Pocos días después de la tristemente célebre Noche de los Cristales Rotos (9-10 de noviembre de 1938), los judíos que quedaban en el imperio nazi trataban desesperadamente de huir. Esta pequeña nota de The New York Times, escondida en una página interior, refleja la cruel reacción de los países europeos a los ruegos de los perseguidos, la mayoría de los cuales perecería en el Holocausto
Judíos ruegan arrodillados entrar en los Países Bajos
Imploran por ser admitidos en la frontera, pero se ha duplicado el número de guardias
Ámsterdam, Países Bajos, 13 de noviembre. Patéticas escenas se reportaron hoy desde la frontera alemana, donde grupos de judíos, tratando de abandonar el Reich, cayeron literalmente sobre sus rodillas implorando a los funcionarios neerlandeses que les permitieran entrar a su país. El número de guardias en la frontera de los Países Bajos ha sido duplicado, y se les han dado órdenes estrictas de evitar cualquier invasión de refugiados.
Aunque la indignación contra los excesos antijudíos en Alemania está tan generalizada aquí como en cualquier otro lugar del mundo, los comentarios en la prensa emplean términos menos contundentes que los que se ven en la prensa británica o estadounidense. Esto se explica por la extrema inquietud que se siente por la ubicación de este país como vecino de Alemania.
Mientras el resto del mundo está haciendo poco para responder a las súplicas de los judíos de Alemania, los neerlandeses sienten que su gobierno hace lo correcto al asumir una actitud inflexible, para evitar la posibilidad de que todo el peso de este desastre caiga sobre los Países Bajos. Esta sensación de impotencia explica la ausencia de editoriales airados en la prensa local.
Recorte de The New York Times, 13 de noviembre de 1938.
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita.
https://vimeo.com/476452194/6ea3403105
Escuche esta trasmisión de radio realizada desde Berlín el 10 de noviembre de 1938 por C. Brooks Peters, corresponsal de The New York Times en Alemania, describiendo el pogromo mientras estaba ocurriendo. Este audio es un fragmento de la película Genocide (1982), narrado por Elizabeth Taylor y Orson Welles, ganador del Oscar de ese año como mejor documental.