grupo y celebraron su evolución con orgullo y cariño.
Vanessa Serfaty, gerente del Departamento de Juventud, expresó su agradecimiento y felicidad por acompañar a estos jóvenes “llenos de entusiasmo, amor, compromiso y creatividad” en el inicio de este camino, recordando que ser madrij implica una responsabilidad que trasciende el cuidado de los janijim y alcanza a la comunidad y a uno mismo. Resaltó la importancia de la constancia y el apoyo mutuo, y destacó que “en estos tiempos difíciles, la unión y la fe son más necesarias que nunca”. Cerró sus palabras invitando a mantener la fortaleza y la unión, para que Noar Le Noar y la comunidad brillen siempre con lo mejor de sí.
Finalmente, Dana y Stephanie, madrijot de Escuela, compartieron sus sentimientos al haber vivido este año junto a los jóvenes, resaltando el crecimiento, el esfuerzo y el compromiso de cada uno. Recordaron que, aunque al principio fue un desafío, lograron construir juntos un espacio de confianza, alegría y aprendizaje mutuo. Destacaron que esta etapa representa un nuevo comienzo, en el que los graduados asumen la responsabilidad de mantener vivo el legado de Noar Le Noar, con la certeza de que cuentan con todo el apoyo para seguir adelante. Finalizaron con un mensaje de agradecimiento y orgullo, y un llamado a aprovechar cada momento, especialmente en un contexto donde la unidad y el compromiso son fundamentales para enfrentar los desafíos actuales.
Vanessa Serfaty expresó su orgullo y satisfacción por el camino recorrido este año
Graduarse como madrij no es solo un logro personal, sino una declaración: estos jóvenes están presentes, activos y listos para formar parte del tejido comunitario. Asumen la responsabilidad de liderar con valores, con identidad judía y con el espíritu de Tikún Olam.
La promoción 2024-2025 de la Escuela de Madrijim de Noar Le Noar deja una huella profunda, y al mismo tiempo abre una puerta. Que este sea solo el comienzo de una vida comprometida con el otro, con el pueblo judío y con el futuro de la comunidad.
Karina Anidjar, Departamento de Comunicaciones e Información del CSCDR Hebraica.