El importante encuentro internacional, que sigue el camino iniciado por Herzl en Basilea en 1897, puede generar resultados trascendentes para la relación entre Israel y la diáspora
Entre el 28 y el 30 de octubre, la ciudad de Jerusalén acogió el 39º Congreso de la Organización Sionista Mundial, en lo que constituyó el mayor encuentro del movimiento sionista hasta la fecha. Delegados de 42 países se congregaron en el Centro de Convenciones de la capital israelí con el lema de forjar el futuro del pueblo judío y reforzar los lazos entre Israel y la diáspora.
El primer Congreso Sionista, convocado por Theodor Herzl en Basilea, Suiza, en 1897, fue el aldabonazo inicial del sionismo político, que desembocaría medio siglo más tarde en la restauración de la soberanía judía en su tierra ancestral, Éretz Israel.
La ceremonia de apertura se realizó con una fuerte carga emocional y simbólica: Itzjak Herzog, presidente de Israel, inauguró el evento destacando la resiliencia del pueblo judío tras el ataque terrorista de octubre de 2023, y pronunció frases significativas como “Los que antes nos llamaban [despectivamente] zhids ahora nos llaman zios… Pero estos zios han vuelto a su tierra”. Asimismo, en el discurso de apertura se recordó a las víctimas del 7 de octubre —la fatídica fecha del ataque de Hamás—, reafirmando que “este congreso no es uno normal, sino un evento de introspección nacional”.
El Congreso reunió a aproximadamente 2500 participantes, desde Israel hasta los rincones más remotos de la diáspora, incluyendo representantes de numerosas organizaciones judías internacionales (como B’nai B’rith, WIZO y Hadassah), jóvenes activistas, líderes religiosos e influenciadores, quienes deliberaron sobre visiones contrapuestas de identidad, autoridad religiosa y políticas nacionales. Esta cifra marca un aumento significativo en la participación, reflejo del interés por el sionismo contemporáneo y sus desafíos. Este órgano deliberativo —al que a veces se ha llamado el “Parlamento del pueblo judío”— juega un papel decisivo en la orientación de la agenda sionista global.
Reunión plenaria de la OSM en el Centro de Convenciones de Jerusalén, en la que resaltó la presencia de muchos delegados jóvenes
(Foto: The Times of Israel)
La pauta del Congreso giró en torno a tres grandes ejes:
A pesar del ambiente de unidad, el Congreso no estuvo exento de controversias:
Alberto Bierman, del Instituto Superior de Estudios Judaicos, representó a Venezuela (Foto: Enfoque Judío)
Este Congreso marcó un punto de inflexión. Por un lado, la escala del evento y la diversidad de participantes muestran un movimiento sionista que pretende reinventarse para una nueva generación. Por otro, las tensiones abiertas exhiben que el sionismo no es monolítico: construye sobre múltiples narrativas —nacionalista, religiosa, liberal— que de acuerdo a sus posiciones se enfrentan, colaboran y negocian.
El hecho de que se esté debatiendo quién lidera las instituciones que gestionan importantes presupuestos es significativo: los proyectos de educación, de aliá, de fortalecimiento de las comunidades judías en la diáspora y de desarrollo en Israel están en discusión. Las decisiones tienen impacto en dónde y cómo se invertirán esos fondos, es decir, a qué tipo de judaísmo e Israel se está apostando.
Así, el 39º Congreso de la OSM fue mucho más que una reunión protocolar: constituyó una encrucijada histórica. Reunió a delegados del pueblo judío global en un momento de vulnerabilidad y reconstrucción, planteó cuestiones de identidad, liderazgo e instituciones, y mantuvo debates fundamentales sobre el rumbo del sionismo.
Ahora queda por ver si este congreso logrará traducir la energía generada en decisiones efectivas, reformas que reflejen la complejidad del judaísmo global y acciones concretas que fortalezcan el vínculo entre Israel y la diáspora. En la era pos-7 de octubre, el sionismo se enfrenta quizá a su reto más crítico: adaptarse, integrar diversidad y funcionar con trasparencia. Hay mucho en juego.
Redacción NMI, con información de The Times of Israel (timesofisrael.com), The Jerusalem Post (jpost.com) y Enfoque Judío (enfoquejudio.es)