Uno de los conceptos más esperanzadores trasmitidos por el presidente interino de Siria, en los últimos meses, ha sido que su país no se convertirá en una base que suponga amenazas contra sus vecinos
Jana Beris*
En medio del mosaico de desafíos con los que lidia Israel, hay un escenario que abre singulares interrogantes: Siria. Mientras se llevan a cabo conversaciones entre las partes para tratar de llegar a un acuerdo con arreglos de seguridad estables, la gran duda de fondo es cómo se debe ver al nuevo presidente interino Ahmed al-Sharaa, más conocido por su nombre de guerra Abu Mohamed al-Golani. ¿Sigue siendo en realidad un yijadista como lo fue en ISIS y luego al-Qaeda, o como da a entender desde hace meses, se ha convertido en una figura pacífica y moderada que no tiene interés ninguno en violencia y guerras con ninguno de sus vecinos?
El portal El Debate consultó a tres expertos israelíes especializados en Oriente Medio: Yonatan Hessen, del Instituto Jerusalén de Estrategia y Seguridad; el general de brigada (retirado) Assaf Orion, del Instituto Nacional de Estudios Estratégicos INSS en Tel Aviv; y el profesor Uzi Rabi, director del Programa de Cooperación Regional en el Centro Dayán para la Investigación de Medio Oriente y África en la Universidad de Tel Aviv.
Yonatan Hessen recurre a una expresión muy conocida en hebreo: Kabdéhu vejashdéhu, que significa “respétalo y sospecha de él”. “No hay que cerrar puertas, pero hay que tener muy en claro que junto a su pragmatismo, que es un hecho, es difícil concebir que haya cambiado. Estuvo en ISIS, el propio Abu Bakr al-Baghdadi, líder del Califato Islámico, le encargó el control de la organización en Siria, y luego se pasó a al Qaeda por diferencias en diversos temas, pero la ideología no cambió, allí está. Y no puede haber desaparecido”.
El traje occidental que al-Golani viste, no lo confunde. “Cuando él estaba en control de la zona de Idlib, al norte de Siria, antes de tomar el poder en Damasco, impuso el impuesto que los suníes cobran a quienes rehúsan convertirse al Islam. Y a mí no me consta que lo hayan eliminado”, dice este israelí experto en el tema de Siria.
La incógnita de al-Sharaa: ¿es posible semejante metamorfosis?
(Fotos: redes sociales)
“De cara al exterior, claro que quiere mostrarse como muy pragmático y como un gobernante abierto que quiere la paz, la gran sorpresa del mundo árabe, demócrata en camino, pero el plano interno muestra la verdad: en la educación, en el diario vivir, hay cada vez más imposiciones propias de un régimen yijadista”, sostiene Hessen.
En este sentido, recalca que las minorías —alauitas, cristiana, drusa— tenían ciertas demandas para el nuevo régimen en términos de libertad cultural o armas para defenderse, pero nada funcionó. “Al-Golani no solo no quiere, sino que no puede permitirse ceder en eso; todo su entorno es de yijadistas, y mientras quiere imponer su poder no puede chocar con todos. Pero de puertas para fuera puede enviar un mensaje de paz, porque de todos modos ni tiene tropas para promover guerras con los vecinos, ni le serviría a su interés de recibir ayuda occidental”, sostiene.
Asaf Orion tiene cierta esperanza de que realmente lo que ha estado diciendo el presidente interino de Siria sea la prueba de un cambio de línea, pero sugiere tenerle, al menos, desconfianza. “Por ahora sus hechos abren cierto horizonte de esperanza, pero su pasado y la profundidad de la ideología religiosa que le caracterizó siempre, hacen imperioso andar con cuidado”, recalca. “La prueba estará en sus acciones, y debemos estar preparados para los distintos escenarios: que se concreten los peores temores o, por el contrario, las buenas esperanzas”.
Orion recalca que al-Golani lidia aún con muchos desafíos internos en Siria: “Tomar el control de distintas partes del país que hoy en la práctica no gobierna, y garantizar que las distintas milicias operen bajo el poder del Estado”. En ese aspecto, lo que siempre fue su ideología fundamentalista islámica es un factor central, ya que son muchos los elementos yijadistas que le acompañan.
Por otro lado, están los desafíos en la arena internacional, que lo han llevado a presentarse, traje incluido, como un gran pragmático, casi al estilo occidental. “Quiere liberarse de las sanciones y recibir cuantiosa ayuda árabe e internacional, eso es muy importante para todo lo que pueda hacer en Siria”, explica Assaf Orion.
Uno de los conceptos más esperanzadores trasmitidos por al-Golani, en los últimos meses, ha sido que Siria no será una base para amenazas contra sus vecinos. Para Israel, un tema clave es la relación con Irán, enemigo común. “Tenemos el mismo interés que al-Golani en cuanto a Irán, impedir que Irán y Hezbolá vuelvan a instalarse en Siria”, sostiene Orion.
“Cuando él estaba en control de la zona de Idlib, al norte de Siria, antes de tomar el poder en Damasco, impuso el impuesto que los suníes cobran a quienes rehúsan convertirse al Islam. Y a mí no me consta que lo hayan eliminado”
Yonatan Hessen, del Instituto Jerusalén de Estrategia y Seguridad
“De acuerdo con diversos informes, Damasco desbarata una y otra vez envíos de armas de Irán al Líbano a través de territorio sirio, e inclusive ha chocado frontalmente con contrabandistas libaneses cercanos a Hezbolá. Parece que es un esfuerzo real en este sentido, que Israel debe tener interés en reforzar”, resume Assaf Orion.
El profesor Uzi Rabi, por su parte, señala que las acciones dentro de Siria determinarán cómo se debe juzgar a al-Golani. Pero en la Siria actual es complejo. “Hay mucho desorden, corrupción, mucha división interna, y es prematuro estimar si es al-Golani quien logrará rehabilitar a Siria”.
Recordando el papel que jugó en la lucha contra el régimen al-Assad, sostiene que en gran medida actuó como un patriota sirio. “A mí no me parece que tenga interés en crear un califato islámico o algo similar en Siria, pero eso no quita que no convierta a Siria en una república islámica. Esa es la gran duda”, opina Rabi. “Israel debe ser fuerte y estar pronto para cualquier eventualidad. Y si tienen éxito los contactos para llegar a un acuerdo sobre seguridad con Siria, eso sería clave, y además determinaría una gran dependencia de al-Golani de su relación con Occidente”.
Por ahora, nadie parece aventurarse a confirmar que al-Golani se dibuje como un cambio revolucionario para Siria que vaticine libertad, aunque no se descarta que haya razones para un reservado optimismo. De todos modos, por ahora, los expertos sugieren observarlo con cuidado y siempre sospechar de su figura. Al fin y al cabo, el tiempo acabará por desvelar toda la verdad.
*Internacionalista, directora de Semanario Hebreo (Montevideo) y semanariohebreojai.com.
Fuente: eldebate.com.
Versión NMI.