Viernes 06 de Marzo de 2026
    • @NMISRAELITA
    • @NMISRAELITA
    • @MUNDOISRAELITA
    logo_nmilogo_nmilogo_nmilogo_nmi
    Suscríbete
    a nuestro boletín
    • INICIO
    • DOSSIER
    • KEHILÁ
      • Kehilá
      • Shivá
    • LEER PARA CREER
    • OPINIÓN
      • Perspectivas
    • VIDA RELIGIOSA
    • ISRAEL/DIÁSPORA
    • NOTICIAS
    • OBITUARIOS
    • SALUTACIONES
    • AGENDA COMUNITARIA
    • ESPECIALES
    • GASTRONOMÍA
    • EDICIONES IMPRESAS
    • QUIÉNES SOMOS
      • Quiénes somos
      • Nuestra Historia
      • Contacto
    ✕
    Inaugurado en Múnich memorial a los atletas israelíes asesinados en 1972
    15 septiembre, 2017
    Qué es Sucot
    29 septiembre, 2017

    2070

    Alberto Krygier, humano y humanista

    Published by Yossi Bentolila on 29 septiembre, 2017
    Categories
    • 2070
    • Especial
    Tags
    • Alberto Krygier
    • Atanasio Alegre
    • Conciencia Activa 21
    • Cultura corporativa
    • El Nacional
    • Fundación Conciencia Activa
    • Krygier y Asociados
    • La década sin nombre

    Ver más resultados...

    Generic selectors
    Sólo coincidencias exactas
    Buscar en los títulos
    Buscar en los contenidos
    Post Type Selectors
    Filtrar por categorías
    1665
    1667
    1679
    1680
    1683
    1684
    1685
    1686
    1687
    1965
    1987
    1994
    1995
    1996
    1997
    1998
    1999
    2000
    2001
    2002
    2003
    2004
    2005
    2006
    2007
    2008
    2009
    2010
    2011
    2012
    2013
    2014
    2015
    2016
    2017
    2018
    2019
    2020
    2021
    2022
    2023
    2024
    2025
    2026
    2027
    2028
    2029
    2030
    2031
    2032
    2033
    2034
    2035
    2036
    2037
    2038
    2039
    2040
    2041
    2042
    2043
    2044
    2045
    2046
    2047
    2048
    2049
    2050
    2051
    2052
    2053
    2054
    2055
    2056
    2057
    2058
    2059
    2060
    2061
    2062
    2063
    2063 impreso
    2064
    2065
    2066
    2067
    2068
    2069
    2070
    2071
    2072
    2073
    2073-A Solo Web
    2074
    2074-A Solo Web
    2075
    2076
    2077
    2078
    2079
    2079 Impreso
    2080
    2080 impreso
    2081
    2082
    2083
    2084
    2085
    2086
    2087
    2088
    2089
    2090
    2091
    2092
    2093
    2094
    2095
    2096
    2097
    2098
    2099
    2100
    2101
    2102
    2103
    2104
    2105
    2106
    2107
    2108
    2109
    2110
    2111
    2112
    2113
    2114
    2115
    2116
    2117
    2118
    2119
    2120
    2121
    2122
    2123
    2124
    2125
    2126
    2127
    2128
    2129
    2130
    2131
    2132
    2133
    2134
    2135
    2136
    2137
    2138
    2139
    2140
    2141
    2142
    2143
    2144
    2145
    2146
    2147
    2148
    2149
    2150
    2151
    2152
    2153
    2154
    2155
    2156
    2157
    2158
    2159
    2160
    2161
    2162
    2163
    2164
    2165
    2166
    2167
    2168
    2169
    2170
    2171
    2172
    2173
    2174
    2175
    2176
    2177
    2178
    2179
    2180
    2181
    2182
    2183
    2184
    2185
    2186
    2187
    2188
    2189
    2190
    2191
    2192
    2193
    2194
    Agenda Comunitaria
    Cartas
    Destacados
    Destacados Anteriores
    Dossier
    Dossier Anteriores
    Ediciones Anteriores
    Enlaces Dossier
    Especial
    Especial NMI
    Gastronomía
    Información
    Israel/Diáspora
    Kehilá
    Leer para creer
    Magazine
    Noticias
    Opinión
    Parashá
    Perspectivas
    Raíces
    Reportaje
    Resumen Semanal
    Shivá
    Uncategorized
    Vida Religiosa
    XL
    XLI
    XLII
    XLIII
    XLIIII
    XXV
    XXXIX
    XXXV
    XXXVI
    XXXVII
    XXXVIII
    Yom Hashoá Vehagvurá
    Yom Hazicarón
    Buscar en nuestro archivo histórico

    ESPECIAL

    Alberto Krygier, humano y humanista

    Atanasio Alegre

    Alberto Krygier, humano y humanista

    E s posible que una de las ventajas de escribir en un país donde se lee poco sea encontrar lectores que, cuando les gusta algo, traten de estar más cerca del autor, en el sentido de saber qué le movió a escribir algo que les ha gustado. En cierto modo, esto es lo que me ocurrió hace algunos años con una de las columnas de los sábados de Alberto Krygier en El Nacional. Me sorprendió el tema, en primer lugar, al exponer con la precisión con que lo hizo la teoría de Popper sobre la falsación aplicada a la situación venezolana. Cuando pregunté a un colega si sabía quién era Krygier, me habló de la empresa Krygier y Asociados, y como resumen afirmó que Alberto Krygier, su presidente y fundador, se había convertido en un empresario de empresarios.

    Pudo suceder que en alguna de mis conferencias en la Unión Israelita de Caracas, o durante el primer Congreso de Cultura Judía Latinoamericana que coordiné, nos estrecháramos la mano, pero hasta ahí. De modo que hasta 2003 no vine a entrar en contacto con Alberto Krygier, y lo que ha sido para mí mucho más confortante, haber gozado de su amistad. Contaré cómo sucedió.

    Fue en ese año 2003, vencidas las vacaciones escolares, cuando el rabino Pynchas Brener decidió poner en marcha la Fundación Conciencia Activa, creando con el mismo nombre la revista que vendría a ser la expresión de los propósitos de la Fundación: Conciencia Activa 21. El epígrafe de la misma rezaba: “Ética y valores en un mundo globalizado”. Dos contrafuertes de apoyo para la cultura venezolana que, en vista de lo que comenzaba a suceder, iban a ser derruidos a la larga, como así ha sido. Pues bien, entre los miembros de la Junta Directiva de la Fundación, y en consecuencia con un ojo abierto sobre la trayectoria de la revista, figuró hasta la extinción de ambas, de la Fundación y de la revista, Alberto Krygier once años después. Haber dirigido Conciencia Activa 21 durante todo el tiempo de su existencia fue, personalmente, un gran honor. Sobre la marcha de la revista, y dado mi aprecio por la preparación —digamos— filosófica de Krygier, no fue poca la ayuda que de él recibí en cada número, de manera que media hora antes de las reuniones de los jueves, Krygier se adelantaba al resto y ese era el tiempo en que considerábamos temas y problemas inherentes a la publicación de la revista.

    Generalmente, se suele pedir consejo, y seguirlo, a gente que sabe más que uno. Y este fue el caso de mi relación intelectual con Alberto. De tal manera que era un hombre que no necesitaba abrir la boca para que se notara su autoridad donde debía ejercerla. Su silencio frente a una actuación o frente a un escrito ya era de por sí elocuente. A ello hay que añadir la humildad, teñida de una discreción que viene a ser la del maestro que mientras más sabe, más trata de ocultarse personalmente detrás de su obra. Alguna vez, en confianza, llegué a preguntarle:

    —¿Cómo has podido triunfar en un mundo como en el que te has movido, escondiendo la agresividad del oficio en asunto de cortesía?

    —He tenido suerte de rodearme de buena gente.

    Cosa que así pudo haber sido, pero tal vez saber elegir es uno de los logros más importantes de un hombre de empresa, y si me apuran un poco, el de cualquier actividad en la que se necesite la colaboración de los demás. Y eso fue también Alberto Krygier: un hombre que supo elegir —elegir es siempre elegir entre contrarios—, y él no solo lo hacía, sino que el éxito residió en su capacidad para ayudar a los demás a elegir sin que el afectado lo notara, de la misma manera que uno lleva el brazo derecho sin sentirlo. Y esto es lo que le convirtió en un hombre de criterio.

    Me referí a la huella que fue dejando por donde quiera que pasó: por los centros de estudio en los que fue profesor, dentro y fuera de Venezuela, algo que supuso en sus años de juventud una formación tanto en Cuba, de donde procedía, como su liderazgo en sus tiempos de estudiante universitario, reflejo de su liderazgo en la comunidad israelita de Caracas.

    Algunas veces, al tratar de traducir el término tan de moda en el lenguaje alemán actual —el vocablo gelassenheit—, cuya traducción como “serenidad” en español no lo dice todo, he pensado en que tal vez estaría mejor la palabra sofrosine en desuso hoy por su fuerte sabor a griego clásico. Es una palabra que además de hacer un guiño a la sabiduría, quien posee la sofrosine no puede por menos de comunicarla como sabiduría. Cuando aparecieron sus dos obras, Cultura corporativa y La década sin nombre, que recogen la larga labor de Krygier como articulista durante su permanencia en Venezuela, apunté en los dos prólogos que escribí que se trataba de eso: sabiduría comunicable, que convertía, en consecuencia, a su autor en el humanista humano que fue, con los suyos y con quienes tuvimos la fortuna de estar, de una forma o de otra, a su lado.

    Pero ya Láquesis una vez más volvió a abrir, este infausto 10 de julio del año que va, los portones de la muerte, para que Alberto Krygier penetrara en la sombra del más allá, donde todo acaece y de lo que nada se sabe, dejando abierto ese terrible interrogante de qué es lo que perdimos con su ausencia.

    Share
    0
    Yossi Bentolila
    Yossi Bentolila

    Related posts

    6 febrero, 2026

    “Y no le dije nada”


    Read more

    Deja un comentario Cancelar la respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Portal informativo de la comunidad judia de venezuela

    © Copyright Nuevo Mundo Israelita 2023 Rif - J-30613878-1 - Powered by

        Todos los viernes recibirá los artículos
        publicados durante la semana


        X