Más de 18 meses después del devastador ataque de Hamás al sur de Israel, las autoridades militares aún lidian con la difícil tarea de identificar aproximadamente 350 bolsas con restos humanos.
Los contenedores almacenados en la sede del rabinato militar de las FDI en Shura resultaron desbordados por el volumen y el estado de los restos recuperados tras el ataque del 7 de octubre de 2023, cuando terroristas liderados por Hamás asesinaron a aproximadamente 1200 personas. Muchos restos quedaron gravemente carbonizados y dañados durante el ataque, al punto de resultar irreconocibles.
Para minimizar los errores, el rabinato militar ha implementado protocolos estrictos, que exigen que todos los restos sean muestreados dos veces y cruzados con diversas bases de datos médicas y de ADN. La identificación positiva solo se confirma cuando se encuentran coincidencias en al menos dos bases de datos.
Según el portal Ynet, el rabino jefe de las FDI, brigadier general Eyal Krim, aboga por un examen forense más exhaustivo de los restos no identificados, asumiendo que al menos 200 de las bolsas contienen restos que podrían identificarse con recursos adicionales. Cada bolsa contiene restos que inicialmente se creyó que pertenecían a una sola persona, aunque las autoridades reconocen que se cometieron errores durante el caos posterior al ataque.
Bolsas con restos humanos del ataque terrorista del 7 de octubre, almacenados en una cava del rabinato militar de las FDI
(Foto: Jewish Breaking News)
La postura de Krim ha recibido el apoyo del Gran Rabino David Yosef, quien en marzo falló a favor de un nuevo examen. Según informes, las autoridades militares han asignado fondos para otro análisis de los restos en Shura.
Sin embargo, quienes critican el nuevo examen han calificado el proceso de «profanación de los muertos», porque degrada aún más los restos, y algunos han acusado al rabinato de las FDI de utilizar la situación para promocionar sus propias instalaciones forenses.
Yehuda Avidan, director general del Ministerio de Servicios Religiosos, ha pedido que los restos sean sepultados en una fosa común. Su postura cuenta con el respaldo de Chen Kugel, director del instituto forense Abu Kabir, quien argumenta que es inviable continuar examinando los restos indefinidamente y que el entierro colectivo era una práctica común en estos casos.
Para complicar aún más la situación, existe la preocupación de que algunos restos pertenezcan a terroristas de Hamás, que fueron trasportados accidentalmente a Shura en lugar de a un contenedor designado para ello cerca de Beersheva. Estas preocupaciones se han intensificado después de que un examen forense realizado hace aproximadamente seis meses descubriera restos de víctimas israelíes en un contenedor inicialmente designado para terroristas de Hamás.
El factor costo también se ha convertido en un punto de controversia. Según fuentes del rabinato de las FDI, tomar muestras de cada bolsa dos veces cuesta aproximadamente 3000 shékels (827 dólares), aunque quienes se oponen afirman que estas cifras subestiman significativamente los gastos reales.
Se espera que en los próximos días un comité conjunto compuesto por representantes del Ministerio de Servicios Religiosos, el Ministerio de Salud, la policía y el instituto forense Abu Kabir tome una decisión final sobre los restos.
Fuente: Jewish Breaking News.
Traducción Sami Rozenbaum / Nuevo Mundo Israelita.
1 Comment
Es muy doloroso pero, los familiares de los difuntos necesitan una respuesta sobre sus seres queridos desaparecidos 😢