Rabino Shmuel Herzfeld*
El noveno capítulo del Libro de Ester declara (versículo 19): “Por tanto, los judíos de las aldeas que habitaban en las ciudades sin murallas, establecieron el día 14 del mes de Adar como día de alegría y banquete, una festividad para enviarse porciones unos a otros (mishlóaj manot)”.
A partir de ese acontecimiento histórico, nuestros rabinos enseñan que el pueblo judío debe enviarse regalos de comida durante la festividad de Purim. Sin embargo, surge la pregunta: ¿Cuál es el propósito final de estos regalos?
Un enfoque considera que la mitzvá (precepto) de mishlóaj manot contrarresta las acusaciones de Amán. Él acusaba a los judíos de ser “una nación dispersa y dividida”. Así, el pueblo judío se envía regalos para demostrar que no está dividido, sino unido. Seguir esta mitzvá puede entenderse como una reinterpretación positiva de midá ke-négued midá, “medida por medida”. Los mishlóaj manot traen paz y armonía a una comunidad judía a veces dividida y fracturada.
Esto explica por qué algunos sostienen que se puede cumplir la mitzvá de mishlóaj manot no enviando comida, sino palabras de la Torá. Dado que el propósito de esta mitzvá es unir al pueblo judío, se puede cumplir con cualquier cosa que logre tal objetivo. ¿Y qué mejor método para lograr la armonía entre los judíos que compartiendo palabras de la Torá? (Véase Rab. Yonah Metzger, Mi-Yam Ha-Halajá, sec. 113).
Mishlóaj manot en Israel
(Foto: My Jewish Learning)
Una segunda explicación de la mitzvá aparece en el Terumat Ha-Deshen (sec. 111) del rabino Israel Isserlein (Viena, siglo XV), quien escribió: “Parece que la razón de esta mitzvá es que todos puedan cumplir con la mitzvá de disfrutar de una comida festiva adecuada en Purim”. En otras palabras, se pretende garantizar que tanto ricos como pobres reciban provisiones en la comida de Purim.
También puede interpretarse como un símbolo de que tanto los judíos ricos como los pobres deben reconocer el aspecto universal de la redención del peligro de extinción física de toda la nación que se celebra en Purim.
Este segundo enfoque plantea otra pregunta. De hecho, ya existe otra mitzvá que asegura que los pobres reciban provisiones en Purim: matanot livyonim (enviar regalos a los pobres). ¿Por qué, entonces, es necesaria una segunda mitzvá, la de mishlóaj manot? Algunos sugieren que mishlóaj manot deriva de la mitzvá de dar regalos a los pobres en Purim. Sin embargo, debido a la preocupación de que los pobres se avergonzaran por no tener los medios suficientes para la comida de Purim, los rabinos decretaron que no solo los pobres, sino todas las personas, debían enviar y recibir regalos en la festividad de Purim.
Por lo tanto, vemos que la mitzvá de mishlóaj manot tiene dos funciones principales: infundir armonía y amor en el pueblo judío, y además recordarnos que, al celebrar Purim, no podemos olvidarnos de las necesidades de los menos afortunados de nuestra comunidad.
*Rabino de Ohev Shalom, la sinagoga ortodoxa más antigua de Washington, D.C.
Fuente: My Jewish Learning (myjewishlearning.com).
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.